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sábado, 15 de julio de 2023

Transición ecológica injusta / Miguel Ángel Cámara *

Durante los últimos años un buen número de países están adoptando profundos cambios normativos con objeto de acelerar la transformación hacia un futuro con cero emisiones netas. 

La transición ecológica, como indica la Organización Internacional del Trabajo, tiene como objetivo ecologizar la economía de la manera más justa e inclusiva posible para todos los interesados, creando oportunidades de trabajo decente y sin dejar a nadie atrás.

La mayoría de los gobiernos han incorporado los principios de la transición ecológica justa en sus estrategias a corto y largo plazo, que justifican por la emergencia climática. Sin embargo, los cambios acelerados, sin consistencia científico-técnica y sin transparencia, están provocando un creciente malestar en la población y ocasionando un alto coste para los trabajadores.

Los agricultores y ganaderos llevan tiempo señalando la excesiva rapidez del desarrollo de los postulados de la Agenda 2030, a pesar de que informes del Centro Común de Investigación (JRC), órgano asesor de la Comisión Europea, ponen de manifiesto el enorme daño que causan al campo las políticas que se pretenden implantar tan aceleradamente.

En las últimas semanas, asociaciones agrarias denuncian que se han ocultado opiniones muy cualificadas que alertaban sobre las catastróficas consecuencias de la aplicación radical de varios de los objetivos de la Agenda 2030. Se advierte de que las normas agrarias de la UE, que materializan una aplicación extrema de la Agenda 2030, provocan que los agricultores estén abandonando sus explotaciones, ya que cada vez encuentran más dificultades para el desarrollo de su actividad

Las autoridades comunitarias imponen muchas restricciones a la actividad agraria a través de las estrategias de la Granja a la Mesa y por la Biodiversidad 2030 que podría llevar a la agricultura europea a la ruina, mientras son excesivamente permisivas cuando se trata de terceros países que además son competidores directos de los productores europeos.

El Gobierno español es el que con mayor ímpetu acomete estas estrategias a través de una amplia legislación, como las normas para la reducción de fitosanitarios y fertilizantes que provocan una caída de la producción. 

La estrategia de restauración de ríos por la que se destruyen pequeñas presas y azudes, en lugar de construir embalses para asegurar la disponibilidad de agua sin restricciones; o el plan de acción de aguas subterráneas, que persigue disminuir el regadío con el pretexto de que para en 2027 las aguas subterráneas no estén tensionadas.

La obsesión por situar el sector agropecuario en el centro de todos los males climáticos ha llevado a implantar un sistema de información de explotaciones agrícolas y ganaderas para controlar exhaustivamente todas las actividades agrícolas, a costa del agricultor, que no se exige en ninguna otra profesión. 

Incluso, se condicionan los pagos de la PAC a que la administración califique las prácticas agrarias como sostenibles, en lugar de compensar a los agricultores para que puedan tener un rendimiento justo por su trabajo.

Las continuas iniciativas para restringir la actividad agrícola y ganadera están consiguiendo una cada vez mayor dependencia de terceros países y un empobrecimiento generalizado del campo, lo que ocasiona la despoblación de buena parte de España. 

El abandono del campo, la mala gestión del agua y la sustitución del regadío por parques eólicos o solares provocan el avance de la desertificación y un fuerte deterioro de la biodiversidad.

La transición injusta es consecuencia de la excesiva rapidez para conseguir la transformación ecológica, sin tener en cuenta los perjuicios que genera a los agricultores y ganaderos que producen nuestros alimentos. Sin planteamientos extremistas, con ciencia y talento es posible ganar el futuro contando con todos y justamente.

 

 (*) Catedrático de Química Orgánica en la Universidad de Murcia

domingo, 11 de junio de 2023

La satánica OTAN manda en España / Claire Gruié *

El golpe de Estado del 23F de 1981 ideado por la CIA fue destinado a apartar a Adolfo Suarez del poder para poder incorporar España a la OTAN y acabar con el “proyecto Islero» de España de tener su propia fuerza de disuasión nuclear (El primero de abril, el país se adhiere al Organismo Internacional de Energía Atómica: OIEA en Viena). 

El 25 de febrero de 1981, dos días después del golpe, se inicia el ingreso en la OTAN con el discurso de investidura de Leopoldo Calvo Sotelo. El 30 de mayo de 1982, España se convierte en el miembro número 16 de la Alianza Atlántica y, en 1999 pasa a formar parte de su estructura militar durante la presidencia de José María Aznar.

Hoy día, la OTAN concede permisos especiales a los agentes del CNI, habilitaciones sensibles que permiten que España reciba, estudie y custodie documentación clasificada en materia de “amenazas internacionales”. En realidad, por encima del CNI figura la ONS (Oficina Nacional de Seguridad) originada en 1983 por la OTAN, la UE y la Agencia Espacial Europea (ESA). 

Dentro de la ONS, hay un número secreto de profesionales que cuentan con una “habilitación OTAN”. Participa también el Ministerio de Defensa con agentes del Ejército. En España existen desde 1983 tres bases de la OTAN:

1- El Cuartel General de Despliegue Rápido (Bétera – Valencia)

2- El Centro de Excelencia contra Artefactos Explosivos Improvisados (Hoyo de Manzanares – Madrid)

3- El Centro de Operaciones Aéreas de la OTAN (CAOC-TJ) (Torrejón de Ardoz – Madrid).

