domingo, 15 de septiembre de 2013

Un sistema corrupto / Xavier Caño Tamayo *

A partir de los años 60, en España unos cuantos aprovechados, en íntimo contubernio con la dictadura franquista, se enriquecieron velozmente con la acelerada construcción de miles de enormes, desangelados y feos bloques de pisos en las grandes ciudades. Millones de viviendas mediocres para ser habitadas por millones que, huyendo de pobreza y hambre de todas las regiones del Estado, emigraban a Cataluña, Madrid y País Vasco, sobre todo. Décadas después, otro lodazal de especulación y corrupción inmobiliarias se reinstaló en el reino de España. A las construcciones masivas de edificios de viviendas de antaño se unió el ataque contra las costas, concentraciones turístico-estivales, proliferación de campos de golf y de puertos deportivos. Escenario fértil para la corrupción.
 
Según escribe Carlos Sánchez, “no hay presidente de comunidad autónoma que no haya creado una red clientelar a su alrededor con empresarios locales que han comido y bebido de forma copiosa del presupuesto. Es el origen de la corrupción político-económica en España: élites locales que han engrasado el sistema de partidos para ganar concursos y concesiones públicas”.
 
Así es. Los tribunales españoles investigan hoy 1.661 casos de corrupción política y financiera y más de 300 políticos profesionales españoles están actualmente imputados por presunta corrupción. Según el Barómetro Global de la Corrupción 2013 de Transparency International, el 86% de españoles considera corrupto este país.
 
The New York Times publicó un extenso artículo sobre la corrupción en España, donde afirma que los jueces españoles investigan a unos 1.000 políticos (desde concejales y alcaldes, consejeros y altos cargos autonómicos a ex ministros del Gobierno). La connivencia entre élites políticas y empresariales es cada vez mayor en España según Pascual-Ramsay en Financial Times. Friedrich Schneider, de la Universidad Johannes Kepler de Linz, afirma que la corrupción en España es un “1% del PIB”. En realidad, los casos de corrupción que aparecen en los medios desde hace años no son solo la actuación de individuos sinvergüenzas, son tramas de saqueo económico de alcance estructural. 
 
Pero la corrupción no afecta solo al Reino de España. El Banco Mundial considera que la corrupción supone del 0,5% al 2% de la riqueza nacional en los países de la OCDE, los 30 más desarrollados del mundo. Y la Comisión Europea calcula que la corrupción cuesta a Europa 120.000 millones de euros anuales: 1,1% de su riqueza.
 
Curiosamente, Transparency International, organización global contra la corrupción, olvida en sus informes que hay corrompidos y corruptores. Denuncia a muchos corrompidos en África, Asia y Latinoamérica, pero ignora que grandes empresas y corporaciones de Estados Unidos y de la Unión Europea sobornan en esos países para obtener más beneficios. No hay corrupción sin corruptores.
 
Y es que la corrupción está incrustada en el corazón del sistema. Hasta hace un tiempo, por ejemplo, en Francia las empresas podían deducir fiscalmente el pago de sobornos de funcionarios o políticos de otros países. Y en Alemania, pagar sobornos en el extranjero era deducible de los impuestos como gastos empresariales, hasta hace cinco años. La presión de la ONU hizo desaparecer tal indignidad. 
 
La lista de grandes casos de corrupción en Estados Unidos y Europa es larga. Los broches podrían ser un Berlusconi promulgando leyes de inmunidad para evitar sus condenas por corrupción o que en Alemania directivos y ejecutivos de casi todas las grandes corporaciones se hayan sentado en el banquillo de los acusados en los últimos años. Cajas ocultas, dinero negro, sobornos, engaño organizado, estafas, manipulaciones contables…Una veintena de corporaciones empresariales alemanas han estado o están en el punto de mira por manipulación y fraude. 
 
Es curioso, porque el FMI y el Banco Mundial prometían en sus informes de los años 80 que la privatización de lo público (que amenazaba ya a medio mundo) suprimiría la corrupción. Pero ha sido justamente lo contrario. Marx tenía razón al escribir que “todas las naciones capitalistas abrazan periódicamente el fraude, pretendiendo ganar dinero sin producir”. 
 
