martes, 2 de agosto de 2011

Salé insta a los opositores yemeníes a dialogar para conseguir la democracia

SANÁ.- El presidente yemení, Alí Abdulá Salé, ha instado a todas las fuerzas de oposición a dialogar, como "la mejor forma de resolver las crisis, las disputas y los desacuerdos", y ha asegurado que el cambio se conseguirá a través de reformas democráticas.

   Salé, que se encuentra en Arabia Saudí recuperándose de las heridas sufridas en el ataque del pasado 3 de junio contra su palacio de Saná, advirtió de que las fuerzas de seguridad se enfrentarán a todos aquellos que "intenten acabar con la seguridad y la estabilidad, perturbar la tranquilidad del pueblo, intimidar a gente inocente o extender el caos".
   Yemen está inmerso en una crisis política desde hace seis meses, cuando comenzaron las manifestaciones en favor de reformas democráticas. La represión de las fuerzas de seguridad contra las protestas ha generado aún más críticas contra el Gobierno de Salé, quien lleva más de 33 años en el poder. Al Qaeda en la Península Arábiga está aprovechando este vacío de poder para perpetrar nuevos ataques en el país.
   El presidente yemení se ha dirigido a sus ciudadanos con motivo del inicio del Ramadán, el mes sagrado para los musulmanes, a través de un discurso, en el que ha instado a "todas las fuerzas políticas a restaurar el diálogo, como la única forma de salir de resolver las crisis, las disputas y los desacuerdos".
   "El cambio que todo el mundo busca no puede conseguirse a través de la violencia, la cultura del odio, los golpes de Estado, las conspiraciones y el asesinato de los opositores políticos", indicó Salé, según la agencia estatal de noticias SABA. "Estas prácticas se han quedado obsoletas con el fin de los regímenes totalitarios y la llegada de un nuevo amanecer de unidad", aseguró.
   El presidente yemení pidió que los manifestantes no bloqueen el paso de gasolina, diesel y gas por su territorio para no interrumpir la llegada de estos productos para la población. Además, señaló que la justicia tendrá "la última palabra" contra las personas que "cometen crímenes tan graves como el terrorismo o la traición".
   Además, comentó que todas las fuerzas políticas deben apoyar el plan de transición del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) y las inicitivas de Naciones Unidas para acabar con la crisis.
   Según el acuerdo del CCG, Salé abandonaría el poder a los 30 días de firmar el acuerdo con la promesa de que no se investigará ni a él ni a su familia, y dos meses después se celebrarían elecciones para eligir un nuevo presidente que dé paso a la transición hacia la democracia. Salé se ha negado a firmalo en repetidas ocasiones y la oposición se niega a emprender cualquier diálogo hasta que el presidente deje definitivamente el poder.
   Salé aseguró que la transición en el poder "se realizará a través de las urnas" y que nadie podrá acceder al poder "extendiendo el miedo y el caos, bloqueando carreteras y dañando los intereses del pueblo". 
 "Defenderemos la unidad nacional con toda nuestra fuerza, al igual que hemos mantenido la revolución y el eterno régimen republicano", comentó.
   "Ni nosotros ni nadie puede (...) oponerse a las aspiraciones legítimas de la gente para conseguir el desarrollo y el cambio", subrayó Salé. "Todos debemos luchar para reflejar el principio de transición pacífica en el poder, de forma constitucional y democrática", defendió.
   Salé instó en "este mes religioso" a que los ciudadanos "dialoguen y sean más tolerantes y eliminen las tensiones de las calles, las plazas y las carreteras". "Queremos superar esta situación como necesita una democracia verdadera, (...) evitando el daño a los ciudadanos y la destrucción de la patria", señaló.
   Eh el discurso, agradeció la labor del vicepresidente y actual presidente interino yemení, Abd Rab Mansur Hadi, en su intento por resolver la crisis manteniendo un diálogo con las fuerzas opositoras. "Esperemos que todos den la máxima prioridad a los intereses nacionales sobre todos los intereses partidistas y personales", señaló.
   Salé también agradeció la "hospitalidad" del rey saudí Abdulá por ofrecerle cuidados médicos y un lugar donde alojarse, al igual que para los miembros de su Gobierno que fueron heridos en el ataque al palacio, que "se están recuperando adecuadamente".
Además, dio las gracias a los "hermanos y líderes" que se han mantenido al lado de Yemen durante "los crímenes horribles" que ha sufrido el país, señalando especialmente a Emiratos Árabes Unidos y a Jordania.

HRW exige a Arabia Saudí que retire una ley antiterrorista que ampara "prácticas ilegales"

WASHINGTON.- LA ONG estadounidense Human Rights Watch (HRW) ha exigido este martes a Arabia Saudí que retire un proyecto de ley antiterrorista que pretende amparar "prácticas ilegales" que pueden violar los Derechos Humanos de los saudíes.

   El investigador de HRW para Oriente Próximo, Christoph Wicke, ha aseverado que "este proyecto de ley antiterrorista trata de normalizar las prácticas ilegales acometidas por el Ministerio del Interior saudí", ya que, entre otros asuntos, las autoridades se aseguran de que "los acusados no puedan optar a un juicio justo" y que cualquier acción pacífica de la oposición se vea "ligada a actos violentos".
   Por ello, HRW ha instado a Arabia Saudí a consultar a expertos de derechos fundamentales para tratar de evitar que la Ley Penal de Crímenes Terroristas y su Financiamiento no infrinja los Derechos Humanos. La ONG señala que dicha ley apenas define el concepto de terrorismo con claridad, delimita las libertades de expresión y reunión, avala las acciones policiales excesivas sin amparo judicial y vulnera los derechos a un proceso judicial justo.
   El proyecto de ley criminaliza cualquier ofensa o crítica a la monarquía gobernante y otorga importantes poderes al Ministerio del Interior par emprender arrestos y detenciones administrativas aunque la pena de cárcel haya expirado. Asimismo, Interior tendrá las competencias necesarias como para tener acceso a las cuentas bancarias y herramientas de comunicación de los sospechosos de terrorismo y es responsable, en primera instancia, de los arrestados, y no los tribunales.
   Como parte de esta obstaculización del acceso del detenido a un proceso judicial "justo", HRW ha reprochado en un comunicado que la ley estipule que el ministro del Interior sea quien decida el "tiempo apropiado" que debe transcurrir para que el detenido pueda optar a un abogado.
   Por otra parte, este proyecto de ley duplica la duración máxima de la detención preventiva hasta los doce meses y del aislamiento hasta los 120 días, lo cual "aumenta el riesgo de que los sospechosos sean objeto de torturas por parte de las fuerzas de seguridad saudíes", según HRW.
   En Arabia Saudí están prohibidos los partidos políticos y es el monarca quien designa al Gobierno del país, que goza de unas competencias muy limitadas. Las escasas manifestaciones que se han registrado durante el primer semestre de este año como parte de la 'Primavera Árabe' se han visto apaciguadas por los anuncios de ingentes inversiones económicas por parte del rey Abdulá de Arabia Saudí para la creación de empleo y la mejora de los servicios públicos.

Julio Iglesias: "Me gustan los indignados porque hay motivos"


¿Qué opina del 15-M?

Me gusta, me gusta. Me gusta porque imagino que entre estos indignados habrá un 70% de verdad y un 30% de especulativo, de arrimada lógica al que gana. Me gustan las gentes indignadas porque hay motivos para estar indignados.

No sé si está usted al tanto de la situación política en España...
Por supuesto.

Crisis económica, nuevas elecciones...
A mí me hacen mucha gracia los discursos de los políticos. No los de dos políticos y dos partidos, sino los de mil políticos y cientos de partidos. Y sobre todo me hace gracia esa división tan increíble y pasada de moda que es la izquierda y la derecha. Los políticos grandes son los que toman grandes decisiones cuando las tormentas son grandes no cuando el cielo está despejado... [Y ríe]

¿Por qué dice que la división izquierda y derecha está pasada de moda?
Está obsoleta, flaco. Lo más importante es el Derecho Administrativo, que no tiene ni izquierda ni derecha. Un país como EEUU, grande, sólido, con una economía brillante, está poniendo en riesgo toda su Administración por el tema del déficit. Y todo por motivos políticos partidistas. Si las ideas políticas son superiores al Derecho Administrativo estamos bien jodidos.
(Público)

En Israel también hay “indignados”

TEL-AVIV.- Los jóvenes están acampados en las plazas, los médicos de huelga general, los produc­tores de leche se manifiestan, los padres prepa­ran una protesta contra los precios de la comida para bebés y un grupo ha convocado una huelga general en Facebook: el calor no hace retroce­der a los “indignados” de Israel.

