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viernes, 12 de diciembre de 2014

La deuda pública llega al 96,8% del PIB español

MADRID.- La deuda del conjunto de las administraciones públicas creció el 6,13% en el tercer trimestre de 2014 y alcanzó los 1,020 billones de euros, lo que equivale al 96,8% del PIB, otro máximo de la serie histórica.

De acuerdo con los datos publicados este viernes por el Banco de España, la deuda de la administración central se incrementó el 7% (hasta 891.936 millones, equivalentes al 84,6% del PIB), la de las comunidades autónomas aumentó el 16,15% (hasta 232.009 millones, equivalentes al 22% del PIB) y la de los ayuntamientos bajó el 6,7% (hasta 40.781 millones, equivalentes al 3,9% del PIB).
Mientras la deuda de la Seguridad Social está en 17.200 millones de euros, algo superior a hace un año, cuando se situó en 17.190.
El segundo trimestre de este año y según datos del Banco de España de mediados de septiembre, la deuda del conjunto de las administraciones públicas se situó en 1,012 billones, el 98,9% del PIB. Poco más tarde, el 25 de septiembre, el Banco de España revisó la serie histórica y el PIB se colocó en el 96,4%.
Por comunidades autónomas, Cataluña sigue siendo la más endeudada en términos absolutos (63.075 millones, un 15,04% más que un año antes), seguida de la Comunidad Valenciana (35.892 millones y el 18,69% más), Andalucía (27.654 millones y un crecimiento de la deuda del 22,67%) y la Comunidad de Madrid (25.063 millones y el 11,59% más).
En términos relativos, la más endeudada hasta septiembre fue la Comunidad Valenciana (35,8%), Castilla-La Mancha (33,7%), Cataluña (31,8%) y Baleares (28,3%).
En cuanto a la deuda municipal, la más importante hasta el tercer trimestre fue la de Madrid (6.907 millones), seguida de Barcelona, 985 millones.
En el caso de Madrid, la deuda municipal hasta septiembre se redujo el 10,15% respecto al año pasado, mientras que en la ciudad condal la bajada fue del 16,38%.

viernes, 12 de septiembre de 2014

La deuda pública española supera el billón de euros y se sitúa en el 98,9% del PIB

MADRID.- La deuda del conjunto de las administraciones públicas españolas alcanzó un nuevo récord en el segundo trimestre del año al sumar 1.012.643 millones de euros, lo que supone el 98,9% del PIB y un incremento del 1,6% en relación con el trimestre anterior, según los datos del Banco de España.