Según Denis Robert, periodista de investigación financiera, este sistema económico-financiero está viciado de raíz y no hay voluntad real de eliminar la corrupción. A los hechos me remito. Para abundar en la cuestión, podríamos echar un vistazo al oscuro mundo de los paraísos fiscales, del fraude fiscal sistemático, del blanqueo de dinero sucio en plan industrial… Corrupción es mucho más que lo que denuncia Transparency International y ocupa las portadas de los periódicos. Es el sistema capitalista el que está ya definitivamente corrompido.
 
(*) Miembro de ATTAC-Madrid

La finca de Felipe González se llama 'El Penitencial' y vale un millón de euros

MADRID.- Felipe González ha adquirido la finca 'El Penitencial' en la Sierra de Guadalupe (Cáceres), de 120 hectáreas, por un millón de euros.La finca es un pequeño espacio de otra finca mayor, El Común, de más de dos mil hectáreas y propiedad del constructor Javier Vázquez, amigo del Rey y exsocio de Mario Conde. 

El expresidente del Gobierno, casado en segundas nupcias con Mar García Vaquero, ha hecho todo lo posible por pasar desapercibido en la zona, si bien ha solicitado los permisos necesarios para rehabilitar la vivienda existente en la finca, de 600 metros cuadrados en dos plantas.
Según 'El Mundo', lo primero que quiere hacer es cambiar el escabroso nombre.
Pese a trabajar para uno de los hombres más ricos del planeta, el empresario mexicano Carlos Slim, González no atraviesa su mejor momento económico.
De hecho, se vio obligado a congelar Tagua Capital, su fondo de capital riesgo, este año ante la falta de inversiones.
'El Penitencial' será el primer nido de amor que comparta con su segunda mujer, Mar García Vaquero.

La cronología de los ERE en las cajas: de las jugosas prejubilaciones a los despidos con 20 días por año

MADRID.- Con la negociación del nuevo expediente de regulación de empleo (ERE) de CatalunyaCaixa, se completa la segunda ronda de despidos acometida por las entidades en manos del Estado -Bankia, Novagalicia y la catalana-, si bien las condiciones ofrecidas a los afectados varían mucho entre el primer proceso y este último. De generosas prejubilaciones e indemnizaciones de 45 días por año, a la amenaza de aplicar a rajatabla la reforma laboral (20 días por año y 12 mensualidades) que ha puesto sobre la mesa el banco que preside José Carlos Pla.

Sólo entre estas tres entidades se acometerá, una vez que el proceso llegue a su fin, un recorte de más de 16.000 empleados. El mayor ajuste ha sido el realizado por Bankia, un total de 8.200 empleados que suponen casi un 35% de la plantilla que acumularon las siete cajas de ahorros en el momento de su fusión.

A principios de febrero, la entidad acordó con los sindicatos un recorte de 4.500 empleados. Las medidas de salida se concretaron en diversas modalidades de bajas incentivadas que se segmentan en función de la voluntariedad, edades y la evolución del plan de recolocación. No obstante, la media se situó en 30 días por año trabajado, con el límite de 20 mensualidades.

Banco Financiero y de Ahorros (BFA), la matriz de Bankia, surgió de la fusión de Caja Madrid, Bancaja y otras cinco entidades de menor tamaño (cajas de Ávila, Segovia, La Rioja, Insular de Canarias y Laietana). El proceso vino aparejado de un ERE para 3.700 trabajadores, a unas condiciones sensiblemente mejores. Así, los trabajadores que se acogieron a las bajas voluntarias cobraron una indemnización de 45 días por año trabajado con un tope de 42 mensualidades, más una prima que oscilaba entre los 10.000 y los 30.000 euros. La mayor parte del ajuste se realizó, sin embargo, a través de prejubilaciones. Estos empleados con al menos 55 años que se acogieron a las prejubilaciones recibieron el 95% del sueldo del último ejercicio.