En los últimos días se han incrementado las llama­das a la dimisión del primer ministro, Benja­mín Netanyahu, quien canceló una visita ofi­cial a Polonia para hacer frente a los con­flictos que se multiplican bajo su mirada sin que apenas tenga tiempo de reaccionar. Ahora ­pre­sen­tó su plan de reforma de la vivienda para tra­tar de abaratar los precios, con unas medidas que a los acampados les parecen insuficientes.
Los campamentos de jóvenes “indignados”, que han surgido en las principales ciudades del país encabezados por el del bulevar Rothschild en Tel Aviv, se extendieron a otras dos locali­da­des en el sur en una ola de protesta que no tiene visos de amainar pronto.
Según una encuesta difundida por el diario Haaretz, el 87% apoya las quejas y un 54% no está satisfecho con la forma en que Netanyahu está haciendo frente a la crisis de la vivienda.
Otro colectivo que está echando el resto para que el Gobierno se ocupe de sus problemas es el de los médicos, que también tienen en su mira a Netanyahu, quien ocupa la cartera de Sanidad además de la de jefe del gabinete. Los facultativos llevan a cabo una huelga parcial en los quirófanos, que funcionarán solo para in­ter­ven­ciones quirúrgicas urgentes y tratamientos oncológicos.
Una veintena de representantes de la Asociación de Médicos avanza a pie bajo temperaturas cercanas a los cuarenta grados en una marcha desde su sede, a las afueras de Tel Aviv, hasta Jerusalén, y el presidente de la orga­nización ha iniciado una huelga de hambre. Exigen mil puestos de trabajo para médicos, un millar de camas más en hospitales, un incre­men­to salarial para los residentes, la re­duc­ción de turnos y la mejora del sistema sanitario en la periferia.
Batas blancas, camisetas verde-quirófano y estetoscopios llenaban la acera frente a la residencia del primer ministro, al que el Presi­dente de la Knesset, Reuven Rivlin, instó a inter­venir para resolver el conflicto. Los tribu­nales han bloqueado el intento del gobierno de forzar a los médicos a volver a sus puestos de trabajo y aceptar un proceso de arbitraje, y cientos de facultativos bloquearon la en­trada a la ciudad de Ashkelon.
Por su parte, los granjeros también tomaron la calle para denunciar la propuesta de reforma del mercado de los lácteos, una medida tomada de prisa para acabar con semanas de protestas de los consumidores contra los precios de esos productos en la conocida como la “guerra del cottage (requesón)”. Se oponen a la apertura a la importación y a la rebaja de los precios tasados, por temor a que reduzca sus márgenes, y exigen subsidios al campo.
Finalmente, los padres de niños pequeños han iniciado también su propia lucha contra el elevado precio de los productos de consumo infantil y han anunciado que se manifestarán en Tel Aviv, cargando con sus bebés y con globos amarillos atados a sus carritos. Exigen control de los precios de productos de primera nece­sidad para bebés, la extensión de los permisos por maternidad (en la actualidad de tres meses), que no se cobre en los autobuses públi­cos por los carritos y que sean desgra­vables los gastos de guardería.
Sin duda, las redes sociales han sido el motor de buena parte de estas protestas, al faci­li­tar a los “indignados” ponerse en contacto y difundir iniciativas. Esta semana se creó un grupo en Facebook que llama a celebrar una huel­ga general el 1º de agosto; en tan solo unos días, más de 4.000 personas se han registrado y aseguraronn que no irían a trabajar en esa fecha.
Paradójicamente, Israel casi no resultó afec­tado por la crisis financiera internacional, man­tiene un vigoroso crecimiento económico y en el mes de julio alcanzó su nivel más bajo de de­sem­pleo en dos décadas, con solo un 5,7 por ciento.
La clase media secular siente que a pesar de ser la que trabaja, sirve en el Ejército y paga impuestos —algo que no hacen otros colec­tivos como el creciente grupo ultraortodoxo— es empujada cada vez más abajo por el cons­tante aumento de los precios y el estanca­miento salarial.
"Bibi: estudiamos, trabajamos, vamos al Ejército y a las milicias, pero no podemos llegar a fin de mes", dice una pancarta colocada en una de las carpas que se levantan en la improvisada acampada del Parque de la Independencia de Jerusalén, frente al Consulado de Estados Unidos y a sólo 200 metros de la residencia del primer ministro israelí, Binyamin Netanyahu.
Decenas de miles de ciudadanos fatigados por sus graves problemas económicos han dicho basta con manifestaciones que se han celebrado en las grandes ciudades israelíes, y en localidades menores, para denunciar un sistema que ni les satisface ni les permite vivir dignamente. "El pueblo exige justicia social" ha sido la consigna más coreada en todas las concentraciones.
Efraim Davidi, profesor de Historia Económica y Social en la Universidad de Tel Aviv y miembro del comité central del Partido Comunista, cree que está asistiendo a "la mayor lucha social en la historia de Israel". En su opinión, lo que está ocurriendo es algo inédito, aunque no sabe adónde conducirá ni quiere hacer pronósticos.
La amplitud de la protesta crece día a día y en el último año el Gobierno de Netan-yahu ha elaborado nada menos que siete planes para la vivienda. Sin embargo, las protestas ya han superado ese problema. Los médicos están en huelga desde hace cien días. Los trabajadores sociales también se han parado. Un sector del funcionariado no acude a sus lugares de trabajo y los acontecimientos parecen superar al Ejecutivo, que sigue enfrascado en solucionar el problema de la vivienda.
Davidi relaciona lo que está sucediendo con la plaza de Catalunya, la Puerta del Sol o la plaza Sintagma de Atenas. "El peso de las protestas lo están llevando a menudo las clases medias y bajas que tienen empleo pero se quejan de su miserable remuneración".
Una activista israelí que estuvo con los indignados de la Puerta del Sol ha copiado numerosas técnicas en la organización de las protestas de Tel Aviv. Se ha importado la democracia directa, la forma de hacer las asambleas por la tarde para establecer el programa del día siguiente e incluso la forma de hablar y de gesticular.
"La principal diferencia con Madrid y Barcelona es que aquí los manifestantes han acogido a los políticos de la izquierda, y no los han rechazado", comenta el profesor Davidi.
Los "indignados" que protagonizan la mayor protesta social de la historia de Israel preparan ahora un documento con sus demandas para presentárselo al primer ministro, Benjamín Netanyahu, informa el diario "Haaretz".
El texto está siendo elaborado por los líderes del movimiento reivindicativo, iniciado el pasado día 14 con una acampada en Tel Aviv por los precios de la vivienda y que ha ido ganando seguimiento entre diversos sectores de la población.
También participan representantes estudiantiles y otros grupos de activistas.
Economistas y otros expertos han sido consultados para formular una serie de demandas en los ámbitos de vivienda, asistencia social, educación, salud y política económica.
Las reivindicaciones se presentan junto con su coste estimado para el Estado para defender que los beneficios de su aplicación superan los gastos iniciales, según el borrador obtenido por el rotativo.
Los "indignados" quieren una enmienda a la ley de edificación que obligue a los contratistas a construir "viviendas asequibles", una reducción gradual de los impuestos indirectos, la revaluación de los procesos de privatización en proceso y un aumento del salario mínimo interprofesional a la mitad del salario medio, actualmente 8.698 shekels (1.766 euros o 2.542 dólares).
También figura entre sus demandas un aumento de los inspectores de trabajo, bomberos, policías, profesores y trabajadores sociales y una reducción del número de alumnos por aula.
Netanyahu anunció ya el domingo la creación de un equipo ministerial para negociar con los "indignados", un día después de que 150.000 personas salieran a las calles en la mayor manifestación no vinculada al conflicto de Oriente Medio de la historia del país.
El primer ministro no quiere recibirles ni negociar con ellos porque está "convencido" de que "actúan puramente por motivos políticos" con el objetivo de forzarle a dimitir, según indicó al rotativo una fuente sin identificar que habló recientemente con él.
Quien sí lo ha hecho, ahora, es el presidente del país, Simón Peres, quien les alabó y aseguró que su protesta no es "artificial", sino "genuina y muy seria".
"Lo que más me ha impresionado es vuestra inocencia. Os creo (...) Creo también que la mayoría de la población está sorprendida por la seriedad del problema. La impresión general es que la clase media puede apañárselas. No sabían cuán serio es el tema", señaló.
El presidente israelí aseguró que la protesta ha "ganado los corazones de la gente" porque no recurre a la violencia y, por tanto, "honra a la democracia".
En la entrevista, el presidente del colectivo de estudiantes, Itzik Shmuli, insistió en que la movilización "no es un asunto personal ni tiene un agenda política oculta", sino que busca únicamente "persuadir al Gobierno de que pase de una economía ligeramente agresiva a algo más humano, de mirar a los números a mirar a las personas".
"Lo que todos tenemos en común es que, al final, queremos ver Israel como nuestra casa. Estamos luchando por el derecho a construirnos un futuro en Israel", agregó.
Dafni Lif, la iniciadora de la protesta, insistió en que no sólo defienden los intereses de la clase media, sino también de los sectores de población más vulnerables, y que la sociedad israelí "ya no se avergüenza de que le cuesta salir adelante".
La protesta también cuenta ahora con el apoyo público del escritor Premio Príncipe de Asturias Amos Oz, quien en un carta abierta publicada en "Haaretz" denuncia el giro económico experimentado por Israel desde los años ochenta, que acabó con la sociedad más igualitaria de las tres primeras décadas de existencia del Estado.