De este modo, la deuda pública comienza el año con un fuerte repunte y se va aproximando al objetivo para todo el año, que se sitúa en el 99,5% del PIB. Desde 2008, coincidiendo con el inicio de la crisis, la deuda de España no ha dejado de crecer año tras año y desde entonces se ha más que duplicado, pasando de los 436.984 millones de euros (el 40% del PIB) a más de un billón de euros en este trimestre (el 98,9% del PIB).
En concreto, la deuda del Estado se situó en 885.232 millones de euros, también nuevo récord, lo que supone ya el 86,4% del PIB y un aumento del 2,2% respecto al primer trimestre, mientras que el endeudamiento de las comunidades autónomas repuntó hasta los 228.234 millones de euros, un 1,4% más que entre enero y marzo de este año.
Las corporaciones locales, por su parte, se mantuvieron prácticamente estables en el segundo trimestre, con una deuda de 41.994 millones de euros, el 4,1% del PIB, mientras que la Seguridad Social se quedó con una deuda de 17.203 millones de euros, prácticamente el mismo importe que un trimestre antes (17.188 millones).
Este trimestre, las cifras de deuda se ven afectadas por un cambio metodológico, puesto que se han aplicado por primera vez los criterios del SEC 2010, nuevo sistema europeo de cuentas en vigor desde el 1 de septiembre. La nueva metodología, con la que se ha actualizado ya toda la serie histórica, ha elevado la cifra de deuda en 6.000 millones.
Según ha indicado el Banco de España, en el caso español el cambio de criterios ha supuesto que diversas unidades públicas hayan pasado a clasificarse dentro del sector de las administraciones públicas, lo que ha afectado a la composición de la Administración Central, las comunidades autónomas y las corporaciones locales
Igualmente, afecta al ratio deuda/PIB y lo incrementa en medio punto, aunque la cifra es provisional y se recalculará cuando la nueva metodología se aplique también a las cifras de Contabilidad Nacional a finales de este mes (25 de septiembre). 
Fuentes del Banco de España explicaron que la deuda bajará en la misma proporción que suba el PIB con la nueva metodología. El INE dijo hace tiempo que el cambio de base elevaría la riqueza nacional entre un 2,7% y un 4,5%.
En este sentido, el supervisor financiero avisa de que la cifra del 98,9% tiene un "marcado carácter provisional" y debería considerarse exclusivamente como una señal sobre la evolución de la deuda, pero no sobre su nivel. "La ratio de deuda publicada hoy disminuirá apreciablemente", ha señalado.
La deuda subió en el segundo trimestre en once comunidades autónomas y Cataluña, Comunidad Valenciana, Madrid y Andalucía siguen concentrando la mayor parte del endeudamiento de los gobiernos autonómicos, con el 64,9% del total. Así, la deuda de Cataluña alcanzó los 61.863 millones de euros, seguida de la Comunidad Valenciana, con 34.782 millones de euros; Andalucía, con 26.548 millones, y Madrid, con 25.018 millones.
A continuación figuran Castilla-La Mancha (12.341 millones), Galicia (9.911 millones), País Vasco (9.524 millones), Castilla y León (9.393 millones), Islas Baleares (7.586 millones), Murcia (6.367 millones) y Aragón (6.131 millones).
Cierran la tabla Canarias (5.462 millones), Asturias (3.402 millones), Navarra (3.366 millones), Extremadura (2.904 millones), Cantabria (2.356 millones) y La Rioja (1.306 millones).
En porcentaje del PIB, la Comunidad Valenciana, cuya deuda supone el 35,7% del PIB, Castilla-La Mancha (34,2%), Cataluña (32,1%) y Baleares (29,1%) son las comunidades donde su endeudamiento es más alto en relación a su riqueza. Por el contrario, Canarias (13,5%), Madrid (13,6%) y País Vasco (15,2%) son las regiones donde su deuda pesa menos sobre el PIB.
Por último, entre las corporaciones locales, Madrid es el ayuntamiento más endeudado en el segundo trimestre, con unos 'números rojos' de 6.923 millones de euros, un 2,2% menos que en el trimestre anterior. Barcelona, por su parte, tiene una deuda de 1.011 millones de euros, en este caso inferior en un 6,9% a los tres meses previos.

martes, 19 de agosto de 2014

UPyD exige una reforma "decidida" de la Administración para frenar el aumento de la deuda pública española

MADRID.- La portavoz de UPyD en el Congreso, Rosa Díez, exige al Gobierno que acometa una reforma "decidida" de la Administración pública y de los gastos superfluos e improductivos con el objetivo de frenar el aumento de la deuda pública, que ya ha superado el "récord histórico" de un billón de euros y que, teme, no se mantendrá dentro del objetivo del 99,5% del PIB previsto para este ejercicio.

   En una pregunta escrita, la líder de la formación magenta apela a los datos más recientes del Banco de España, según los cuales la deuda pública se incrementó en junio en 10.336 millones de euros, un 1,03% más que el mes anterior, lo que supone un aumento interanual de 63.440 millones de euros.
   Unas cifras que hacen que el objetivo del 99,5% del PIB estimado para final de año "no resulte ya creíble" ni para Díez ni para la Comisión Europea (CE), que "ha señalado que considera improbable que se cumpla", según recuerda UPyD.
   Por eso, la diputada vasca quiere saber "cómo justifica el Gobierno sus mensajes triunfalistas sobre la eliminación de gastos superfluos y la eliminación de duplicidades administrativas" a la luz de estas cifras de deuda.
   Y reclama que se lleve a cabo "de manera decidida" una reforma "administrativa y territorial" del Estado que incluya la fusión de municipios, la eliminación de diputaciones provinciales y la mejora de la eficiencia de la Administración. "¿Piensa el Gobierno tomar medidas adicionales para frenar el aumento de la deuda pública? ¿Cuáles?", inquiere.

jueves, 17 de julio de 2014

La deuda pública española marca un nuevo récord al subir al 97% del PIB

MADRID.- La deuda del conjunto de las administraciones públicas españolas aumentó en mayo en 14.221 millones de euros, hasta los 996.983 millones de euros, lo que supone el 97,2% del PIB y un nuevo récord histórico, y vuelve a incrementarse después del descenso de abril, según datos del Banco de España. 