A ello, hay que sumar que Estados Unidos tiene dos otras bases militares, la aérea de Morón de la Frontera (en Sevilla) y la naval de Rota (Cádiz).

Cabe señalar que la única amenaza exterior internacional es la de los propios servicios secretos americanos con su Operacion Gladio reactualizada luchando contra el “supuesto” terrorismo islámico, sustituto demonizado de la antigua amenaza comunista. 

En este caso, el atentado de falsa bandera del 11M de 2004 sirvió para infundir el miedo en la población española hacia los malos barbudos de Al Qaeda: organización creada por los servicios secretos estadounidenses e israelíes. El 11M fue obra de la OTAN. 

El día anterior al 11M tuvo lugar un simulacro de atentados organizado por la OTAN titulado CMX04. Como bien lo subraya el periodista Luys Coleto, del 4 al 10 de marzo se desarrollaron en Madrid y otras capitales europeas unos ejercicios antiterroristas de la OTAN.

Se puede subrayar que ISIS: entidad afiliada a Al Qaeda fue creada por la CIA, el Mossad, el MI6 y la Presidencia General de Inteligencia de Arabia Saudita (GIP) con el fin de suprimir libertades civiles y crear un estado policial mundial. Desde la época de la Administración Reagan, Washington apoya la red terrorista islámica suministrando armas a las brigadas. 

Los libros de texto yihadistas repletos de imágenes violentas dados a los escolares afganos fueron publicados por la Universidad de Nebraska. Osama Bin Laden, a los 22 años (1979) fue entrenado en un campo de guerrilla patrocinado por la CIA. Las brutales decapitaciones realizadas por los terroristas de ISIS formaron parte de programas patrocinados por la CIA en campos de Arabia Saudita. 

Muchos de los criminales reclutados eran ciudadanos saudíes condenados a muerte liberados de las cárceles. La guerra global contra el terrorismo se presenta de cara a la opinión pública como un “choque de civilizaciones” cuando se trata en realidad de una guerra de conquista con objetivos de carácter estratégico y económico. 

Brigadas terroristas de Al-Qaeda patrocinadas por las agencias de inteligencia occidentales se han desplegado por muchos países africanos y asiáticos para luego justificar allí una intervención militar.

Por consiguiente, los ciudadanos debemos pedir cuanto antes la salida de España de la OTAN, la Unión Europea, la OMS y un largo etcétera para que el país recobre su soberanía nacional, su paz y su libertad. Soñar no cuesta nada.   

 

(*) Master en Civilizaciones Extranjeras. Universidad de La Sorbona-Paris IV

domingo, 4 de junio de 2023

O libres o muertos / Marco Mazón Gomariz *

En la tradición hindú se considera que el Universo funciona en ciclos, y que antes de un ciclo de sabiduría e inteligencia, sobreviene uno de oscuridad y soberana estupidez. Ahora mismo nos hallamos en el preludio de una etapa de inteligencia, pero, para llegar ahí, debemos mantenernos firmes y luchar contra estos demonios que han invadido y estupidizado a la especie humana, demonios que tienen nombre: ideología de género, feminismo de la tercera ola, marxismo, ideología LGTB —que nada tiene que ver con los derechos de las personas homosexuales— y la cultura de la cancelación que engloba a todos estos. 

Resulta desconcertante que nos hallemos torpedeados y acribillados constantemente, desde el Sistema Educativo —en la Educación Obligatoria y Universitaria es asfixiante el continuo martilleo a los alumnos con esta siniestra ingeniería social— hasta la Administración y los satánicos grandes medios de comunicación, siendo el sentir del ciudadano promedio muy distinto, el cual cada día está más harto de que en los colegios se vista a los niños de princesa, se les obligue a dibujar banderas LGTB, se les pinten las uñas o se les convenza de que no son niños ni niñas. 

Pero todo esto no es casual; está dirigido desde las grandes élites mundiales, quienes manejan el dinero y, como vemos, también las mentes —pero no todas, pues no se puede derrotar a la naturaleza humana— para crear el caldo de cultivo con el fin de constituir una sociedad sin alma.

Muchos regímenes totalitarios pretendieron resetear la naturaleza humana para adaptar al hombre y convertirlo en un siervo autómata: lo hicieron los nazis, los comunistas —grandes especialistas en ello—, el régimen del dictador Franco y todo tipo de sistema dictatorial; no obstante, aunque lograron doblegar a las mentes más débiles y cobardes, no lo consiguieron del todo. 

No hay adoctrinamiento ni «vacuna COVID» que pueda destruir completamente el sentido común, y digo «vacuna COVID» porque, como ya advirtió Rudolf Steiner en 1917, en el futuro se pretendería controlar y despojar al ser humano de su naturaleza espiritual a través de, entre otros medicamentos, las vacunas. Un activista antimasónico advirtió en 1995 de que: «En el futuro se crearán leyes para obligar a la población a vacunarse y, de ese modo, inyectar veneno en las venas de la Humanidad». Así como las humillantes mascarillas, que no son sino otro símbolo comunista de sometimiento, deshumanización y borrado total de la identidad e individualidad.