También en febrero, Novagalicia acordó un ERE para 1.850 empleados de los cuales un máximo de 455 pueden acogerse a prejubilaciones cobrando el 80% de su sueldo. El resto del recorte de la plantilla se acometerá a través de bajas incentivadas, con unas indemnizaciones de 30 días por año, con un máximo de 22 mensualidades, más una prima de 2.000 euros por cada tres años de antigüedad. En ningún caso la indemnización podrá superar los 250.000 euros.

La fusión de Caixa Galicia y Caixanova provocó un primer ERE para 1.200 empleados, que se llevó a cabo principalmente a través de prejubilaciones de mayores de 55 años que recibieron un 85% del sueldo. En julio de 2011 anunció un nuevo ERE para 350 empleados, a los que se sumaron luego otros 700. En estos casos las indemnizaciones fueron las más generosas hasta el momento, de 45 días por año trabajado, con un máximo de 42 mensualidades. En total, los casi 8.000 empleados con los que contaban las cajas gallegas se han reducido a la mitad.

El último ajuste pendiente es el de CatalunyaCaixa, en la que la dirección ha planteado como propuesta 2.453 despidos con el mínimo legal permitido, es decir, 20 días por año y 12 mensualidades.

La entidad aplicó inicialmente un recorte de 1.300 empleos, ampliado con otras 330 bajas incentivadas. Los trabajadores mayores de 60 años se pudieron prejubilar recibiendo el 90% del salario neto, mientras que los de entre 56 y 59 años contaron con el 80% del salario neto. Las indemnizaciones de las bajas incentivadas dependieron de la antigüedad, llegando hasta los 30 meses de sueldo (2,5 años) para quienes llevasen más de 12 años trabajando en una de las cajas. El recorte total podría alcanzar a más de 4.000 empleados, de los alrededor de 8.500 que había en la fusión de Caixa Catalunya, Caixa Tarragona y Caixa Manresa.

Bankia, Novagalicia y CatalunyaCaixa son las tres entidades actualmente en manos del Estado, y también las que más ayudas públicas han recibido. En total, Bankia ha recibido 22.424 millones, por los 12.052 de la catalana y los 9.052 de la gallega.

Aquí no dimite ni Dios / Rafael de Loma

Lo de Ana Botella en Buenos Aires creo que va a cambiar la historia de España. Hasta ahora no estábamos seguros de ser un país de cachondeo. Ahora ya lo sabemos con certeza. Había españoles que pensaban que España era un ejemplo de país serio. Hubo hasta quien afirmaba en sus soflamas fascistas de nuestra historia reciente que lo único serio que se podía ser en este mundo era español. Si tenías la desgracia de nacer en cualquier otro lugar de la tierra eras para siempre un maldito sin valores, sin decencia, sin imperio, sin ideales. Un bandarra, sin alma, sin fe. Sólo eras un ser humano serio si eras español, si habías nacido en este país o bajo su manto protector. Y aún así, si no seguías las normas del nacional catolicismo, eras un rojo, algo mucho peor y con más riesgos aún que un extranjero.

No sabíamos con seguridad plena que éramos un país de cachondeo. Y vino Ana Botella y lo pregonó delante de la televisión universal. Un millón y pico de euros a un espabilado asesor americano y tres semanas de ensayo bastaron para que la alcaldesa no elegida nos abriera los ojos y mostrara su inglés risible con la frase, ya universal, de «relaxing cup of café con leche en Plaza Mayor». Decir que todo el mundo se echó a reír con el ridículo discurso sería no reflejar la realidad. Lo correcto sería decir que no todo el mundo se echó a reír, sino que muchos nos carcajeamos y otros tantos sintieron vergüenza ajena y dejaron de mirar la pantalla.

¿Algún iluso pensaba que, tras el vergonzante fracaso, iban a llover las dimisiones? Aquí no se va ni Dios. Ni políticos ni jueces ni gestores. No se van ni con agua caliente. Pensándolo bien, es algo muy humano. Dimites y ¿qué te queda? Te queda el desprecio de todos, de tus amigos y compañeros que suelen ser los primeros en hacerte el vacío, porque el gesto noble de la dimisión será tomado como un reconocimiento de tus errores no como una demostración de decencia. Te queda un porvenir oscuro porque nadie va a fiarse nunca más de ti. Te quedas sin tu sabroso sueldo con el que vivías de P. M. Y te quedas sin tus prebendas, sin tus canonjías, sin tus regalitos de Pascua, sin tu coche, sin el peloteo de tus subordinados, sin tus apariciones regulares en las televisiones. Te quedas en nada? así que ¿para qué dimitir? Es mucho mejor mirar al cielo, silbar, quitarse de la barahúnda y esperar que escampe.