En concreto, el endeudamiento público aumentó un 1,4% en tasa mensual en el quinto mes del año y respecto al mismo periodo del año anterior registró un incremento del 6,2%, con lo que ha aumentado en más de 58.200 millones en el último año y se acerca ya al billón de euros.
De esta forma, la deuda del sector público vuelve a subir en mayo, después de que en 2013 cerrara en un máximo histórico del 93,9% del PIB, y se acerca así al objetivo para 2014, que se sitúa en el 99,5%.
Desde 2008, coincidiendo con el inicio de la crisis, la deuda de España no ha dejado de crecer ejercicio tras ejercicio y desde entonces se ha más que duplicado, pasando de los 436.984 millones de euros (el 40% del PIB) a los 996.983 en mayo de este año (el 97,2%).
Del total de la deuda en manos de las administraciones en el quinto mes del año, 76.000 millones de euros correspondían a valores a corto plazo, 931 millones más que en abril y 5.755 millones menos que hace un año. Sin embargo, el grueso de la deuda sigue colocada en valores a medio y largo plazo, hasta un total de 719.853 millones de euros, con un aumento de 13.478 millones respecto al mes anterior y un incremento de 70.826 millones frente a mayo de 2013.
Por su parte, los créditos no comerciales en manos de las administraciones públicas sumaron en mayo 201.131 millones de euros, 212 millones menos que la cifra registrada un mes antes y 6.786 millones menos que en el mismo mes del ejercicio precedente.

lunes, 30 de septiembre de 2013

La deuda pública española alcanzará el 99,8% del PIB en 2014

MADRID.- La deuda pública española acabará este ejercicio en el 94,2% del PIB y cerrará 2014 en el 99,8% del PIB, según el proyecto de ley de los Presupuestos Generales del Estado del próximo año, que cifra en 243.888 millones de euros la necesidad de financiación neta y las amortizaciones del Tesoro Público para 2014, un 17,7% más que este año.

Al igual que en ejercicios precedentes, prácticamente la totalidad de las emisiones brutas previstas se concentrarán en las letras del Tesoro y en bonos y obligaciones del Estado.

Como alternativa, el Gobierno contempla también la posibilidad de realizar una emisión de hasta 7.000 millones de euros en otras deudas y divisas por si surgieran oportunidades interesantes de financiación en otros instrumentos o en mercados distintos al del euro.

El Gobierno afirma que el aumento del ratio deuda pública/PIB tanto en 2013 como en 2014 viene principalmente determinado por las necesidades de endeudamiento de las administraciones públicas, si bien precisa el menor impacto en 2014 en la deuda de instrumentos como el Fondo de Amortización del Déficit Eléctrico, el plan de pago a proveedores, la parte asignada a España relativa a los préstamos a Grecia, Portugal e Irlanda o el préstamo para la recapitalización del sistema financiero español.

A pesar de que el coste de refinanciación de la deuda ha descendido en 2013, el incremento de la deuda en circulación en 2014 implica que la carga financiera de la deuda aumentará de nuevo en 2014 en términos de PIB, con un pago por intereses de 36.590 millones de euros, el 3,5% del PIB.

domingo, 12 de agosto de 2012

La tiranía de la deuda en el imperio de los acreedores


MADRID.- El antropólogo estadounidense David Graeber, líder del movimiento 'Occupy Wall Street,' reexamina en la obra 'En deuda' los violentos cimientos económicos del capitalismo, describe la deuda como una herramienta de los Estados para controlar a los ciudadanos y emplaza a una condonación de los créditos, según recoge 'Público'. 

El mundo necesita condonar todas las deudas existentes. Tanto las internacionales como la de los consumidores. De esta manera, se “aliviría sufrimiento” y la humanidad recordaría que el “dinero no es inefable”, que “pagar los propias dedudas no es la esencia de la moralidad” y que la democracia es el sistema que permite a las personas ponerse de acuerdo para buscar lo mejor para todos. Esta es la “propuesta” que lanza el antropólogo estadounidense David Graeber, líder del movimiento Occupy Wall Street, en el ensayo En deuda, una historia alternativa de la economía (Ariel) [Debt: The First 5000 Years] sale a la venta el próximo mes de septiembre en España.

 La propuesta de Graeber, doctor en Antropología y profesor del Goldsmiths de Londres, no es producto de una genialidad propia, siquiera de una observación de la realidad económica del mundo occidental, sumido en una grave crisis de deuda desde 2008. Graeber repasa la historia de la economía mundial desde la antigua Mesopotamia hasta la actualidad a lo largo de 516 de páginas, en las que reexamina los orígenes de diferentes mitos y aseveraciones que el sistema ha convertido en verdades indiscutibles como el origen del capitalismo o el propio concepto de deuda.