Quieren una sociedad materialista, marxista, porque esta ideología, ideada y propulsada por los grandes poderes mundiales —Bakunin acusó a Marx de ser un mero títere de los poderosos— propugna que no existe el alma; y les sirve deliciosamente en sus propósitos, siendo el marxismo un arma brutal y salvaje para manipular y encauzar el descontento obrero y  que así no pretenda conseguir un trato más justo sin aniquilar el impulso humano que le lleva a buscar lo divino. Crearon el marxismo para alejar a los obreros del Dios espiritual para llevarlos hacia otro material. 

Esta ideología decimonónica —mi alegato es contra la ideología, no contra el marxista de a pie, pues muchos de ellos son personas bienintencionadas—, que hoy en día va en el mismo lote que el resto de perversa ingeniería social anteriormente mencionada, es un culto al dolor, a la esclavitud, al ateísmo intolerante con el resto de creencias y una punta de lanza del totalitarismo que tanto caracteriza a la izquierda moderna y la farsante derecha al servicio de la Agenda 2030, como es, por ejemplo, el Partido Popular. 

Todavía hoy, pese a haber fracasado y generado los regímenes más sanguinarios de la Historia, el marxismo se continúa inculcando a los chavales en las aulas, cosa que, en cualquier mente sensata, debería producir náuseas y cosas mucho peores. 

Pero no todo está perdido, compañeros.

Thomas Paine, en 1774, durante los prolegómenos de la guerra por la Independencia de Estados Unidos, escribió: «La causa de Norteamérica es la causa de toda la Humanidad». 

Creo que esa frase podría trasladarse al presente, pues es en Estados Unidos donde se está librando la guerra más feroz contra este nuevo veneno espiritual y moral que representa la cultura «woke» y estas aberrantes ideologías; una guerra acaparada por la lucha contra el globalismo que últimamente simboliza Donald Trump, el cual, no lo olvidemos, forma parte del Club, como todo presidente; pero que gracias a su astucia, carisma y gran inteligencia, sabe maniobrar de manera brillante el hartazgo en aumento contra esta nueva tiranía de lo políticamente correcto que se está imponiendo sin ningún rebozo, con apoyo de los hediondos grandes medios de comunicación. 

Donald Trump disfruta de tanto apoyo —y cuanto más lo persiguen, más apoyo se granjea— porque la ola de hastío hacia este nuevo totalitarismo rosa no cesa de aumentar. Llegará el momento en que esa ola sea un tsunami.

El día que Estados Unidos sucumba ante esta tiranía de color rosa, el mundo entero estará perdido; Estados Unidos —me refiero al pueblo, no al Gobierno; ya el propio Ronald Reagan dijo que el Gobierno de EEUU era comunista— representa el bastión contra la libertad de conciencia. 

Es en EEUU donde aún pervive el espíritu de libertad que inspiró la II Enmienda, que confiere al ciudadano el derecho a portar armas para garantizar la existencia de un Estado libre, pues todo Estado que niegue las armas a sus ciudadanos es un Estado que lo tiene sumamente fácil para instaurar el totalitarismo, como ya vimos con  el COVID, un virus similar a la gripe que fue utilizado para implementar un Estado policial con el fin de destruir la libertad y convertir el planeta en un miserable gulag comunista, como ya advirtió el otrora canciller de Brasil. 

La conspiración internacional comunista es muy real; los grandes bancos, las grandes empresas y los gobiernos están dirigidos por demonios comunistas. Recurren al comunismo porque es el sistema que más control les ofrece contra la población: poseerán tu alma y tus bienes. 

Aunque veamos que estos demonios de color rosa hayan triunfado en las aulas, en los gobiernos, en las grandes empresas y medios de comunicación, no hay que desfallecer, pues, como se dice en el libro del Eclesiastés: «Muchos que fueron príncipes hoy se sientan en el barro; y el que nadie se esperaba se ciñó la corona».

Vendrán tiempos aún más oscuros; este Leviatán vestido de rosa que trata de arrasar nuestras almas adquirirá más poder todavía, pero será su canto de cisne. Su final está decretado en el Plan Divino, y, como todo tirano, como todo lo soez que atenta contra la propia naturaleza, verá su estrepitosa caída; y entonces, aquellos que permanecieron fieles al bando que ahora parece el perdedor, serán premiados; y los cobardes que, para mantenerse en sus puestos, traicionaron a la Humanidad, serán ajusticiados y sus nombres pasarán directamente el basurero de la Historia. 

Cuando Aníbal asedió Sagunto, muchos saguntinos lucharon hasta su última gota de sangre, prefiriendo darse muerte antes que caer en manos del enemigo y verse reducidos a esclavos; lo mismo aconteció en Numancia, al ser esta, tras un largo y penoso asedio, tomada por las tropas romanas. 

Es esta una batalla del Bien contra el Mal, y, aunque hay esperanza, mejor sería morir a vernos esclavizados por esta élite comunista. Espero que no tengamos que arrojarnos sobre nuestra espada, pero, si así ocurre, será un fin digno. A fin de cuentas, la vida sin libertad no es nada; una sombra vacía y un soplo de aire helado. 

La guerra todavía no ha terminado; acaba de empezar y podemos vencer pese a las apariencias contrarias. Julio César se dio por muerto en varias ocasiones durante las guerras pompeyanas, pero al final su tenacidad y buena estrella le hicieron triunfar cuando todo parecía perdido.