Indignados recorren Europa en son de protesta

MADRID.- Manifestantes de varias ciudades de la Unión Europea comienzan a seguir los pasos de los centenares de españoles que marchan hacia Bruselas, considerada la capital del bloque, en una creciente protesta contra los efectos de la crisis económica y las políticas de ajustes que se aplican para contrarrestarla.

La denominada Marcha Popular Indignada, iniciada el martes 26 de julio por un puñado de personas en el kilómetro cero de Madrid, fue sumando adeptos con el reto de llegar a Bruselas el 8 de octubre, una semana antes de la manifestación mundial convocada por la plataforma Democracia Real Ya (DRY).
También tiene previsto pasar por París para apoyar la iniciativa Occupy Wall Street, orientada a combatir a Wall Street, el mercado de valores con sede en esa calle de Nueva York que esos activistas llaman la “Gomorra financiera de América”.
Sobre estas movilizaciones, el académico español Raimundo Viejo, citado por la revista de la alianza canadiense Adbusters (rompeavisos) autora de varios llamados anticomerciales, dijo que “el movimiento antiglobalización fue el primer paso y consistía en atacar al sistema como una manada de lobos liderados por un macho alfa”.
“Ahora el modelo evolucionó y somos un gran enjambre de gente”, dijo.
En ese artículo, Adbusters reclama al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, que encargue a una comisión de su gobierno la tarea de terminar con la influencia del sector financiero sobre los políticos. Además propone que adopte medidas para desmantelar al menos la mitad de bases militares que ese país tiene por todo el mundo y otras medidas democratizadoras.
Pero el Movimiento 15 de Mayo (15M), surgido en esa fecha con masivas concentraciones en plazas de las grandes ciudades de España en protesta contra el sistema político, económico y social, también cuestiona asuntos, considerados menores para la prensa internacional pero que golpean duro en este país, como la confiscación de propiedades a quienes no pueden pagar las hipotecas.
Es que ese sistema permite a los acreedores, además de quedarse con la propiedad, también iniciar juicios para cobrar lo que falta recibir de la hipoteca. Es decir que van por la deuda y lo que tenga el desprevenido deudor.
Las protestas de los también llamados indignados lograron paralizar varios de esos casos, evitando así que familias de escasos recursos fueran lanzadas a la calle, aunque el sistema sigue vigente y aplicándose día a día.
Al recibir a principios de semana un documento de los indignados, en el Parlamento español se acordó, de manera todavía no oficial, analizarlo después de agosto, cuando finaliza el clásico mes de vacaciones en este país y que, por lo tanto, está en receso.
Así, el desafío planteado por el 15M será una de las últimas tareas oficiales que encarará el jefe del gobierno español, el socialista José Rodríguez Zapatero, ya que el viernes pasado éste aceptó anticipar las elecciones generales para noviembre y que no buscará su reelección.
Parlamentarios de izquierda, tanto del gobernante Partido Socialista Obrero Español (PSOE) como de la coalición Izquierda Unida (IU), creen impostergable encarar los reclamos de los indignados ya que se descuenta el triunfo del centroderechista Partido Popular (PP) en los comicios, bastante por encima del PSOE.
En el documento entregado al Parlamento, el 15M detalla incumplimientos de promesas electorales, pasividad ante la especulación y problemas no encarados en la agricultura, los servicios públicos y en el ambiente.
Entre los incumplimientos señalan que en las campañas para las tres últimas legislaturas los candidatos, que después gobernaron, prometieron construir un hospital comarcal en Alcañiz (Teruel), pero que ni siquiera se han iniciado las obras.
También se comprometieron a restringir los sueldos de los gobernantes como muestra de austeridad en medio de la crisis, pero dicen, a modo de ejemplo, que el alcalde de Nava del Rey, Valladolid, se subió el sueldo 238 por ciento.
Otro tema que los indignados califican de “especulación fraudulenta” es lo ocurrido con el túnel de Guadarrama, que atraviesa las Sierras de Madrid y abre el camino hacia el norte de España. El compromiso oficial fue liberarlo del pago de peaje para 2012, pero ahora se postergó ese compromiso por medio siglo más.
En el sector agropecuario, el 15M se suma a lo que desde hace décadas reclaman los agricultores: que se impida el aumento de los precios que hacen los intermediarios y las cadenas de distribución de productos, porque si eso se mantiene ellos seguirán teniendo problemas para que su producción llegue al mercado internacional.
Sobre los servicios públicos destacan los atrasos en la atención de la salud de urgencia, la falta de pediatras y el cierre o privatización de centros educativos, la baja de presupuestos para actos culturales y los problemas de acceso a teléfonos e internet en localidades pequeñas.
Acerca de cuestiones ambientales citan la mala gestión de los residuos y la falta de conservación de las zonas verdes, así como el apoyo a la construcción de plantas y cementerios nucleares.

La Policía concluye el desalojo de los últimos indignados acampados en Madrid

MADRID.- La Policía ha concluido el desalojo de los últimos 'indignados' que aún continuaban acampados en el paseo del Prado y la Puerta del Sol de Madrid, según ha informado un portavoz de la Jefatura Superior de Policía de Madrid.

    Los servicios de limpieza retiraron los restos de la acampada de la Puerta del Sol sin resistencia de los 'indignados' , entre un amplio dispositivo policial de más de 200 efectivos. Se ha procedido a limpiar todas las instalaciones que quedaban en las calles de Madrid, entre las que han desarticulado el punto de información ciudadano que quedó frente a la sede de la Comunidad de Madrid. El desalojo se ha producido sin incidentes.     
   Cientos de 'indignados' convocados por el movimiento 15-M marcharon el pasado domingo por las calles de la capital bajo el lema 'No es la crisis es el sistema' y con cánticos como 'De Norte a Sur, de Este a Oeste, la lucha sigue, cueste lo que cueste', a los que se sumaron los ya tradicionales y característicos de este movimiento de 'El pueblo unido jamás será vencido', 'Esta crisis no la pagamos' y 'No nos representan'.
   A Madrid llegaron marchas procedentes de distintos puntos de España  que confluyeron en la Puerta del Sol de Madrid, donde celebraron distintas asambleas y otras actividades reivindicativas.

lunes, 1 de agosto de 2011

Los indignados de Rouco

MADRID.- Laicos e iglesias de base lamentan que el Gobierno financie con decenas de millones de euros la próxima visita de Benedicto XVI a Madrid en viaje pastoral. Redes cristianas, un foro de curas y decenas de organizaciones políticas, sindicales y sociales expresan su disgusto por los fastos de la Jornada Mundial de la Juventud.

Entusiasmo y orgullo sin límites; enfado y desencanto crecientes. Estas son las principales sensaciones del catolicismo ante la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), convocada por el Vaticano en Madrid para los días 16 a 21 del próximo agosto. También crece la indignación entre sectores laicistas, religiosamente indiferentes y ateos, por la generosa complicidad, sobre todo económica, de las autoridades civiles y de poderosos grupos empresariales en el espectacular evento orquestado por el cardenal Antonio María Rouco para recibir a Benedicto XVI. Tampoco faltan voces críticas entre eclesiásticos, teólogos e intelectuales de toda condición. Según los organizadores de la JMJ, esos días acudirán a Madrid dos millones de jóvenes de 170 países.