La premisa que da lugar al análisis de la historia económica es contundente. Tras la explosión de la crisis en 2008 quedó patente que “la historia que se había contado a todo el mundo durante la última década se había revelado como una inmensa mentira”. Por lo que Graeber considera imprescindible iniciar un “auténtico debate público acerca de la naturaleza de la deuda, del dinero y de las instituciones financieras que han acabado teniendo el destino del mundo en sus manos”. Un debate indispensable en las puertas de un cambio de era, según Graeber. “Cada vez más, parece que no tenemos otra opción”, asevera. 

El análisis de Groeber, reconocido anarquista, arranca desde la propia raíz del asunto. El origen de la economía. La teoría tradicional explica el nacimiento de la economía a través de El mito del trueque. Una vaca por 40 gallinas. Para Groeber el trueque no es más que “un subproducto colateral del uso de monedas practicado por personas acostumbradas a transacciones en metálico cuando por una u otra razón no tenían acceso a moneda”. Pero la confusión histórica no es casual. Adam Smith, en su obra La riqueza de las naciones (1776), acude al trueque para señalar la economía como un mero intercambio, como dos partes de un contrato.

Smith y los posteriores historiadores de la economía olvidan adrede, a juicio de Groeber, que la historia del mercado y de la deuda, y del capitalismo por extensión, están ligadas a la guerra, la conquista militar, la esclavitud o el tráfico de personas. Remarca Groeber que la deuda y el mercado no han existido sin la compañía de una institución fuerte, ya sea ley sharia, la monarquía de origen divino, o el Imperio romano que imponen a ciudadanos o súbditos que imponga determinados tributos, impuestos y dé valor a las deudas adquiridas.

La diferencia entre los dos conceptos resulta fundamental para conseguir una definición del concepto “capitalismo”. Si partimos de que la economía surge del intercambio el capitalismo puede ser conceptualizado como un sistema que “permite a quienes tienen ideas potencialmente comercializables reunir recursos para hacer realidad”. Por tanto, incluyendo todo lo anteriormente descrito, el capitalismo no sería más que el sistema en el que los que poseen capital manda e imponen condiciones sobre los que no lo tienen.

Evitar la sublevación popular 

Para Groeber, la economía como tal surge en el momento en el que en la antigua Mesopotamia se iniciaron a contabilizar por escrito las deudas. En todas y cada una de las experiencias humanas en sociedad, argumenta Groeber, ha existido la deuda. Sin embargo, las diferentes civilizaciones, como la romana o la griega, quienes también se vieron envueltas en diferentes crisis de deuda, insistieron en “suavizar el impacto, eliminar abusos evidentes como la esclavitud por deudas” o “emplear los botines del imperio para proporcionar todo tipo de beneficios extra a sus ciudadanos pobres a fin de mantenerlos más o menos a flote pero que nunca cuestionaran el propio concepto de deuda”. Asimismo, otras sociedades aplicaban una especie de año Jubileo en el que se borraban todas las cuentas y se reiniciaban las cuentas para que las bases sociales del sistema no se sublevaran.

El imperio capitalista, forjado durante los últimos 500 años, aprendió esta lección. A través de la deuda, sus principales potencias establecieorn una jerarquía mundial condenando a una gran mayoría del mundo a una esclavitud eterna (en este punto el autor pone como ejemplo la historia de Haití, pero sabía cómo mantenerse. El sistema en una "situación de conflicto de clases" límite que ponía en peligro su propia viabilidad, debido al auge del comunismo en el período de entreguerras y tras la Segunda Guerra Mundial, supo repartir “los botines del imperio de la deuda” entre los ciudadanos de los países dominantes. Tal y como hizo Roma o Atenas para superar sus respectivas crisis de deuda.

En el caso de que las instituciones no respondieran a tiempo a la situación de crisis se corría el peligro de una sublevación popular.  “A lo largo de la mayor parte de la historia, cuando ha aparecido un conflicto abierto entre clases, ha tomado la forma de peticiones de cancelación de deudas: la liberación de quienes se contraban en la servidumbre por ellas y, habitualmente, una redistribución más justa de las tierras”, escribe.

El sistema aplicó las tesis keynesianas y “suspendió la guerra de clases”. “Para explicarlo crudamente: a las clases trabajadoras y blancas de los países de Atlántico Norte, de Estados Unidos a Alemania, les ofrecieron un trato. Si acordaban dejar de lado las fantasías de cambiar radicalmente la naturaleza del sistema, se les permitiría mantener sus sindicatos, disfrutar de una amplia gama de ventajas sociales (...)”, explica.