No nos mantengamos neutrales por miedo; muchos son los que están hasta los mismísimos de esta dictadura «woke» que pretende destruirnos, pero se callan por miedo a sufrir las consecuencias; mas ellos, los que tienen miedo a las consecuencias de luchar por lo que realmente consideran lo correcto, deberían grabar en sus mentes las palabras de Maquiavelo sobre la neutralidad:

«Nota bien que el que te pide la neutralidad no es jamás amigo tuyo, y que, por el contrario, lo es el que solicita que te declares en favor suyo y tomes las armas en defensa de su causa. Los príncipes irresolutos que quieren evitar los peligros del momento, atrasan con la mayor frecuencia la vía de la neutralidad; pero también con la mayor frecuencia caminan hacia su ruina. Cuando se declara el príncipe generosamente en favor de una de las potencias contendientes, si aquella a la que se une triunfa, y aun cuando él quedara a su discreción, y que ella tuviera una gran fuerza, no tendrá que temerla, porque le es deudora de algunos favores y le habrá cogido amor. Los hombres no son nunca bastante desvergonzados para dar ejemplo de la enorme ingratitud que habría en oprimirte en semejante caso. Por otra parte, las victorias no son jamás tan prósperas que dispensen al vencedor de tener algún miramiento contigo, y particularmente algún respeto a la justicia. Si, por el contrario, aquel con quien te unes es vencido, serás bien visto de él. Siempre que tenga la posibilidad de ello irá a tu socorro, y será el compañero de tu fortuna que puede mejorarse en algún día».

 

(*) Historiador. Licenciado por la Universidad de Córdoba

lunes, 15 de mayo de 2023

¿Están matando abuelos? Gerontocidio silencioso en hospitales / José Luis Mazón Costa *


En España murieron en 2020 más de 30.000 ancianos en residencias, cuando, «manu militari«, y por orden de las autoridades sanitarias, fueron emparedados en sus habitaciones so capa de que no había hospitales para prestarles asistencia sanitaria con ocasión del COVID, y no se llegó a ver si en los hechos la casuística se presentaba, y entonces manejar medidas de «estado de guerra», como habilitar hospitales privados y hasta hoteles con fines asistenciales.

Todo esto se descartó de antemano, y se fue directo al encierro, con la «humanitaria» morfina y la consiguiente transfiguración de la habitación en celda de emparedamiento, llegando el caso a quedar uñas incrustadas en las puertas como aquel que se despierta tras ser enterrado en el ataúd. 

Mucho ha ocurrido cuyos detalles no son conocidos y parecen sacados del mismo infierno. Hay que destapar estas fosas.

Fueron cosas tan extremadas, brutales e inhumanas, que el día del Nuremberg, estos monstruos de apariencia humana que ordenaron tanto horror, verán lo que creían imposible: ser condenados a penas análogas a las que impusieron para mantenerse en sus adorados sillones, de lo que se colige que hay que preparar escenario para 17 presidentes autonómicos, 17 consejeros de Sanidad y toda una red de cooperadores entre profesionales tales como jueces, fiscales, forenses y hasta periodistas apologistas del encierro.

¿Quién dio la orden de esta obediencia general? ¿Dónde está la cúspide de la pirámide de mando? La consigna ha funcionado en un amplio espectro de países de nuestro entorno, de lo que se colige que no es un producto nacional.

Son los que «en la teoría de la conspiración» (así nos llaman a los defensores de saber esta cruda realidad) denominamos nuevos amos del mundo, servidores, a su vez, de otra élite que parece ser el mismo diablo, enemigo sempiterno de la Humanidad y de la razón. Deben de tener un «Ministerio del Gerontocidio» en la sombra con un diabólico jefe que supervise que no se queden los planes de muerte y el sufrimiento por debajo de sus tasas mínimas. 

Y es que, a lo que parece, a estos el hecho de matar les da vida, vamos, practican una dieta soterrada de antropofagia o «digieren» como alimento el sufrimiento humano. Qué terrorífico que es nuestro universo ¿Quién dijo que Dios era todo bondad? La maldad contra los humanos forma parte de la estructura.

Y por el hilo saldrá el ovillo. La señora Julia era una mujer de ochenta y pico años que el 28 de diciembre de 2022, día de los Santos Inocentes, recibió la inyección del descanso eterno en la habitación 29 de la cuarta planta COVID del hospital madrileño llamado Clínico San Carlos, tan bueno, seráfico y humano este centro de sanidad (que conozco bien por ser el de mi zona).

 Pero amigo, todo lo luminoso tiene un lado oscuro, y en otras facetas no tan a la vista, se instaló una sede de los diablos en dicha cuarta planta, servida por personal que parecía seleccionado por el mismísimo Satanás como esa enfermera letal que veremos.

En efecto, fue el caso que a la referida señora Julia se la cargaron a eso de las diez de la mañana o poco antes, en esa habitación 29 del día 28 que alguna cábala diabólica parece que tomaba juego, la enfermera acudió a poner una inyección a esta mujer a la que dejaron toda la noche sin darle agua (esto parece que acelera la muerte por la deshidratación); ella no paraba de pedir «agua, agua»; su compañera de habitación lo reclamaba a las auxiliares, pero parecía que aquello estaba dirigido por algún siniestro propósito ajeno a la salud. La enfermera de la inyección le dijo: «Reina, con esto vas a descansar«, y en efecto, al poco dejó de respirar.  