"Así no queremos que vengas", le dicen a Benedicto XVI los católicos agrupados en Redes Cristianas y el Foro de Curas. "De mis impuestos, al Papa cero", proclama el eslogan pactado por Europa Laica con cientos de iglesias de base y medio centenar de organizaciones políticas, sindicales y sociales. Según sus cuentas, la JMJ costará unos 100 millones de euros (los organizadores hablan de la mitad), muchos de los cuales saldrán de las arcas del Estado. Contra eso se manifestarán en Madrid nada más empezar la jornada juvenil (la convocatoria es para el día 17).
"No a la visita del Papa financiada con el dinero de todos; separación del poder civil de las religiones; defensa de los derechos democráticos frente a la injerencia confesional y por un Estado laico", reza el cartel de la convocatoria. El Gobierno garantizó el jueves pasado el pacífico desarrollo de las jornadas católicas, con 10.000 policías encargados de evitar "incidentes" entre los peregrinos de la JMJ y los "indignados". Lo hizo por boca de su delegada en Madrid, Dolores Carrión. "Tengan la seguridad de que no habrá ninguna interferencia de lo poco que queda en Sol (en referencia a los indignados del 15-M acampados en la Puerta del Sol), ni con ninguna otra concentración, derecho de manifestación, acampada o como quieran llamarlo", dijo. Más radical, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, ha reclamado que la Delegación de Gobierno prohíba la que calificó como "manifestación antipapa".
El apoyo del Gobierno socialista a la JMJ y a la visita del Papa es total, sin escatimar medios o alabanzas. También lo es el de otras muchas Administraciones públicas, sobre todo las gobernadas por el PP. Es otro de los aspectos que indigna a los que se oponen a la visita papal. Pese a que la JMJ se desarrolla solo en Madrid, algunos alcaldes están financiando la estancia de jóvenes en otras ciudades, dentro de un programa minuciosamente planificado por los organizadores. Entre otros Ayuntamientos lo ha hecho el de Oviedo, con la disculpa de la visita de 3.000 peregrinos a la catedral de San Salvador, según el Gobierno local.
El Arzobispado de Oviedo había preparado un programa religioso, cultural y festivo para los días previos a la JMJ, el 14 y 15 de agosto, y acudió al Ayuntamiento en busca de apoyo. Sin problemas. La Sociedad Ovetense de Festejos (SOF) habilitó inmediatamente 38.700 euros para satisfacer al arzobispo. Lo hizo con los votos del PP y Foro Asturias, y la irritación de la oposición. El concejal de Izquierda Unida Emilio Huerta cuestiona incluso la legalidad de la aportación. "Vulnera el principio de neutralidad de las administraciones públicas respecto al fenómeno religioso", dice. Aporta tres razones: que la actividad no tiene nada que ver con los fines de la SOF; que se trata de una "subvención encubierta" a una entidad particular y no se ha hecho concurso público; y que "la implicación municipal en la financiación del evento religioso se aparta claramente de esos principios de laicidad y neutralidad". El programa de actividades de los jóvenes peregrinos en Oviedo se centra en la noche del día 14, con una vigilia, y una Eucaristía el día 15. Además, está prevista una espicha (fiesta asturiana para beber sidra) con bollos preñados y otras bebidas, con un coste de 6.000 euros.
Europa Laica, que lidera el exdiputado Francisco Delgado, había previsto este tipo de gastos y gestos colaterales y preparó un modelo de "moción de urgencia" para combatirlos, aportando a los concejales firmantes no solo el argumento económico, sino tesis contra "el protocolo de Estado" que se le va a ofrecer al Papa pese a venir a Madrid solo en visita pastoral, y contra las "previsibles injerencias del pontífice romano en temas de Estado que afectan a la convivencia democrática en materia de salud e incluso de orden público".
Los indignados con la JMJ se enfrentan a una organización extraordinaria, coordinada por Yago de la Cierva como director general y portavoz. Si nada se tuerce, Benedicto XVI disfrutará este agosto de la mejor y más concurrida jornada juvenil desde que Juan Pablo II puso en marcha este tipo de convocatorias el Domingo de Ramos de 1984. La de Madrid será la vigésima jornada. Además del apoyo casi general de las principales organizaciones del catolicismo, desde los jesuitas y salesianos a los nuevos movimientos (Opus Dei, Legionarios de Cristo, los Kikos, etcétera), el cardenal Rouco ha logrado el respaldo del Gobierno, de los grandes empresarios y de medio centenar de embajadores de otros tantos países. También se ha granjeado la complicidad de sectores sociales de gran atractivo. Por ejemplo, estrellas de fútbol ya retiradas (Fernando Hierro, Butragueño, Futre...) jugarán un partido para la JMJ, la selección de baloncesto regalará entradas para uno de sus partidos preparatorios del mundial, la ONCE sorteará un cupón especial con la imagen del Papa y Correos ha emitido un sello conmemorativo con el emblema de la JMJ.
Entre las implicaciones del Estado con la JMJ destaca la extravagante presencia en Madrid de una compañía de la Legión, con banda de música y escuadra (150 militares), para desfilar junto al Papa en un viacrucis con estaciones entre la plaza de Cibeles y la de Colón. El traslado de esa unidad militar en agosto ha obligado a reorganizar los turnos de vacaciones en el Tercio Alejandro Farnesio, de Ronda (Málaga). Los participantes en el desfile de la vía dolorosa serán voluntarios, según el Ministerio de Defensa. No es su única contribución. También cede el aeródromo de Cuatro Vientos, a las afueras de Madrid, donde Benedicto XVI celebrará una misa el domingo 21. Cientos de miles de jóvenes habrán dormido allí la noche anterior en un campamento preparado al efecto.
En definitiva, Benedicto XVI viene en loor de multitudes y será tratado con una parafernalia imponente, digna de un emperador. Pero viaja en visita pastoral, como representante del nazareno Jesús que entró en Jerusalén hace algo más de 2.000 años, también un Domingo de Ramos, a lomos de un borrico y arropado por los más pobres del lugar. Aquella exhibición de devotos excitó la ira del poder religioso y político del momento, que maquinó inmediatamente la muerte en la cruz del fundador cristiano. Ahora, el pontífice católico será tratado en España, constitucionalmente aconfesional, como líder religioso y jefe de Estado, recibido por el Rey y agasajado por el presidente del Gobierno.
Este aspecto es uno de los motivos de irritación de los indignados. "Así no queremos que vengas", dice el manifiesto de Redes Cristianas, que aglutina a 147 colectivos católicos de base. Molestos con la imagen que se transmite de un Papa como "monarca absoluto y rodeado de ricos y de lujos", preferirían que el dinero de la JMJ se dedicase a obras sociales, transmitiendo "la realidad de una Iglesia cercana a los más necesitados". Redes Cristianas subraya, en contraste, que la organización y financiación de la JMJ corre a cargo de la Fundación Madrid Vivo, cuyos principales patronos, presididos por el cardenal Rouco, son Emilio Botín (Banco Santander), Salvador Santos Campano (Cámara de Comercio de Madrid) y César Alierta (presidente de Telefónica).
El medio centenar de empresarios donantes desgravan hasta el 80% de lo aportado al haber sido declarada la JMJ por el Gobierno "acontecimiento de excepcional interés público" en la Ley de Presupuestos Generales del Estado de 2011. "Este gesto supone un insulto para el trabajador en general, y especialmente para los desempleados. La visita que desearíamos de un seguidor de Jesús cualificado como es Benedicto XVI debería ser siempre desde la sencillez y la humildad y nunca desde la ostentación y el poder", sentencia Redes Cristianas.
También el Foro de Curas execra de la parafernalia de la JMJ y de la visita papal. "En esas condiciones, no. Así no queremos que venga", subraya Evaristo Villar, de la Asociación de Teólogos Juan XXIII y uno de los portavoces de los 170 sacerdotes de las parroquias más pobres de la diócesis. Critica sobre todo el exhibicionismo económico de los organizadores. Benedicto XVI ya recibió el invierno pasado a algunos de los empresarios que financian la JMJ. Entonces, una de las revistas católicas de mayor prestigio, Vida Nueva, informó de la entrevista con una fotografía cuyo pie decía: "La foto del Ibex". El Papa los volverá a recibir durante su estancia en la capital de España.
"Muchas de esas empresas forman parte de lo que la prensa llama los mercados, o son sus propagandistas ideológicos. ¿Cuáles son los valores y la espiritualidad que están promocionando esas empresas, estos mercados?", se pregunta el Foro de Curas. Se refiere al objetivo que el Papa se ha marcado en su visita: que los jóvenes "puedan vivir la experiencia del amor de Jesús".
El Foro de Curas echa de menos "cauces adecuados para la pastoral juvenil". "Muchos jóvenes nos ven desfasados, apegados a los privilegios del dinero y del poder y sin respuesta para sus vidas. Como miembros de la sociedad en que vivimos y curas en la Iglesia a la que pertenecemos, nos preguntamos ¿por qué no estamos siendo capaces de motivar a los jóvenes para participar en el movimiento de Jesús?".
Lamenta el Foro de Curas, además, la facilidad con que los poderes públicos han encontrado dinero para financiar este acontecimiento, "frente a tantos recortes en derechos sociales como se exigen a los ciudadanos". "No estamos en desacuerdo con la JMJ, sino con cómo se hace, cómo se ha organizado y cómo se están financiando los fastos", denuncian Rafael Rojo y Eubilio Rodríguez, sacerdotes de Usera, la Cañada Real y Canillejas, y autores de un texto en el que detallan sus críticas, emitido con el título de Los mecenas de Rouco.

domingo, 31 de julio de 2011

Cientos de mujeres protestan contra el machismo en la 'Marcha de las Putas'

NUEVA DELHI.- Cientos de mujeres han participado este domingo en las calles de Nueva Delhi, la capital de India, en una protesta inspirada por las 'Marchas de las Putas' que se han llevado a cabo en varios países para rechazar la idea de que la forma de vestir de una mujer puede justificar abusos sexuales o insultos.

   El movimiento se originó en Canadá después de que un policía afirmara públicamente que las mujeres podrían evitar que las violasen si no se vistiesen como "putas". Aunque en las manifestaciones que se han realizado en otros países muchas mujeres llevaban escotes pronunciados y faldas cortas, éste no ha sido el caso en Nueva Delhi, según ha informado la cadena británica BBC.
   En la capital india son comunes los casos de acoso sexual y a menudo se producen violaciones y secuestros. Según un estudio reciente, India sigue siendo uno de los países más peligrosos del mundo para las mujeres. En 2008 se registraron casi 22.000 violaciones, un 18 por ciento más que en 2004, según la Oficina Nacional de Registro de Delitos.
   Una de las manifestantes ha declarado a la BBC que "todas las mujeres tienen derecho a vestir como quieran y a hacer lo que quieran con su cuerpo".
"Son nuestras vidas y nuestras decisiones y, a menos que te perjudique, no tienes derecho a decir nada", ha afirmado.
   Otra participante ha explicado que "hay muchos problemas para las mujeres en Delhi porque sufren acoso sexual". 
"Hace un par de semanas, el jefe de la Policía de Delhi dijo que si una mujer estaba en la calle después de las dos de la madrugada sería responsable de lo que le ocurriera, y no creo que ésa sea la actitud correcta", ha señalado.