Ana Botella ni siquiera ha esperado a que escampe. Convencida de que este país ya ha demostrado que es un país de cachondeo –lo ha ratificado ella misma– ha decidido iniciar su campaña para las próximas elecciones municipales.

Sabe que de los 182 gañotes que llevó en «el avión de la ilusión» –yo le habría llamado «el avión de los pelotas»– algunos le votarán como alcaldesa para que los vuelva a pasear por el mundo. Japón, más modesta, sólo invitó a 80 y Turquía a 70.

Los expertos, como el que hizo el nefasto discurso, han tenido, tras la ruina de la presentación, más trabajo que nunca. Justificar una debacle de las proporciones de la de Buenos Aires no es tarea fácil. Se ha acudido a todo tipo de argumentaciones, de adversidades, de dificultades, y, sobre todo, se ha echado la culpa, como siempre hemos hecho los españoles, a los masones, a los enemigos de España, a los miembros del Comité Olímpico que nos engañaron con sus falsas promesas. Todos tienen la culpa del descalabro, todos menos los organizadores. Todos menos quienes nos ilusionaron haciéndonos creer que éramos la mejor candidata, que Japón era una mierda radiactiva, que Turquía no era fiable, que sólo España merecía la organización de la Olimpiada Madrid 2020. Pero llegó Ana Botella y su «relaxing cup of café con leche in Plaza Mayor» y nos abrió los ojos.

¿Se ha ido alguien? ¿Ha dimitido alguien? Me darán la razón de que somos un país de cachondeo. Y que, sabiéndolo, nuestro futuro empieza a cambiar.

Madrid 2020: una estancia a todo lujo en Buenos Aires para volver sin los Juegos

BUENOS AIRES.- Caminó unos 100 metros desde el Hotel Hilton. Se sentó. Suspiró. Había sido un día agotador. Sábado 7 de septiembre. 14 horas en Buenos Aires. La Princesa Letizia bajaba las revoluciones después de escuchar a su marido, el Príncipe Felipe, exponer la candidatura de Madrid 2020 ante los 106 miembros del Comité Olímpico Internacional (COI). Una prueba de fuego cargada de tensión. La Princesa de Asturias se acomodó en un sillón blanco del salón… y sorprendió a todos: se descalzó sus zapatos rojos y, durante unos quince minutos, reposó sus pies en una mesita baja.