Cuando una fisio llega y tras llamar «Julia, Julia» ella no contesta, da la voz de alarma, llegan enfermeras con un aparato de electro, hablan muy flojito para que la otra paciente no se entere, y la presunta asesina, la enfermera del «Reina, con esto vas a descansar» se muestra con una frialdad total; parece que sabía que la señora Julia iba a morir por el pinchazo.

La familia fue engañada; le contaron una milonga, aunque estaba muerta desde las 10 a.m. no le avisaron sino después de las 12 p.m, diciéndole que Julia estaba empeorando y que se temía lo peor. Mantuvieron entre las 10 y las 4 de la tarde al menos el cadáver en la habitación, con compañía de otra paciente en contra de toda norma. 

La habitación había mutado, ahora era una «morgue», y a la otra paciente le traen la comida para que se alimente en compañía del cadáver, lo que generó protestas por parte de la enferma superviviente, a lo que la enfermera de la inyección letal razonó: «No se por qué no quieres comer si es tu compañera de habitación, solo que ahora está muerta«.

Los equipamientos humanos eran gente de otro mundo, donde matar y tratar con los muertos no remueve las entrañas. 

Alguien debió de llevar a la planta Covid lo mejorcito del hospital, lo más siniestro y malvado. Qué oscuros personajes se habían escogido para la planta 4 Covid del San Carlos. ¡La diablocracia es así! Dos pacientes con el Covid juntos, para auxiliarse entre virus que entre ellos se comunican: «Oye, hermano Covid, que los míos han bajado, tose que me lleguen de los tuyos y así vayamos a la par, que matándoles nosotros, triunfamos». 

Habitación cerrada a cal y canto; el cesto de los trajes de plástico que se quitaban «contaminados» se deja en la habitación y abierto, todo diabólicamente pensado para que los virus vuelen libremente. 

Al diabólico hospital no se le pasaba nada por alto. A la compañera de Julia le aplicaron un tratamiento peligroso, el remdisivir que fue usado contra el ébola de forma experimental, sin pedirle el consentimiento a la paciente (las leyes no rigen estos antros infernales); afloraron hemorragias bucales y tardó la víctima en reponerse del tratamiento (y menos mal que ese mismo día de la muerte a las 4 de la tarde con la vía puesta en el brazo se escapó por el pasillo de aquel centro de exterminio de pacientes COVID). 

Pues si llega a seguir allí, se hubiera empeorado; la hubieran pasado a UCI; le hubieran sedado y dicho a la familia que se había puesto mal, como hicieron en los hospitales públicos con otros tantos pacientes liquidados en clandestinidad por métodos análogos con ocasión del COVID (no hicieron ninguna autopsia para que no se supiera el verdadero origen de la muerte, el de Julia, una sobredosis de opiáceos que le provocó a las 10 de la mañana del 28 de diciembre de 2022 una parada cardíaca por complot de una enfermera con una dirección medica ejecutora de un protocolo secreto y criminal de matar ancianos). 

Y el director de la Sanidad de Madrid al tanto y protegiendo de forma activa la no investigación de los hechos. 

Los hechos fueron denunciados, pero había un complot de altos vuelos para echar tierra sobre el asunto; colocaron a un policía judicial ex sanitario para que no se supiera la realidad; el policía también fue denunciado por falsificador de documentos; el juez echó tierra sobre el caso (tierra que un día volverá sobre él porque el karma pasa factura). Hoy la causa está en el Constitucional, a tiro de piedra de la habitación donde ocurrieron los hechos, pero el Constitucional tiene su particular «embrujo» o «encantamiento».

A la señora Antonia en el hospital murciano «Morales Meseguer» dos jovencitas MIR le querían llevar a la “sedacion” (para que no sufra) por una dolencia renal no terminal de la que se repuso. A su compañera de habitación la iban a sedar en contra de la voluntad del marido, pero con el consentimiento de los hijos. 

Y allí estaba viva despidiéndose de su familia. Sedadoras letales, eso han pasado a ser estas jóvenes médicas agentes del infierno. Obviamente que esto es un protocolo de matar ancianos «para que no sufran». Un «holocausto» en versión sedada, parecida a la que Hitler usó con los «deformes», que está funcionando con la indiferencia de la policía, los jueces, fiscales y hasta los medios de comunicación.

Pero no todo son malas noticias. La potencia para destruir esta infernal máquina y destronar a toda esta inmundicia o escoria humana, ya esta aquí. No son estas fuerzas oscuras omnipotentes. 

La Naturaleza es sorprendente y funciona al modo de una pirámide sin fin, donde siempre hay algo superior a lo que se cree lo más alto, y todo poderío como toda enfermedad, tiene un plazo de vigencia, y sabemos que hasta algunos se curan de cáncer o sobreviven porque el enfermo resiste más allá de la vida del cáncer que muere por decrepitud dejando vivo a su huésped.

Hay que parar el gerontocidio de estos nuevos dioses aztecas que han tomado las riendas de las instituciones. Y toda su maligna obra.