Más de 60.000 personas protestan en Israel por el coste de la vida

JERUSALÉN.- Más de 60.000 personas han salido a la calle este pasado sábado en diversas ciudades de Israel para protestar contra el coste de vida en el país y pedir al primer ministro, Benjamin Netanyahu, que lleve a cabo profundas reformas económicas para solucionar la situación.

   Bajo el lema 'La gente antes que los beneficios', las manifestaciones han tenido lugar en Tel Aviv, Haifa, Jerusalén, Beersheba y otras seis ciudades del país, en lo que se conoce como la revuelta de las clases medias.
   Las protestas comenzaron hace dos semanas cuando varios activistas colocaron tiendas de campaña en el bulevar Rothschild, en Tel Aviv, para protestar contra los elevados precios de las viviendas. Desde entonces las manifestaciones se han extendido por todo el país, sin que las propuestas de Netanyahu hayan aplacado los ánimos.
   El crecimiento económico de Israel está entre los primeros del mundo, con un 5 por ciento previsto para 2011. Asimismo, la tasa de desempleo estaba en mayo en un mínimo histórico con un 5,7 por ciento. Sin embargo, los elevados precios de los bienes básicos están comenzando a hacer mella en las clases medias, que se han echado a la calle en la llamada 'Primavera israelí'.
   Por su parte, el miembro de la Knesset y aliado de Netanyahu Ofir Akunis ha afirmado que el primer ministro hebreo trabaja para rebajar los impuestos y los carburantes como respuesta a las peticiones populares.
   Akunis, perteneciente al Likud, ha indicado que "el Gobierno está escuchando las peticiones de la gente" y que "el primer ministro está esbozando varias medidas para flexibilizar los impuestos a las clases medias".
   "En este momento, los pasos se centran en el descenso de los precios de carburantes y electricidad, y mayores recortes no están fuera de foco", ha agregado.

Los disturbios en la región china de Xinjiang dejan siete fallecidos

PEKÍN.- Al menos siete personas han fallecido y otras 28 han resultado heridas en los disturbios en la ciudad de Kashgar, en la región autónoma uighur de Xinjiang, según han informado autoridades locales citadas por la agencia de noticias china Xinhua.

   Dos sospechosos han secuestrado un camión tras apuñalar hasta la muerte al conductor y han atropellado a varios peatones que había en la zona. Posteriormente, han bajado del vehículo y han acuchillado a varias personas. Uno de los sospechosos ha fallecido durante el ataque, mientras que el otro ha sido capturado.
   Antes del ataque se han escuchado dos explosiones. La primera tuvo lugar ayer en una furgoneta sobre las 22.30 horas (18.30 horas en la España peninsular), mientras que la otra tuvo lugar casi al mismo tiempo en una tienda cercana al lugar donde se produjo el secuestro del camión.
   En esta provincia se encuentra la minoría uighur, musulmanes turcófonos opuestos a la presencia de los chinos Han que han ocupado la provincia gracias a la política de asentamientos promovida por Pekín. A causa de ello, muchos de ellos se han organizado para pedir la independencia.
   Xinjiang tiene un importante valor geoestratégico ya que comparte fronteras con Pakistán, Tayikistán, Kirgizistán y Kazajistán, además que contar con grandes reservas de petróleo, gas y carbón.
   Xinjiang ha vivido varios casos de ataques terroristas, según los ha definido el Gobierno chino, en las últimas fechas. El pasado 18 de julio la Policía acabó con la vida de catorce manifestantes que atacaron una comisaría de Policía y que mataron a dos agentes y dos rehenes.

sábado, 30 de julio de 2011

La izquierda y el 15-M / Juan Carlos Monedero *

«Primero te ignoran. Luego se ríen de ti. Después te atacan. Entonces ganas»
Mohandas Gandhi


Coraje e imaginación para pensar diferente

El pensamiento crítico necesita imaginación y coraje. Imaginación para poder pensar aquello que ha sido intencionalmente oculto por el poder. Esas rendijas de luz que fueron cementadas apenas empezaron a alumbrar. No es fácil. Aquellas realidades que “pudieron ser” no están a la vista. Su posibilidad sólo se convoca cuando se mira la realidad con ojos dolientes. Cuando necesitas un instrumento que te ayude a pensar lo que ya estás intuyendo. Sin malestar no hay voluntad de transformación. La desazón es la entrada del cambio. El pensamiento crítico es un constante Pepito Grillo que parece tocar en la puerta de la tristeza a cada rato. Por eso la imaginación debe llamar sin cansancio a la esperanza.

Hace falta también coraje. Porque buscar alternativas molesta a los que han encontrado alguna ventaja en lo que existe. Los privilegiados, de partida defienden su privilegio. Por eso el pensamiento crítico es más difícil que el pensamiento obediente. Se gana la animadversión de los asentados. “No se puede, lo vas a empeorar, vas a estropear otras cosas” forma parte del arsenal intelectual de la reacción. Con frecuencia, el que protesta tiene más papeletas para ser cuestionado que el que ha creado el problema. Pero en tiempos de “crisis”, solo el pensamiento “crítico” tiene claves para acertar en el diagnóstico. Economistas críticos, politólogos críticos, sociólogos críticos señalaron los problemas del sistema. Pero era más cómodo abrazar, a lo sumo, operaciones cosméticas (como la tercera vía o el fin de la historia o la muerte de Estado) para enmascarar la renuncia a la honestidad intelectual...

La derecha no se equivoca contra el 15-M
El movimiento 15-M (por darle un nombre) ha recibido muchos ataques desde diferentes sectores políticos. La derecha descerebrada –la que recibe la consigna y luego argumenta- intentó crear vinculaciones entre la acampada de Sol y supuestos grupos de apoyo a ETA. La acusación era tan irreal que pronto decayó. Otra acusación conservadora, más acerada, centró los ataques en el supuesto “perroflautismo” del movimiento, esto es, asumir que se trataría de gente ociosa, “ni-ni”, que viviría del cuento y decidió protestar desde la Internet que pagan sus padres. ¿Perroflautas con carreras, doctorados, estancias en el extranjero, idiomas, experticia informática, experiencia profesional –en todo tipo de trabajos precarios- y apoyados por algún premio Nobel de Economía?

La iglesia, como siempre, ayudó a remozar la coartada nacional-católica y no dudó en echar la culpa del laicismo generalizado a esos manifestantes que tienen un concepto del amor diferente del que se adoctrina o desliza con maneras de cine oscuro en no pocos colegios clericales. Y decimos coartada porque, cada vez con más claridad, el único interés de la élite de la derecha es económico, siendo la ideología un acompañante funcional de sus verdaderos intereses. En ese reproche desde la derecha a las reclamaciones del 15-M está esa voluntad patronal de crear una conciencia ciudadana subordinada y sumisa que permita recuperar la tasa de beneficio en tiempos de tribulación económica (algo que la siempra más pragmática derecha catalana ha entendido con claridad, no dudando en enviar, como adelantada de un futuro gobierno estatal de la derecha, a los mossos para reprimir al movimiento con una dureza directamente proporcional al miedo a perder privilegios económicos). “¿Pero porqué protestan? Yo cuando era joven…?”. Como si las nuevas generaciones anclaran en sus cabezas conciencias de los años cuarenta en vez de ser hijos de su tiempo y de sus posibilidades. “¡Ya hubiera querido yo a tu edad!”. Aunque ya ni eso es verdad. Los jóvenes no tienen ni siquiera la posibilidad de imaginar cómo será el futuro dentro de 20 años.

El 15-M como la última moda para una socialdemocracia sin programa
La izquierda ha tenido sus matices al valorar el movimiento. El PSOE empezó reprimiendo –Rubalcaba mandó a los antidisturbios en Madrid la noche del 15-M y también la del 16-M- hasta que vio que esa actitud alimentaba el incendio. Entonces pasó a ver las quejas como una “bienintencionada” protesta que decaería con las vacaciones de verano, no dudando, como vimos en Valencia o vemos en los desahucios, en volver a mandar a la policía cuando se pusiera en cuestión de manera real la legitimidad del sistema.

Pero como la socialdemocracia renunció a decir cualquier cosa de izquierda cuando abrazó la tercera vía, el 15-M le permite ahora sortear su renuncia de ayer y saludar las peticiones de los indignados como si fueran un programa novedoso que, llenos de generosidad, se apresuran a hacer propio. Rehenes de la última moda desde que renunciaron al arsenal marxista (incapaces, siquiera, de asumir todos los desarrollos del posmarxismo), han saltado de Giddens a Pettit, de Lakoff a Stiglitz, de Vallespín o Savater a Rifkin. Siempre como un discurso retórico que les llevaba a tararear la música pero ahorrarse la letra. Ahora está el 15-M. ¿La penúltima operación de lavado de cara? El PSOE lleva demasiado tiempo viviendo de la condición poco democrática de la derecha española. Aunque ese camino también se agota. La operación Rubalcaba no se da cuenta de que si aceptara realmente el discurso de la indignación, debiera regresar a unos tiempos en lo que por ser socialdemócrata, como mal supo Oloff Palme –y nuevos asesinos actualizan-, podías levantar las iras de los poderosos. Y no estábamos ante una crisis como la actual. No son tiempos de operaciones cosméticas. La bandera del 15-M agitada por el brazo nervioso de Rubalcaba tiene una credibilidad similar a la bandera blanca ondeada en un barco pirata lleno de marineros tuertos con el cuchillo en la boca.

