domingo, 28 de agosto de 2011

La Liga Árabe pide el cese de la represión en Siria

EL CAIRO.- La Liga Árabe ha decidido enviar a su secretario general, Nabil al Araby, a Siria para pedir el cese de la represión ejercida por las fuerzas de seguridad del régimen contra los manifestantes, en una reunión extraordinaria celebrada anoche.

   Asimismo, la organización compuesta por 23 países árabes, entre ellos Siria, se ha mostrado profundamente preocupada por "las miles de víctimas" en el país a causa de la represión. Por ello, la Liga Árabe ha exigido el fin del derramamiento de sangre y que se respete el derecho del pueblos sirio a unas reformas económicas y políticas, ya que considera que la estabilidad siria es crucial en la región y para el mundo árabe.
   Una vez finalizado el encuentro, un delegado de la organización confirmó que se había alcanzado "un acuerdo" para "presionar al régimen sirio para que detenga de forma absoluta las operaciones militares y retire sus tropas" de las ciudades.
   La decisión de enviar a Al Araby ya estaba sobre la mesa, junto con la posibilidad de enviar a Siria a una delegación compuesta por varios ministros de Asuntos Exteriores árabes, según ha informado la cadena qatarí Al Yazira.
   Los ministros de Asuntos Exteriores de los países árabes han incidido que el cese de la represión debe producirse "antes de que sea demasiado tarde" en un comunicado difundido al cancelarse la comparecencia de prensa prevista para después de la reunión.
   La Liga Árabe ha expresado nuevamente su "preocupación" y "consternación" por los "peligrosos acontecimientos que se están registrando en el territorio sirio".
"Insistimos en la importancia de poner fin al baño de sangre y de recurrir a la razón antes de que sea demasiado tarde", ha apuntado.
   "La Liga Árabe está siendo presionada por la opinión pública árabe para que haga un mayor esfuerzo en el próximo periodo de tiempo", ha manifestado Al Araby.
   Sobre las reformas prometidas por el presidente Al Assad, la organización ha esgrimido que el pueblo sirio tiene derecho a "vivir en seguridad y con dignidad, así como ver sus legítimas aspiraciones políticas, económicas y sociales realizadas".
   Previamente, antes del encuentro, el presidente de la Liga Árabe, el ministro de Asuntos Exteriores de Omán, Yusef bin Alawi, ya había insistido en que esta reunión era importante para la estabilidad en Siria y, por ende, en la de la región. "Negociaremos para establecer la estabilidad para el pueblo sirio", ha dicho Alawi.
   Por otra parte, cientos de personas se han manifestado en los aledaños de la sede de la Liga Árabe en El Cairo antes de la llegada de las delegaciones diplomáticas, coreando cánticos a favor del derrocamiento de Al Assad y de su homólogo yemení, Alí Abdulá Salé.
 
Petición de Irán
Irán, uno de los aliados más acérrimo de Siria, ha reclamado al régimen de Bashar al Assad que "responda a las demandas legítimas de su pueblo". Sin embargo, no ha reprochado explícitamente la represión ejercida contra los manifestantes prodemocráticos.    "Si hay un cambio o un vacío de poder en el sistema de gobernanza de Siria, se dará una serie de consecuencias imprevisibles", ha asegurado el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Alí Akbar Salehi. "El estallido del cambio en Siria no tendrá buenas consecuencias para nadie en la región y puede ser un objeto de una crisis severa en la región", ha precisado. "Un cambio en Siria", ha dicho, "es poco convencional y persigue un fin demoníaco".
   Estas declaraciones significan el primer toque de atención que recibe el régimen de Al Assad de uno de sus aliados regionales más importantes. No obstante, sí ha especificado que hay que ser más cauteloso y paciente al tratar a la gente.
   Por ello, "el Gobierno debe responder a las demandas de su pueblo, sea Siria, Yemen u otros países", ha sostenido Salehi. "Tomamos una misma posición en los acontecimientos populares tanto en los países de Oriente Próximo como en los norafricanos", ha apostillado.
   "Los gobiernos regionales deben de estar atentos ante el entrometimiento de los extranjeros en asuntos domésticos", ya que "la interferencia actual (...) , especialmente en Siria, es clara", ha continuado.
   A este manifiesto, recogido por la agencia de noticias iraní ISNA, se ha sumado al anuncio de la Liga Árabe para acelerar el fin de la represión y a la creciente presión internacional mediante la imposición de sanciones económicas al régimen y a sectores estratégicos del país por parte de Estados Unidos y la Unión Europea.
 
Pérdida de confianza
El presidente de Turquía, Abdulá Gul, cree que la situación en Siria ha llegado a un punto en el que la solución pasa por la salida del poder de su homólogo, Bashar al Assad, en quien ha perdido su confianza, según declaró en comentarios recogidos por la agencia Anatolia.    "Estamos muy tristes. Dicen que los incidentes han terminado y de repente nos encontramos con otros 17 muertos", declaró Gul. "¿Cuántos tocan hoy? Está claro que hemos llegado un punto donde cualquier medida será insuficiente y llegará demasiado tarde. Hemos perdido nuestra confianza", concluyó.

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