“Nos quedamos todos con la boca abierta”, dijo una empleada, la misma que relató la escena, fuera de todo protocolo. Letizia se sentía como en casa. La Princesa estaba en Calima, un salón de eventos (http://www.calimabuenosaires.com.ar/fotos_corp_mad.php) alquilado por la delegación española y que sirvió como lugar de reunión para la tropa olímpica. Allí se ofrecía desayuno, almuerzo, merienda y cena a unos 300 españoles que llegaron a Buenos Aires para apoyar el proyecto. Lugar no faltaba. El coqueto salón, decorado con piedra natural, cuenta con 452 metros cuadrados para organizar este tipo de eventos.
Estancia en Buenos Aires
Pese al fracaso ante el Comité Olímpico, la delegación española se permitió algunos gastos en Buenos Aires. Dispuso de un hotel cinco estrellas para 300 personas, contrató un salón exclusivo para eventos, pagó el viaje de más de 100 periodistas (uno de este diario) y arrendó un piso de 200 metros cuadrados en el barrio más caro de la ciudad. Hasta trajo desde España 170 kilos de ibérico y hospedó al mejor jamonero del mundo bajo el mismo techo que el Príncipe Felipe. El hotel y los viajes formaban parte de intercambios con patrocinadores.
Calima fue el escenario de la derrota. Los carteles con la leyenda “Madrid 2020” colgados de la pared quedaron inmediatamente fuera de juego. El sueño había terminado. Mariano Rajoy, los Príncipes de Asturias, Ana Botella y Alejandro Blanco lo observaron por televisión desde una pantalla gigante. “La más angustiada era Doña Letizia”, repiten los empleados del local, que todavía recuerdan su decepción.
Fueron jornadas full time en Calima. Aunque desde el salón ocupado por la delegación hispana no quisieron revelar el coste de esta instalación, su alquiler cuesta 2.000 euros por día. La comida y la bebida para todos los invitados elevan el presupuesto hasta casi 10.000 diarios, según fuentes del sector.
La ubicación de algunos de los lugares que frecuentó la delegación española era estratégica: estaban en el corazón de Puerto Madero, la zona más cara de la ciudad de Buenos Aires. Desde allí se puede observar, por ejemplo, la Torre YPF construida por el reconocido arquitecto César Pelli o la Casa Rosada. Una zona cómoda incluso para recorrer a pie el circuito entre el Hilton y el Hotel NH Tower (http://www.nh-hotels.com/nh/en/hotels/argentina/buenos-aires/nh-city--and--tower.html), lugar de hospedaje en el distrito histórico de la candidatura española.
Un cinco estrellas sólo para la delegación española
Jueves por la noche. Doscientas personas esperaban su turno en el lobby del Hotel NH Tower. Un check-in multitudinario. Desembarcaba el chárter de Air Europa, esponsor de Madrid 2020. Llegaron deportistas, periodistas y algún político, todos a la espera de subir a las habitaciones.
Durante tres días, este hotel de cinco estrellas estuvo cerrado al público. Todas las habitaciones estuvieron a disposición de la comitiva madrileña. “Llegaron a ser casi 300 personas hospedadas”, asegura Diego Montero, gerente corporativo de El Corte Inglés Viajes, que organizó parte de la excursión a Buenos Aires. Fueron 369 habitaciones y 11 salas a disposición, afirman fuentes consultadas por este periódico.
Allí se hospedaron todos. Los miembros de la Casa Real. Las estrellas del deporte, como Pau Gasol y Sergio “Maravilla” Martínez. La comitiva política. Sólo hubo dos excepciones: Ana Botella prefirió dormir en la residencia del embajador en Argentina, Román Oyarzún Marchesi, en el barrio de Palermo; y Alejandro Blanco, que se alojó en el Hilton, epicentro del lobby olímpico.
Durante una semana, el NH Tower se transformó en “La Casa de España”. También se utilizaron sus salones, como el Gaudí, para las conferencias de prensa. El sábado por la noche, después de la última aparición pública frente a los periodistas, también se usaron para hacer la fiesta final de Madrid 2020. Un agasajo para 400 personas, entre ellos Rajoy y el Príncipe.
“Nos sorprendió la sencillez del Príncipe. Se alojó en una suite común”, resaltó un miembro de la comitiva poco acostumbrado a tratarlo. Fuentes del hotel confiesan que esperaban que se hospedara en la suite presidencial, la habitación más lujosa del edificio, que después fue ocupada por Mariano Rajoy.
Consultados por El Confidencial, desde El Corte Inglés se negaron a revelar el coste de la estancia en Buenos Aires. Según pudo saber este periódico, la habitación más económica del hotel cuesta 125 dólares, la suite que usaron los Príncipes, 175, y la suite presidencial se cotiza hasta los 400 dólares.
170 kilos de jamón ibérico
“Era muchísima gente. Incluso había más de 100 periodistas que llegaron todos juntos y se alojaron ahí. Estaba Televisión Española, pero también medios privados”, comentó una fuente que vivió el día a día de la delegación. Desde El Corte Inglés, Montero ratificó que muchos periodistas se hospedaron en el NH, aunque evitó dar detalles. “No podría precisiones la cantidad. El viaje en avión fue cortesía de Air Europa. En realidad, fue parte de la negociación como esponsor de Madrid 2020”.
Del buen comer tampoco se privó la delegación española. Trajo a Buenos Aires 170 kilos de jamón ibérico. Por eso, la comitiva incluyó a Florencio Sanchidrián, el mejor cortador de jamón del mundo, que también se alojó en el NH.
“Más austeros no podíamos ser. Nos hubiese gustado traer más miembros del equipo de Madrid 2020. Eran menos de diez”, dice Montero, quien evitó responder por qué había tan pocos miembros de la candidatura Madrid 2020 en una delegación de 300 personas.
Los salones del hotel NH y los 452 metros cuadrados de Calima no fueron suficientes. La delegación española también alquiló el cuarto piso del edificio Porteño Plaza I. Una torre de oficinas construida justo enfrente del Hotel. Eran 200 metros cuadrados, distribuidos en siete habitaciones y un salón. Un espacio al que sólo tenían acceso unas 50 personas, dedicado exclusivamente para hacer lobby. Algunos miembros del Comité Olímpico, como el norcoreano Chang Ung y el uruguayo Julio César Maglione fueron vistos mientras cruzaban la calle Olga Cossenttini y atravesaban la impactante entrada vidriada del edificio.
El metro cuadrado de una oficina en el barrio más caro de Buenos Aires cotiza 4.500 euros. Según fuentes del mercado inmobiliario, el alquiler del inmueble sin el equipamiento supera los 2.000 euros.
Esa oficina del cuarto piso también fue utilizada como sala de ensayos y planificación. Allí entrenaron las exposiciones que el sábado se hicieron ante los miembros del COI en la asamblea definitiva. “Sí, escuché el ensayo de Botella. Es increíble que en la exposición sonaba igual y nadie le haya dicho nada”, confiesa una fuente que tuvo acceso al edificio durante toda la semana.
Los gastos no se limitaron al alquiler. “Trajeron de todo. Perdí la cuenta de la cantidad de muebles que subieron. También trajeron muchas cosas de electrónica y sonido. Equiparon la oficina a nuevo”, confiesa un conserje del edificio. Y agrega: “Nos quedamos con todo lo que sobró. Todavía tengo el vino que el Príncipe se hizo traer desde España. ¿Lo querés?”.