Oscilaciones de la otra izquierda sobre los indignados
IU también ha oscilado a la hora de entender el movimiento. La dirección de Madrid lo despreció con maneras de nuevo rico (las encuestas decían que iba a subir en el conjunto del Estado más de los tristes 30.000 votos finales). Algún concejal de Madrid, con maneras de John El Cobra, recordó a alguno de sus compañeros comprometidos con el movimiento, que debían escoger entre la “chusma” de la calle o las instituciones. La dirección federal, más atenta, ha querido acercarse pero no ha terminado de entender que es un espacio cuyo círculo de representación no debe usurparse (lo que le valió a Cayo Lara el desafortunado chaparrón en un deshaucio).  Y otro tanto ocurre con el recién creado partido dentro de IU, Izquierda Abierta, que sabe que su futuro depende de conectar con la indignación popular pero  se ve lastrado por un exceso de biografía y por las urgencias electorales.

Si bien es cierto el acercamiento al 15-M por parte de algunas fuerzas políticas en reconstrucción (es el caso de Izquierda Anticapitalista, al igual que muchas bases de IU que se creen la refundación o la necesidad de crear frentes amplios), tampoco desde esos sectores se han ahorrado las críticas, apoyándose inicialmente en la natural confusión del primer momento, donde gentes de UPyD, falangistas, anarcocapitalistas y yuppies neoliberales llegaron en algunos lugares a asumir la portavocía. Los intentos de cooptar el movimiento por parte de neofalangistas, mariocondes o garcíatrevijanos (que proponen una relación caudillesca entre el líder y el pueblo, al margen de partidos o instancias intermedias), han alimentado esas críticas. Pero la sospecha viene de fondo y tiene que ver con la conversión de la izquierda tradicional en una suerte de feudo vallado conceptualmente que, encerrado con el juguete roto de su ideología acorralada, terminar por despreciar lo que ignora.

Hay una mirada desde la izquierda radical que no confía en el 15 M por asuntos que no ha terminado de entender, no siendo el menor de ellos el diferente momento de politización de las gentes que configuran el movimiento (en ocasiones, incluso, marcado por una clara condición “pre-política), lo que se ha querido despachar con adjetivos poco amables que no aciertan en ver la potencialidad del movimiento (“dóciles, descafeinados, amigos de la no violencia o perezosos intelectuales”). ¿Debilita el 15-M a la izquierda o la refuerza? La respuesta es evidente. Mientras la izquierda duda, la derecha oficial, por el contrario, lo tiene muy claro. Y conforme se acerquen las fechas electorales, el PP y CiU van a exigir con mayor insistencia que se acabe el movimiento indignado. Por que el 15-M sirve para frenar desahucios, para regresar la protesta a las universidades, para agitar a los sindicatos, para que el PSOE intente colgarse alguna etiqueta progresista, para denunciar el deterioro medioambiental, los riesgos de la energía nuclear o el ecocidio capitalista, para que la izquierda desunida entienda que debe unirse, para que los poderosos -los que tuvieron miedo hace cuatro años y dijeron que iban a refundar el capitalismo-, vuelvan a inquietarse. Sirve para que Strauss-Kahn se sienta vigilado, para que las Cajas de Ahorro sepan que sabemos que nos están robando, para que la SER y la COPE digan a cada rato que el movimiento está muerto y resucite, para que podamos hablar de una nueva Constitución hecha por el pueblo soberano, para entender que la Transición fue una transacción, para decirle a la democracia que ese sistema electoral le hace desmerecer ese nombre, para cargarle al capital su estricta responsabilidad en el hambre de Somalia y en los desahucios en Murcia, Madrid o Sabadell. Para que cosas que eran imposibles vuelvan a aparecer como posibles.

Saber las cosas de otra manera
Lo cierto es que el 15M ha demostrado una manera diferente de empezar a operar políticamente. Contaba Antoni Domenech, citando a Marx, que el movimiento “no lo sabe pero lo hace”. Y, además, funciona. En poco más de dos meses ha alterado la agenda política, ha resucitado de cada una de sus anunciadas defunciones, ha movilizado a la ciudadanía crítica que ya había renunciado a creer en la esfera pública y ha reformulado la mirada de los que sin tirar la toalla cada vez tenían menos argumento para habitar el doliente patio de la izquierda. En esa voluntad de resurrección, el 15-M ha venido a contarnos otra vez que hay gente que es marxista sin saberlo. Les basta haber dado el salto del dolor al conocimiento. Haber pensado en las causas del dolor, haber señalado culpables y disponerse a repetir tantas veces como sea menester que no están dispuestos a aguantarlo. Una generación que ha vivido con muchas comodidades materiales no tiene por qué tener la misma conciencia que un obrero precarizado. Una patina de formación marxista ayudaría a afirmar con El Roto: “Si tengo coche, vacaciones y chalet en la sierra ¿para qué voy a acabar con el sistema?”. Pero la condición cíclica del capitalismo ha puesto delante de los ojos la lógica del sistema. Y el movimiento, una vez más contra todo pronóstico, está sabiendo leerla.

El 15M es, como dijo Ibáñez de cada momento prerrevolucionario, “una gran conversación”. En ese diálogo, tan contrario a los monólogos neoliberales (“¡Esto es lo que hay!”, “¡Lo tomas o lo tomas!”), la gente ha empezado a politizarse. Que los más avanzados regañen a los más rezagados no sirve para gran cosa. Hemos visto rechazar banderas republicanas al comienzo del movimiento. Y hemos visto el 24-J un Madrid sembrado de saludos al abuelo que ya no está, mientras el aire madrileño ondeaba de banderas republicanas que le agradecían el esfuerzo que hizo cuando luchó contra el franquismo. Hemos escuchado un repetido “no somos políticos” en los inicios de la acampada Sol, y hemos escuchado a Sol, delante del Congreso, corear las lágrimas de un viejo comunista cantarín y revolucionario al que querían como líder del 15-M. Hemos visto cómo gente que hace unos meses aún era carne de anuncio, gritaba al unísono: “a-anti-anticapitalista”, cuando los caminos de la crisis, en Barcelona, Badajoz, Grecia o Tharir, le enseñaban que el problema no estaba en el sistema sino que era el mismo sistema. Lo que no ha sido capaz de hacer ninguna protesta clásica, esa que sabe que existe la clase obrera pero que aún no ha entendido que no se la puede representar.

Los primeros pasos de una sociedad que se había olvidado de la política
El 19-J, un jovencito arrancó una pegatina de Juventud sin futuro que brillaba lustrosa en la redondeada nalga de bronce de la escultura de Botero en el cruce de la calle Génova con el paseo de la Castellana. A todas luces ese joven era ingenuo, bienintencionado e, incluso, seguramente estaba poco concienciado. La escultura de Botero no tenía la culpa del mal gobierno. Pero cuando haya que protestar por, digamos, el pacto del euro, ese muchacho va a estar, seguro, en los piquetes de protesta. Y cuando la policía le golpee –porque la policía, como hemos visto en Grecia, va a golpear en cuanto siga viendo que este movimiento tiene serias intenciones-, va a entender muchas cosas. Porque ya está en la calle, y no en un centro comercial comprando marcas repetidas ni viendo malas teleseries ni haciendo un botellón hasta caer desplomado. Y se acordará él mismo de la pegatina, porque nadie le insultó ni le montó un escándalo por una supuesta tibieza política aquel mediodía.
En una reunión de partido con jóvenes interesados, después de las presentaciones de los recién llegados, que repetían la fórmula, “soy simpatizante pero no militante, soy simpatizante pero no militante”, “soy simpatizante pero no militante”, un viejo afiliado de la primera hora espetó: “Pues miren ustedes por dónde que yo soy militante pero no simpatizante”. ¿Quién es su sano juicio puede aguantar de primerizo o primeriza una reunión de partido? ¿Es que no está grabada a sangre y fuego en la conciencia de partido de nuestro país la justificación de la falta de amabilidad que escribió Brecht en “A los que nazcan después”? Que necesitamos nuevas formas de socialización política es evidente. El 15-M ayuda. Igual que ayudó el No a la guerra, pese a que allí había, incluso, gente de derechas declarada y convencida. Ni los doce apóstoles hubieran resistido el stress test de algunos puristas de la izquierda. Los comienzos, como en los Big Bang, pueden permitirse alguna que otra impureza. Las buenas intenciones las compensan. Lo contrario que los politizados que han pisado demasiadas novilladas. Mucha teoría y un exceso de malicia. Y el movimiento, además, es antitaurino.