La conquista neoliberal

Sin embargo, en 1979 con la llegada de Ronald Reagan y Margaret Thatcher al poder en Estados Unidos y Gran Bretaña, respectivamente, el sistema capitalista volvió a mutar y el “trato quedó deshecho”. Así quedó explícito en el ataque conjunto que ambos dirigentes lanzaron a los sindicatos de trabajadores. En ese momento, el sistema buscó que todos los ciudadanos se convirtieran en “rentistas”, que jugaran en el mercado y, al mismo tiempo, les “animó a pedir préstamos”. Lo llamaron la “democratización de las finanzas”  o "neoliberalismo", Groeber no duda en calificarlo como “el imperalismo de la deuda”.

En este sistema los ciudadanos son “minúsculas corporaciones, organizadas en torno a la misma relación entre inversor y ejecutivo: entre la fría y calculadora matemática del banquero y el guerrero que, endeudado, ha abandonado cualquier noción personal de honor para convertirse en una especie de máquina desgraciada”. Sin embargo, esta forma de capitalismo también ha fracasado y ha llegado a su fin porque está demostrando cada día que transcurre desde el inicio de la crisis que todo es “una flagante mentira”.

No obstante, a diferencia de otras fases de la historia el Estado o el Imperio no ha actuado para defender a la población de los acreedores. Muy al contrario, ha obligado a los “deudores pobres” a rescatar a los “deudores ricos” y ha modificado las normas para proteger a los acreedores de manera que el pago de la deuda por parte de los pobres sea obligatoria. “Resulta que no todos tenemos que pagar nuestras deudas, sólo algunos”, analiza.

Reiniciar el sistema 


Por ello, Groeber emplaza a “limpiar la pizarra [de deudas] a todo el mundo y volver a comenzar”. La manera de organizarse en esta nueva etapa aún es desconocida. La alternativa no lo tendrá fácil, recuerda Groeber, quien señala que durante los últimos treinta años la sociedad ha presenciado “la creación de un vasto aparato burocrático para la creación y mantenimiento de la desesperanza” cuyo objetivo es asegurarse de que “los movimientos sociales no crezcan, florezcan o propongan alternativas”. “Cualquier idea de cambiar el mundo parece una fantasía vana e infundada”, apunta.

El primer paso de la nueva forma de organización social está señalado. “Limpiar la pizarra de deudas”. Después, apunta Groeber habrá que continuar debatiendo. “Lo que sí sabemos es que la historia no ha acabado y que surguirán con total seguridad nuevas y sorprendentes ideas”, concluye.

viernes, 15 de junio de 2012

Autonomías y grandes municipios están arruinando España

MADRID.- La deuda de las comunidades autónomas aumentó un 15,7% interanual en el primer trimestre, hasta los 145.118 millones de euros (el 13,5% del PIB), la cifra más alta de toda la serie histórica, según datos del Banco de España.

