lunes, 4 de agosto de 2014

El aviso del CIS / Joaquín Abad *

Que no, que los que manifiestan su intención de votar a Podemos, al partido del de la coleta, como se conoce popularmente a Pablo Iglesias, no conocen el programa. Ni siquiera tienen idea de cómo gobernarían en el hipotético caso de que ganara las elecciones, difícil aún. Pero media España, la media España que no roba, que no se lleva comisión del tres por ciento como los Pujol y compañía, la media España que paga sus impuestos mientras otros cotizan en SICAV (sociedades de inversión de capital variable) al uno por ciento de sus riquezas, pues eso, esa media España está cabreada.

El nivel de corrupción política que cada día salpica en todos los noticiarios ya los ha vacunado. Sí, cada día amanecemos con nuevos casos de corrupción, en el pesoe, en los sindicatos, en los empresarios, en el pepé, en los altos cargos que han gobernado Cataluña desde hace más de treinta años. Los españoles ya no creen en nada y por eso, si alguien dice que va a acabar con la corrupción, de forma contundente y sin complejos, cosa que no han manifestado ni Rajoy ni el nuevo líder del pesoe, Pedro Sánchez, pues eso, que están dispuestos a votar a un joven con pinta de radical que parece decidido a liarla. 

Tras la última encuesta del CIS, cuyos resultados se han publicado ahora, y que se realizó antes del escándalo catalán, y de que saliera elegido Pedro Sánchez nuevo secretario general del socialismo, queda claro que los indignados están en aumento y que el bipartidismo tiene sus días contados. Y lo más preocupante, pero no menos lógico, que el pesoe puede quedar relegado a los votos de los militantes y no militantes que pisan moqueta gracias al partido, o que comen gracias al partido, o que tienen subsidios gracias al partido. Vamos, que se van a reducir a los votos cautivos, y poco más.

Pues no. Queda claro que los votantes de Podemos no tienen puñetera idea del programa, pero están cabreados. Y con tal de que alguien la líe de una vez con los miles y miles de corruptos que vienen robando desde hace treinta años, pues se sienten satisfechos. Tiempo habrá para exigir a los nuevos héroes que además de echar a los golfos deben trabajar para que España se recupere. Pero lo tienen fácil. Si logran que los corruptos dejen de robar, a lo mejor salimos de la crisis de un día para otro. 

Porque son muchos, muchísimos, los miles de millones que cada año desaparecen en comisiones, impuesto revolucionario y demás actos vergonzosos que nos empobrecen. Y nos han empobrecido sin que el actual gobierno, ni el anterior, ni el anterior del anterior, hayan siquiera tratado, por decencia, frenar. No se han atrevido porque todos han robado. Y mucho. Después del escándalo de caso Pujol, ya no hay que creer en nada.
 
(*) Periodista y editor de www.muyconfidencial.com

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