El Manifiesto de la calle se escribe con las marchas
El capitalismo funciona con una severa y probada lista de contraindicaciones y efectos perversos. Y necesita, por su lógica -no por su maldad, que es mera coincidencia-, alimentar su “molino satánico” con, al menos, la mitad de la humanidad. Romper la rutina para ver este genocidio silencioso es el principal mérito del 15-M. Hacen falta muchos puentes y alguna que otra trinchera. El 15-M emplaza a cada cual con aires de novedad. No se puede seguir poniendo una vela a dios y otra al diablo. La universidad, los sindicatos, los intelectuales, los estudiantes van a construir después de Sol una lista diferente de “abajo firmantes” que tiene que dar respuesta desde el  propio movimiento a cada instante. Ya no se trata de una foto ni de acuerdos copulares. No se trata de hablar con el movimiento. Se trata de ponerse en movimiento. Va siendo hora de que también llegue la Transición a los famosos y permita cambiar la fama de televisión por el respeto hacia las ideas. Gracias a que el 15-M ignora muchas cosas, no necesita olvidar todo aquello que le importuna o le frena. No hay bulas. Escuchas en una asamblea hablar a alguien y no sabes que es un premio Nobel de economía: lo que dice es sensato o no lo es. Y eso ahorra muchas imposturas. Ya no se puede poner una vela a la SGAE y otra a la Puerta del Sol.
El 15-M ha clausurado la añagaza de querer tener el aprecio de lo nuevo mientras se sigue despreciando lo novedoso con maneras viejas, gastadas y llenas de trampas. El movimiento quita los velos a los caducos espejos sin tirar ni una piedra, sin expulsar a nadie después de una reunión del Santo Oficio, sin usar las comas o los adjetivos para hacer diferencias. No despreciemos a la serpiente porque no tiene cuernos. La caricia del 15-M puede ser demoledora. Y si ayuda a acabar con este sistema putrefacto ¿cómo no sentirla como propia? “Somos hijos del bienestar pero no vamos a ser padres del conformismo”. Esta frase del movimiento ¿no está diciendo con claridad cual es el lugar desde el que se empieza a pelear? Y también cuando alguien dice: “68, apártate que nosotros vamos en serio”. Demuestra que algo se ha aprendido del pasado.  Porque del simbolismo del 68 lo que queda es Cohn-Bendit pidiendo bombardear Yugoslavia bajo cobertura verde, y una generación que lleva treinta años mandando y se cree con derecho a dictar –a derecha y a izquierda- cómo deben hacerse las cosas.

Son tiempos confusos que necesitan aclaraciones. Unas, autogestionadas, de ignorantes aprendiendo con ignorantes (ahí los “expertos” sólo servirían para restar interés al aprendizaje). Otras, acompañadas, donde los experimentados estarán junto a los novatos hasta que pedaleen solos. También harán falta momentos de “liderazgo amable”, cuando la parálisis pueda medir mal los tiempos y haga falta gente que defienda, con contundente amabilidad, sus puntos de vista, ayudando a que no se descubra por enésima vez el Mediterráneo ni a que sea necesario escarmentar en cabeza propia. Y también son momentos de ruptura. Sólo puedes recuperar la relación con los padres una vez que te has marchado de casa. Hay momentos en donde más importante que los que están son los que no están. En España, donde una parte importante de la izquierda aún no ha hecho ninguna transición, claro que hace falta algún tipo de adanismo. Inventarte para que no ahormen los que te necesitan etiquetado.

La alegría frente a la violencia
Si la izquierda revolucionaria cayó en el culto a la violencia. Si la izquierda reformista cayó en el culto a las instituciones. Si la izquierda rebelde cayó en el culto a la indisciplina, el necesario encuentro de estas tres almas de la izquierda reinventa las formas de lucha y reclama poner fin a su divorcio. Jugando con sus posibilidades: desobediencia ante la violencia, institucionalización de la desobediencia, violentar la institucionalización. Las únicas guillotinas, sabe el 15-M, son simbólicas. ¿Violencia para qué? Si el cóctel Molotov sólo sirve para alegrar la vista y el brazo del que lo lanza, es contrarrevolucionario. Son importantes los logros de la Comuna de París, no el martirio de su fracaso.

El 15-M tiene algo que ha perdido la izquierda: sinceridad y alegría. La mentira tiene las patas muy cortas. Las reconstrucciones de la izquierda que no estén anclados en la verdad de la gente, van a ser flor de un día. Porque en vez de ilusión, van a transmitir tristeza. Aunque se quieran esconder bajo propuestas de disciplina militarista o con alertas ante el feroz lobo derechista. Las viejas formas, aunque aún no se hayan marchado, están marchitas, y el apresto artificial se desvanece con el amanecer. Es propio de gentes grises y tristes.Ni valen ni son deseadas. Hemos aprendido que un socialismo triste es un triste socialismo.Y lo decían las marchas de los sesenta en América Latina: somos mayoría, somos alegría.

Estamos ante una crisis estructural del sistema construido por la confluencia del capitalismo, del Estado nacional y del pensamiento moderno. La izquierda tiene que superar estas tres grandes autopistas. Utilizar el aparato del Estado para empoderar a la ciudadanía. Utilizar el desarrollo capitalista para frenar su depredador crecimiento sin sacrificar bienestar en ningún rincón del planeta. Utilizar la razón ilustrada para alumbrar el sentimiento ocultado y levantar ciudades de tolerancia, justicia y libertad dialogadas. Sin vanguardias, sin luchas armadas, sin represión popular, sin devolver golpe por golpe. Lo ha resumido el movimiento sin necesidad de rescatar las diferencias entre táctica y estrategia: “sin violencia somos más”.

Un libro para el 15-M: El principito de Maquiavelo
El principal riesgo del 15-M es caer en la melancolía. Querer dar respuesta en apenas unas semanas a un sistema que lleva cinco siglos desplegando sus tentáculos por cada rincón de la vida social por todo el planeta. No es necesario. Cada protesta es una tesela en un gran mosaico que se va construyendo cada vez que se dice “no” al sistema y se le da una dentellada a esa lógica depredadora del capital, el Estado y la Modernidad. Nos corresponde a cada cual empezar la tarea de traducción de cada pelea, a la búsqueda del significado global que nos entregue el cuadro completado. Por eso, el principal logro del 15-M ha sido dinamitar la “autorización política”, esto es, romper ese silogismo falaz: “democracia es votar, los gobiernos electos son democráticos, los gobiernos democráticos pueden hacer lo que quieran hasta las siguientes elecciones”. Mientras el movimiento construye su programa, ningún gobierno tiene un cheque en blanco. Tampoco el PP en el caso probable de que arrase en las próximas elecciones generales.

Claro que hay ingenuidad en el 15-M. La que acompaña todo gesto generoso. Por eso levanta tantas simpatías. Los partidos, por el contrario, perdieron la credibilidad cuando se empató la militancia con algún tipo de ventaja. Material o, quizá, solamente simbólica (a veces a través de una tradición familiar que genera afinidad). Se sabe que pertenecer a un partido es formar parte de un grupo con reglas disciplinarias y, con frecuencia, clientelares. Cuando alguien te habla de un partido –como cuando alguien te habla de una iglesia- tiene voluntad proselitista. Por el contrario, el 15-M parece traer al frente la máxima zapatista: “para todos, todo; para nosotros, nada”. Cuando te hablan del 15-M nadie te está vendiendo nada. Cuando te invitan al 15-M, tienes la sensación de que te están invitando a algo tuyo. No quiere tu voto, no quiere tu dinero, no quiere tu adoctrinamiento, no quiere tu inmolación, no quiere tu sumisión a líderes o siglas. Quiere que despiertes. ¿Cuándo fue la última vez que un partido pidió al pueblo que despertara?
Hace unos años, en una pregunta en segundo curso de la carrera de políticas acerca del último libro de política que habían leído, una alumna contestó que El principito de Maquiavelo. Esa respuesta, que entonces nos hizo reír, hoy debe hacernos pensar. Porque el libro del movimiento es, precisamente, El principito de Maquiavelo: una mezcla sabia de ingenuidad y sensatez. Ingenuidad para salir del cinismo de partido y del sarcasmo del sistema. Sensatez porque son tiempos de abrir las conciencias. Los fines de ciclo capitalistas siempre han desembocado, después de la fase financiera, en guerras. Con el desarrollo de las armas logrado, ese escenario apenas permite ser pensado. Es verdad que el 15-M ha conectado con el grueso de la población –todos intuyen que hay bastantes probabilidades de que el sistema termine cayendo sobre sus espaldas, incluidos los votantes de la derecha-, pero no deja de ser cierto que aún son más los votantes en las elecciones, los militantes de partidos y sindicatos, los que se quedan en sus casas, que los comprometidos con el movimiento indignado. Están sentadas las bases para que seamos más los que estemos dispuestos a dedicar parte de nuestro tiempo a cambiar las cosas, pero falta actualizar ese momento.