 

(*) Abogado 


miércoles, 26 de abril de 2023

Dragó, Morin y la prudencia periodística / Francisco Poveda *

La prudencia periodística debe acompañar a todo profesional en determinadas circunstancias y una de ellas implica no tratar de abordar cualquier género del oficio de cualquier manera. Confieso dos casos en mi trayectoria, desde marzo de 1970 hasta 2018, donde no me atreví a entrevistar por puro pudor intelectual y sentido de mis límites en el Conocimiento en cada uno de esos precisos momentos. 


Uno a Fernando Sánchez Dragó, residente en Alicante hasta los quince años por madre prematuramente viuda nacida aquí, y después en la playa de San Juan, donde me descubrió la religión hedonista de los parsi además de razonarme muy convencido que las guerras civiles las arman siempre la chusma de los dos bandos. (Su padre, periodista en el Madrid republicano de retaguardia, fue fusilado con 25 años en 1936 poco antes de nacer él). La lectura de su obra me aconsejó siempre esa prudencia al advertir tan inabordable su vasto y multidisciplinar saber.


El otro caso es Edgar Morin, aún vivo con 101 años, exponente máximo del pensamiento complejo y principal filósofo de Francia y Europa. Le conocí personalmente en la embajada de España en París en mayo de 2010 con ocasión del homenaje de la intelectualidad gala y de la cualificada colonia profesional española al profesor valenciano de La Soborna, Pepín Vidal-Beneyto, fallecido para entonces. Haber leído algunos de sus libros, y ya con Morin delante, me vino la inspiración cautelar reflexiva ante tamaño gigante intelectual en presencia, por su sabiduría desbordada más que nada.


No fue así con el maestro de mi hermano y profesor mío porque a Vidal-Beneyto lo conocía tanto que sí me atreví con él cuando en 1993 lo entrevisté para el diario "El Mundo" como asesor de la UNESCO y del político socialista francés Jacques Attalí, en el BERD (Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo). 


Años después pude escrutar personalmente su despacho-biblioteca de la rue Jean Ferrandi del distrito 14 parisino, en el barrio de Montparnasse, hasta proponerle a su viuda, profesora y socióloga bretona, Cécile Rougier, abordar juntos una aproximación biográfica de su también maestro.


Nunca pensé que luego su joven biógrafa española no coetánea, Irene Liberia, nos citase de manera destacada a mi hermano Miguel y a mí en el libro "José Vidal-Beneyto. Sociología crítica y resistencia democrática. Una vida a contraviento", editado en 2019 por la institución Alfonso el Magnánimo y el Centro Valenciano de Estudios de Investigación (1 y 2) a partir de su tesis doctoral.


Pero también ha habido entrevistas no natas por exceso de confianza en el tiempo de la vida de las personas. Es el caso del periodista español afincado en París, Alberto Oliveras, culpable inconsciente de mi vocación profesional desde los años 60 en Radio Madrid y al que fui dejando un año tras otro al contrario que hice con otros tres de los periodistas que más me influyeron en esa vocación: Emilio Romero, Juan Luis Cebrián e Ignacio Ramonet.


Al primero, voz oficiosa del régimen de Franco al frente de "Pueblo" lo visité varias veces en su apartamento y le entrevisté tres en el "Club Internacional" de Benidorm. Al segundo, pocos meses antes de fundar y dirigir "El País", en su chalé de Águilas, donde me recomendó no permanecer más de cinco años en un mismo medio de comunicación. Y al tercero, a mi juicio mejor periodista español contemporáneo del siglo XX y exponente mediático del pensamiento crítico, dos veces (1997 y 2002), siendo director de "Le Monde Diplomatique" y profesor en La Soborna tras graduarse en la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales e integrar primero la redacción de "Liberation".


No quiero olvidar mis entrevistas personalmente inolvidables a compañeros de los que aprendí algunos secretos del oficio, caso de Jesús Ceberio y Alberto Vázquez Figueroa, ambas en 2001, porque el primero era director de "El País" en el mejor momento del periódico tras la invasión de Iraq, y el segundo acababa de publicar "El agua prometida", mi preferida de entre sus novelas. Aunque no más que "Chacal", escrita por el periodista inglés Frederick Forsyth, al que entrevisté en 1973.


Y he de confesar, por contra, mis vanos intentos de entrevistar a varios personajes como Juan Domingo Perón en 1972 aprovechando que me atropelló en un semáforo de la ciudad universitaria madrileña y me invitó a pasar, luego de acudir al Clínico, por su quinta próxima en la Dehesa de la Villa para informarle de mi estado. No me dejó ver ni la momia de Evita allí guardada a buen recaudo para evitar profanaciones.


No pude convencer tampoco al embajador de Portugal en España, Carlos Simoes, tras invitarme su distinguida esposa a almorzar en 1991 en su residencia privada de la sede diplomática tras un magnífico curso sobre su país en la UIMP. Algo parecido a lo que me sucedió en 2010 con el cardenal Renato Raffaele Martino, ex observador vaticano en la ONU durante muchos años, quien tras recibirme en su palacio extramuros del Trastevere romano, me compensó con una Inmaculada pintada por su madre de origen andaluz. Y lo mismo con el presidente de Costa Rica en 1983, el social-cristiano Luis Alberto Monge, tras invitarme a cenar en su residencia privada en San José y ser más que sincero.


