viernes, 30 de mayo de 2014

Piden que los ministros franquistas sean juzgados

MADRID.- Representantes de víctimas personadas en la causa abierta en Argentina para investigar crímenes del franquismo estiman que los tribunales españoles deben juzgar algún día a ministros y responsables de aquella época, lo que ven más cerca tras la reciente visita a España de la juez argentina María Servini.

En este sentido, creen que las declaraciones que la juez María Servini ha tomado esta semana a víctimas del franquismo en diferentes juzgados españoles suponen un avance en esta causa en la que ya figuran trescientas personas como querellantes.
Estas son algunas de las cuestiones destacadas en la rueda de prensa de balance de la visita a España de la comisión judicial argentina encabezada por la citada magistrada y el fiscal Ramiro González.
En este encuentro han comparecido una de las víctimas personadas, José María Galante "El Chato", representante de la Coordinadora Estatal de Apoyo a la Querella Argentina contra los Crímenes del Franquismo, y los abogados de los querellantes Máximo Castex, Ana Messuti y Carlos Slepoy.
Han recordado que han pedido a la juez María Servini que impute a una veintena de personas, entre las que se encuentran ministros franquistas, así como jueces y policías de esa época, y esperan que la instructora así lo acuerde habida cuenta además de que el nuevo fiscal argentino quiere impulsar el caso a diferencia del anterior, que se inhibió.
José María Galante "El Chato" cree que al final los tribunales españoles deberán juzgar a los responsables "cuando se rompa su cerrazón, se pongan como se pongan", lo que a su juicio ya se está comenzado a lograr, aunque de momento seguirán intentando que avance la investigación en Argentina y en otros países incluidos los tribunales de la Unión Europea.
Ha explicado que en esta causa se investigan 150.000 muertos que estarían en más de dos mil fosas comunes, desapariciones, robos de recién nacidos, trabajos esclavos y torturas a detenidos y presos políticos.
Han anunciado que estudiarán la presentación de querellas en juzgados españoles una vez que han visto esta semana que hay jueces dispuestos a colaborar, si bien estiman que debería ser la Audiencia Nacional la que, al final, centralizara toda la investigación.
Máximo Castex ha agradecido la colaboración de los juzgados de Guernica en el País Vasco donde han declarado dos hermanos, así como los de Sevilla, Carmona y Marchena en la provincia sevillana, donde lo han hecho otras tres víctimas, y sobre todo al juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu ante el que comparecieron ayer junto a María Servini otras dos personas afectadas.
Ha lamentado sin embargo la falta de cooperación del Juzgado de Miranda de Ebro, donde estaba prevista la declaración de una víctima, y de otro de Málaga, que frustró una inspección ocular en el cementerio de San Rafael en el marco de la investigación de las fosas comunes.
Máximo Castex ha destacado que el primer objetivo de reparación de estas víctimas se han cumplido al poder declarar ante los jueces.
No obstante, uno de los hermanos que declaró en Guernica preguntó a la juez española por qué ha tenido que acudir a España una magistrada desde Argentina para que él declarara, ha recordado Ana Messuti.
Carlos Slepoy ha destacado que "hay jueces españoles que se prestan a colaborar y fueron de especial relevancia las declaraciones de ayer en la Audiencia Nacional", un tribunal del que ha recordado que fue el que paralizó la investigación que inició el exjuez Baltasar Garzón sobre estos crímenes, lo que ha calificado de "inédito".
También ha valorado que haya jueces españoles que se rebelan contra la decisión del Gobierno de paralizar la justicia universal en España y ha recordado lo que una de las víctimas declaró esta semana a los jueces que le interrogaban: "Antes de morirme quiero tener un hueso de mi padre".

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