De ahí la importancia de las asambleas, de convocar una concentración en Madrid en verano y en puente y tener éxito, de llevar a los barrios la posibilidad de que los problemas se hagan voz. Es momento de incrementar la conciencia haciendo también la tarea de traducción: para que los movimientos hablen entre sí; para que los movimientos hablen con los partidos; para que los partidos hablan entre ellos. Pero las urgencias electorales no deben anegar el largo aliento del 15-M. Estamos hablando de poner en marcha un nuevo contrato social y eso necesita muchas voluntades llenas de credibilidad. La que se restaría si cualquier ingeniería electoral le quitara el oxígeno al niño que está creciendo. El mejor escenario electoral será, en cualquier caso, un mal resultado electoral. Y ese escenario electoral será además patético si no es capaz de dar respuesta a un pueblo cansado de mentiras que quiere atreverse a reinventar muchas cosas. Es tiempo de que la mujer del César, el César y todos los que les acompañen, no solamente sean muy buenos, sino que también lo parezcan. Quien sea generoso de verdad, que dé un paso al frente y dos hacia detrás.

Como si fueran embajadores de la Alta República Democrática Ibérica, los indignados que marcharon hacia Madrid, recibían en cada pueblo el “cuaderno de quejas” de una ciudadanía que había visto anegados todos los canales de diálogo. Aun desconociendo su programa, sus líderes, su estructura, las gentes de los pueblos sabían que el diagnóstico de los indignados es correcto. Ha ido sumando todas las críticas a los rotos del sistema desde hace más de una década. Ha convocado el otro mundo posible de los Foros Sociales Mundiales, ha vuelto a decirle al FMI que 50 años bastan, le reprocha a las inmobiliarias los pisos vacíos y los desahucios, carga contra los insultos al Estado de derecho y a la división de poderes, dice que además de votar, quiere hacer política, es más listo que la televisión y sabe cosas que ya no salen en ningún programa, entiende que los paraísos fiscales son cárceles para la humanidad y quiere edificios de cristal para que la corrupción no se esconda, ha aprendido a trenzar en red la inteligencia colectiva (no dejando esa fortuna a los Bill Gates de turno) y sabe, por si le faltan las fuerzas, que ayer hubo otros que lucharon por la pelea que les tocó, y reclaman esa memoria como parte de un hilo común de emancipación. Todo ese mosaico, de repente y junto. El 15-M.

Como en una homeopatía del corazón, las columnas de indignados fueron avanzando por los caminos de España en el mes de julio, limpiando las arterias taponadas mientras daban voz a la gente. Hasta lograr que el corazón de Sol volviera a latir esperanzado y lleno de oxígeno. El verano volvió a ser cálido en Madrid. Como en los mejores momentos del final del franquismo; como en los mejores momentos del referéndum contra la OTAN; como en los mejores momentos del No a la guerra. Sol palpitando lleno de pueblo consciente. Con el músculo del 15-M tan vivo. Hasta entregar en el Congreso ese cuaderno de quejas recogido por todo el país.

Nada es fácil. Es más lo que resta que lo conseguido. Pero la inquietud del poder es el mejor síntoma. El neoliberalismo ha tenido su mejor baza en hacer creer a la gente que no existía alternativa. Ahora no hace falta una alternativa cerrada para estar en desacuerdo. Cada conciencia que se despierta es un palo en la rueda del sistema. Sin falsos optimismos pero sin el pesimismo de la inteligencia abscesado en el cerebro. Y esta sensación de que las cosas apenas están empezando.

(*)  Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología. Profesor titular de Ciencia Política en la Universidad Complutense de Madrid y Director del Departamento de Gobierno, Políticas Públicas y Ciudadanía en el Instituto Complutense de Estudios Internacionales.

Ser más políticos que nunca / Pedro Egío *

Cómo usted ahora tan interesado en temas de política?

(Si un hipotético entrevistador me hiciera esta pregunta mi respuesta sería larga, como la que sigue):
¿Cómo no? Primero debo decir en honor a la verdad que siempre me interesó la política, la cosa pública; es tema central en mis estudios de filosofía; tema constante, por el lado que se mire: del lado de la convivencia, por razones históricas, o cuestión meramente social, nada menos.

Incluso añadiría algo más: antes de preocuparme abiertamente por lo político me preocupé por algo más de índole mítica: me preguntaba —por otra parte, como cualquier joven— por la relación entre los hombres y de éstos con la divinidad; pero luego perdí la fe en Dios, que si es un don —la fe—, parece éste —Dios— bastante roñoso, pues ese don me da la impresión de que no abunda tanto como pueda parecer. En fin, fuera de bromas: están ahora las cosas como para no preocuparse por la política; si nos están ´comiendo por los pies´ ¿a qué esperamos para preocuparnos por la política?

Obviamente, en los años dorados, más o menos dorados podíamos descuidarnos —quien se descuidara— algo más. Podíamos estudiar, trabajar, ir de acá para allá, ver televisión —internet no estaba en los hogares—, salir con los amigos desenfadadamente, saltar, bailar, proyectar cosas, reír y solazarnos con todas esas cosas que la vida nos pone al alcance; la mayoría éramos afortunados y los infortunios sólo venían, pues eso, de la mala fortuna personal, de los accidentes desagradables; o todo lo bueno se interrumpía con la interrupción de la vida misma. Casi bastaba con ser políticos unos cuantos días antes de la visita a la mesa electoral.

Pero ahora, las cosas han cambiado en cuestión de pocos años. La verdad es que los que estudiábamos filosofía, por ejemplo, lo veíamos venir: eran muchos los estudiosos que defendían que el capitalismo deshumanizaba, al preocuparse más por el ´tener´ que por el ´ser´, que estaba devorando conciencias y aun al mismo planeta. Estas cosas no se podían decir en cualquier momento, porque entonces el filósofo pasaba a ser un cuervo, un aguafiestas.

Sin embargo, hete aquí que la fiesta se ha aguado: y no la ha aguado el filósofo precisamente, sino aquellos que han estirado al máximo las posibilidades del capital.

Claro, y cuando no es fácil trabajar, ni divertirse mucho, por lo menos bastantes ya; cuando la risa ya no es gesto fácil para bastantes... entonces es necesario pensar, se piensa casi sin remedio y se ha de ser político a la fuerza; no unos días antes de ir a la mesa electoral, sino cada día. Se ha de volver la mirada hacia la polis, más allá de las cuatro paredes y del círculo donde uno se solaza, para preguntarse: ¡qué narices (bien se entiende que no cito otro órgano por decoro) pasa para que todo no siga igual que antes! Y entonces se ha de tomar conciencia, por aquello de si uno puede hacer algo por volver a vivir en condiciones favorables, o incluso en algunos casos bien dramáticos, hacer algo por seguir comiendo, sí, comiendo.

Claro que hay que volver a ser políticos, como esos ciudadanos de hace veinticinco siglos en la misma Grecia que hoy está tan denostada; volver a salir al ágora, a la plaza pública y manifestarse, y hablar entre todos, hacerse oír y aun decidir: bendito 15M que nos ha enseñado que todavía el ciudadano, el político más genuino, puede hacerse oír.

Yo preguntaría: hasta cuando la ciudadanía no consciente va a seguir colgada de la tele o incluso de Internet (que ahora sí está prácticamente en todos los hogares); hasta cuando Internet va a seguir siendo boba distracción de chascarrillos y pornografía barata y se va a generalizar como herramienta de pensamiento libre, que permita que alcemos todos un clamor insoslayable, contra los que, ciegos, miran sólo a su ombligo y su bolsillo intentando negar la evidencia de que hay que parar y repensar las cosas, y ponerse decididamente a la tarea de construir un orden nuevamente humano. ya sabemos que la felicidad,y más tomada colectivamente, es algo que sólo puede venderse en claves míticas -vaya que parece no ser de este mundo-, pero al menos un orden más justo, como lo intentaba ser en los 80 por ejemplo y casi se conseguía.

Por supuesto, seamos políticos y tomando buena conciencia, no enajenados; y vayamos a las urnas con los deberes hechos; y salgamos a la calle, cada vez más personas: que se enteren, que no lo tienen tan fácil.

Creo que eso va a suceder. No lo creo por mera cuestión de fe, sino porque está empezando a ocurrir y porque parece fácil deducir que si las cosas siguen por el camino que todos vemos terminaremos despertando todos. Claro, que más vale ir despertando espontáneamente que a trompicones. No un despertar más o menos violento; porque lo que se anhela no es incordiar, sino justicia: algo tan evidente como que unos cuantos no tengan —o, a lo peor, tengamos— en un puño a toda la humanidad.

¿Me equivoco? En más de un momento de este discurso, afortunadamente la tarea de pensar no está sólo a mi cargo: hemos de desarrollarla todos: los que deseamos que este mundo sea justo y sea habitable para sus 7.000 millones de habitantes; en definitiva, parafraseando a aquellos pensadores de los años 60, que podamos ´ser´ los 7.000 millones de habitantes: aunque ´tengamos´ menos: el planeta nos lo va a agradecer.

Y si para tal hacen falta unas cuantas ´cumbres´ hechas absolutamente en serio y no como algunas del pasado en que todo acababa en anécdota e incluso apresamiento de ciudadanos preocupados por un mundo mejor, pues vengan esas, las que sean, cumbres; y si para que tales cumbres se lleven a efecto es preciso que masas ingentes de genuinos políticos, nuevos atenienses de las actuales ágoras, se hagan a la calle, pues por mi parte sea, y sé que en el fondo de tu corazón por la tuya también.

(*) Periodista