Frente a lo inmediatamente anterior si conseguí cuatro scoop en 1974, 1975, 1978 y 1997. Marcelino Camacho nada más salir de la cárcel me concedió su primera entrevista en su casa de Carabanchel gracias a las impagables gestiones de mi hermano con los comunistas de la Facultad de Políticas de la Complutense; con el presidente Adolfo Suárez, también la primera tras ocupar La Moncloa este político reformista de origen católico, un 17 de mayo tras un Consejo de Ministros. Y la única concedida en su vida por el banquero Alfonso Escámez, gracias a una intercesión familiar que le hizo invitarme a almorzar en "Jockey", tras enseñarme cerca de su despacho el piano donde componía el granadino Manuel de Falla, y presentarme a los postres a Ruíz-Gallardón y a Fernández Tapias.


Pero la primera de esa serie se la pude hacer a Henry Ford II en el hotel "Ritz", de Madrid, cuando vino a inaugurar las obras de su factoría en Almusafes. Contra el criterio de su equipo de prensa en España, no sólo me concedió la exclusiva sino que me invitó a cenar solos en el restaurante "para practicar español".


Ahora recuerdo con especial interés lo que me dijo sobre la emigración hacia nuestro continente el vicepresidente de la Comisión Europea, Manuel Marín, en 1998; lo que me adelantó sobre el proceso de globalización, Ricardo Díez Hochleitner, presidente del Club de Roma, también en 1998; un año antes, Federico Mayor Zaragoza, director general de la UNESCO, sobre las cosas que no se hacen esperando siempre; sobre la miseria del salario fijo Eduardo Punset, asesor del FMI, en 1998; Domingo Jiménez Beltrán, director general de la Agencia Europea del Medio Ambiente; o Susan George, directora del Transnational Institute, y Sami Naïr, destacado profesor universitario en París de origen magrebí.


Sin salir de España, excepto cuando entrevisté para "Diario-16" en 1987 a sir Josua Hassan, primer ministro de Gibraltar, tras una cena en su casa con una joven nueva esposa para lo que estableció una imprevista ley del divorcio; también conseguí declaraciones de los catedráticos eminentes por destacados, José María Jover Zamora (nuestro mejor historiador en Moderna y Contemporánea); Francisco Jarauta, habitual profesor visitante de Arte y Filosofía en diversas universidades alemanas; y el actor Francisco Rabal en 1997 en "La Economía", cuyas cintas grabadas contienen partes inéditas, a petición suya, no publicadas hasta la fecha pese al fallecimiento de su esposa, Asunción Balaguer.  


Para concluir, no quiero obviar las que sí pude hacer en su día a Pilar Franco y Pilar Primo de Rivera (a la que casualmente asistí en un accidente de tráfico en Madrid), hermanas del dictador y del mártir falangista respectivamente; o Manolita y Carmen Félez Peral, nietas del inventor del submarino, Isaac Peral, en su casa del Paseo de San Juan, en Barcelona 1998.


Con algunos de estos entrevistados he mantenido relación posterior, regular en algunos casos, y hasta de amistad. Y eso me procuró a mediados de los años 80 el encargo por la multinacional "News Corporation", de Rupert Murdoch, de su anteproyecto periodístico para España, luego boicoteado por intereses nacionalistas de editores privilegiados.


Pero de entrevistador pasé a entrevistado por el rey Juan Carlos I el 25 de mayo de 1999 cuando me apartó en los jardines de la Capitanía General de Cartagena, donde yo estaba invitado por el almirante-jefe de la Zona Marítima del Mediterráneo, Adolfo Baturone, y aprovechó para hacerme un examen en profundidad y contrastar la información que el monarca poseía al respecto de lo que hablábamos.


Cuatro meses después coincidí con el almirante en la recepción del 12 de octubre en el Palacio de Oriente, invitado por la jefa de Prensa de la Casa Real, Asunción Valdés, y al abandonar juntos y los últimos el acto, me impresionaron los honores de ordenanza presentados a Baturone por la Guardia Real de gala conforme bajábamos ambos por la escalinata de acceso al Salón del Trono. Aunque he jurado bandera estuve exento de cumplir el Servicio Militar.


Un año después, el almirante Baturone (el mejor militar de alta graduación de los que he tratado), me concedió en su despacho oficial una entrevista sobre el arma submarina y las comunicaciones de la Armada española. Al interesarme sobre si había pedido permiso a Defensa para hacerme esas declaraciones, me contestó: "No pido permiso porque sé muy bien lo que tengo que decir". 



(*) Periodista y profesor



(1) https://www.alfonselmagnanim.net/es/libro/jose-vidal-beneyto_114941/
(2) https://revistas.um.es/sh/article/view/519171/326351

domingo, 30 de agosto de 2020

La monarquía española vista desde afuera / Irene Prüfer Leske *

Hace tiempo que me interesa este tema observando con estupor al Rey Juan Carlos I y todo lo que se discute en este momento respecto a la monarquía.

No soy votante del partido Podemos ni simpatizante.

Siendo de origen alemán vivo desde la muerte de Franco en España y soy española de adopción desde 1983. Trabajé en España desde que vine en 1975 y voto cuando debo dar mi voto y pienso que tengo derecho a opinar.

La única, primera y última vez que pude votar en Alemania voté a Willy Brandt y lo admiré cuando él renunció salpicado por el “Affaire Guillaume”. Luego he vivido varias dictaduras militares en Argentina y el régimen de terror de López Rega y Isabelita hasta el 1975.