   Además, la deuda de las comunidades autónomas experimentó un incremento del 3,5% respecto al cierre de 2011, cuando se situó en 140.083 millones de euros.
   Los datos muestran que desde el año 1995 el endeudamiento de las regiones no ha parado de crecer, batiendo en cada ejercicio récords históricos, a pesar del compromiso de estabilidad presupuestaria adquirido en los últimos años.
   Además, la deuda de la Administración Central aumentó un 13,6% en el primer trimestre respecto al mismo periodo de 2011, hasta 592.572 millones, mientras que la deuda de las corporaciones locales descendió un 1,2% y se situó en 36.860 millones.
   La comunidad autónoma con mayor volumen de deuda en el primer trimestre fue nuevamente Cataluña, con 42.000 millones de euros, cantidad que representa el 28,9% del total de la deuda acumulada en el conjunto de las comunidades.
   Detrás de Cataluña, se situó la Comunidad Valenciana (20.832 millones de euros), que ocupó el segundo lugar por delante de la Comunidad de Madrid, cuya deuda ascendió a 16.572 millones de euros. Entre las tres acumulan el 54,7% del total del endeudamiento regional.
   A continuación, figuran Andalucía (15.373 millones de euros), Galicia (7.381 millones), País Vasco (6.798 millones), Castilla-La Mancha (6.287 millones), Castilla y León (5.557 millones de euros), Baleares (4.479 millones), Canarias (3.779 millones), Aragón (3.731 millones) y Murcia (3.055 millones).
   Completan la lista Navarra (2.725 millones), Asturias (2.242 millones), Extremadura (2.045 millones), Cantabria (1.301 millones) y La Rioja (960 millones).
   En cuanto a la evolución de la deuda, ninguna comunidad logró reducir su endeudamiento respecto al pasado año. Los incrementos más destacados se localizaron en Navarra (+44%), País Vasco (35,1%) y Murcia (30,1%).
   Tomando el ratio deuda/PIB, Cataluña se situó a la cabeza de la deuda autonómica, con un volumen que alcanza el 21% de su PIB, seguida de Comunidad Valenciana (20,2%), Baleares (16,7%), Castilla-La Mancha (16,6%) y Navarra (14,5%), todas ellas por encima de la media (13,5%).
   Los porcentajes son menores en Galicia (12,8%), La Rioja (11,7%), Extremadura (11,7%), Aragón (10,9%), Murcia (10,8%), Andalucía (10,6%), País Vasco (10,2%), Cantabria (9,8%), Asturias (9,7%), Castilla y León (9,7%), Canarias (9,1%) y Comunidad de Madrid (8,7%).
   Por su parte, las corporaciones locales sumaron una deuda de 36.860 millones de euros en el primer trimestre del año, el equivalente al 3,4% del PIB, con un descenso del 1,2% respecto al mismo periodo de 2011. Con todo, este saldo se incrementó un 4% en relación al cierre del pasado año.
   Del total de la deuda de las corporaciones locales, la mayor parte (29.344 millones) corresponde a los ayuntamientos, con un descenso del 2,1%, y de esta cifra, 14.755 millones pertenecen a capitales de provincia.
   La deuda de los ayuntamientos de más de 500.000 habitantes (Barcelona, Madrid, Málaga, Sevilla, Valencia y Zaragoza) alcanzó los 10.716 millones de euros, lo que supone una bajada del 2,4%.
   Destaca, el descenso de la deuda del ayuntamiento de Madrid, que sumó 6.733 millones de euros y bajó un 3,9% respecto al primer trimestre de 2011. La deuda del consistorio de Barcelona bajó un 1% y sumó 1.090 millones.

domingo, 29 de abril de 2012

El millonario Juan Abelló eleva un 80% su inversión en deuda pública española

MADRID.- El millonario Juan Abelló contaba con una inversión de 17,48 millones de euros en deuda pública española a través de sus sociedades de inversión de capital variable (sicavs) a cierre del primer trimestre del año, importe un 80% superior al de 9,66 millones con que cerró 2011.

   Las firmas del empresario han aumentado su exposición en renta fija, no sólo del Tesoro sino también a través de otras titulizaciones españolas, en detrimento de la renta variable, donde ha reducido su posición total.
   En este sentido, durante los tres primeros meses del año Abelló salió del capital social de Dia y volvió a tomar acciones de Iberdrola, Telefónica y Santander, en los que a cierre del pasado mes de marzo tenía confiada una inversión de 2,03 millones de euros.
   En concreto, a través de la sicav en la que canaliza su inversión en renta variable española, la firma del empresario cuenta con títulos de la entidad que preside Emilio Botín por valor de 1,15 millones de euros, acciones de Iberdrola por 511.000 euros y de Telefónica por 369.000 euros.
   En el caso de la cadena de supermercados, Abelló deshizo en los tres primeros meses del año la inversión de 524.000 euros con que contaba en la compañía, según los datos de la sicav correspondientes al primero trimestre del año registrados en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
   En el arranque de ejercicio el empresario también salió de Jazztel, Arcelor Mittal y La Seda de Barcelona, valores en los que tenía confiados 373.000 euros.
   Codere se mantiene como 'valor estrella' de la cartera de inversión en renta variable de la sicav de Abelló, al que a cierre de marzo tenía confiados 5,60 millones de euros, importe que además supera en un 16,4% al de cierre de 2011.
   Después se sitúa Ebro Foods, con 1,98 millones de euros, Repsol (1,54 millones de euros), Almirall (1,49 millones de euros), Laboratorios Rovi (1,38 millones), la referida inversión tomada en el Santander y la de 1,29 millones que mantiene en CAF.
   El resto de valores en los que Abelló mantiene en su cartera con ligeras variaciones son BME, Clínica Baviera, Faes Farma, Vueling, Amadeus, Acerinox, Service Point, Bodaclick, Europac, Fluidra, Pescanova y Mediaset España.