He sido educada en los colegios de la República Federal de Alemania con enseñanza en Educación democrática y he participado en el movimiento estudiantil del 68/69 en la Universidad de Heidelberg intentando sacar a viejos nazis que permanecían como profesores en las Universidades.

Cuando hubo el intento del golpe de 28F del 81 se difundió la imagen de Juan Carlos I “defendiendo” la democracia que hoy día se le atribuye como el mayor mérito. Yo pensaba entonces y sigo pensando “¿Qué otra cosa se podía haber defendido? ¿Un régimen militar? En aquel momento España dentro de una Europa llena de democracias muy consolidadas desde hacía décadas, España con aspiraciones a ingresar en la UE? ¿Que otra cosa podía defender?

Hasta hoy día me ha parecido ridículo atribuir a Juan Carlos el solo hecho de haber “defendido la democracia”. Teniendo en cuenta la elasticidad total de este término. “Democráticos” se llaman hoy día cualquier nuevo y antiguo estado dictatorial de África o Asia, incluso existía en aquel momento la República Democrática de Alemania bajo el régimen comunista más atroz y sangriento. 
 
Así que la palabra “democrático” es en muchos casos un decir. Y Juan Carlos ha demostrado cual era su inclinación verdadera: la amistad con los Estados Árabes que no defienden precisamente los valores de una verdadera democracia.

Lejos de estar con los valores democráticos, Juan Carlos lo ha demostrado en su vida privada, un machista a la vieja usanza que se permite cualquier libertad en su matrimonio bajo el manto de la mentira fingiendo tener una familia ejemplar e intacta. Con el visto bueno de una mujer totalmente sumisa sin aparente opinión propia.

Se dice que “se defiende en este momento la monarquía en este país” y “no se juzga o se critica a la institución sino a una persona”. Ahora bien, la monarquía como institución se basa exclusivamente en lazos familiares y por lo tanto en personas. No es una institución como el gobierno o instituciones benéficas o jurídicas que se deben basar en ideas democráticas, convicciones y programas. Como tal votamos al gobierno según las ideas y los programas que exponen en cada fase electoral y observamos su cumplimiento. Como ente abstracto no entiendo qué tengo que ver yo como ciudadana con la monarquía. Si defiendo a la monarquía tengo que defender en este momento a Felipe y su “ejemplaridad”. En esto tengo que creer. 
 
Sin embargo, me parece que también Felipe ha sabido desde siempre de las andanzas de su padre y de su cuñado y de otros de la familia real. No en vano Letizia se ha distanciado de su cuñado y de Juan Carlos I. Y si no fuese por Letizia, ¿Felipe actuaría de la manera que actúa? ¿Qué programa tiene Felipe? 
 
Según mis observaciones, su máximo interés es la permanencia de la Corona en España y la promoción de la Infanta Leonor para ser la futura reina? Tal se ha visto poniendo en primer lugar a su hija en la última entrega de los galardones “Princesa de Asturias” anteponiendo su figura ante todos los galardonados. ¿Tengo que apoyar esto? Si no es así, ¿Qué razones y argumentos entonces me atraen de la monarquía?

En Alemania el homólogo al rey es el Bundespräsident cuyo cargo es elegible y renovable cada 5 años. El Bundespräsident tiene obligaciones representativas y debe ser una persona respetada y de prestigio y de trayectoria intachable. En el año 2010 fue elegido Christian Wilhelm Walter Wulff como el presidente más joven de la RFA. Pero fue investigado en 2012 por supuestos casos de corrupción y de tráfico de influencias. 
 
Dimitió en seguida y fue absuelto en 2014 de todos los cargos como p.ej. invitaciones por parte de personas influyentes, crédito favorable para su mujer etc. También es conocido el caso del ministro de Defensa Karl-Theodor Zu Guttenberg, que renunció después de haber sido investigado por el plagio en su tesis doctoral.

La cultura del suicidio, de la renuncia y dimisión en caso de cometer errores o en relación con personas de su entorno como hemos visto en el caso de Willy Brandt, es inherente en la cultura alemana igual que la autocrítica y la autoinculpación.

Mucha gente se pregunta ¿Por qué no renunció Juan Carlos antes, por qué no devuelve el dinero transferido a testaferros y paraísos fiscales? Por qué no se divorció de la Reina Sofía y se fue a vivir con una de sus múltiples amantes? ¿Y por qué no renuncia Felipe? De cierta manera protege a su padre y lo ha protegido siempre. Se ve que el asunto de la monarquía es puramente personal.

Se dice que la Monarquía da estabilidad al actual gobierno y a España en general. Me parece que el contrario sería el caso: si tuviéramos un gobierno sin esta familia llena de mentiras, corrupciones y escándalos tendríamos una democracia y un país más consolidado y más serio y más moderno ante todas las miradas de Europa y del mundo.

Únicamente Hola se vería mermada de lectoras que son “todas las mujeres de España”, según mi hija. Y para terminar: Lo único que me gustó de Juan Carlos I fue su “¿Por qué no te callas?” espetado a Hugo Chávez en su día. 
 
 
(*)  Lingüista y traductora española de origen alemán. Enseña e investiga como profesora en la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Alicante en el campo de la traducción e interpretación.