sábado, 14 de septiembre de 2013

Cinco años sin Lehman Brothers, cinco grandes promesas de la banca sin cumplir

MADRID.- Lehman Brothers ha quebrado. Esta noticia corrió como la pólvora en la noche entre el 14 y 15 de septiembre de 2008 por todo el planeta. Se trataba de uno de los bancos de inversión más importantes y, tal vez, el que mayores interconexiones con otras entidades tenía. La decisión del Gobierno de George Bush, en plena campaña electoral contra Barack Obama, de dejar caer la entidad tenía una intención ejemplarizante. "Aquí los contribuyentes no van a pagar más los excesos de la banca". Un mensaje directo a Wall Street tras la mala prensa que había generado la concesión de ayudas a Bearns Stearns y Merrill Lynch, entre otros.

Apenas necesitaron unas horas para darse cuenta de la magnitud de su error. El tiempo que la onda expansiva financiera tardó en llevarse por delante a la mayor aseguradora del mundo, AIG y la principal caja de ahorros estadounidense Washington Mutual. El Estado salió a su rescate. Tras ellas, y como si fueran fichas de dominó, vendría la gran mayoría de los bancos estadounidenses y europeos. Una partida maldita que todavía se sigue jugando hoy, cinco años después, en lugares como España donde la reestructuración del sistema financiero y el rescate de bancos siguen sin terminarse.
Evitar que eso volviera a ocurrir fue el principal objetivo desde el crash de 2008. El que llevó a los principales gobernantes del planeta a reunirse en un G20 que se celebró en Washington apenas un mes después de la catástrofe y en la gran cumbre de abril en Londres que continúo luego en septiembre en Pittsburgh. Fue allí donde comenzaron las promesas. La primera, reformar los mercados. El resto llegaría en posteriores citas: no más bancos débiles. Se acotó la lista de bancos demasiado grandes para caer, que estarían bajo vigilancia extrema. Máximo control para el mercado de productos financieros derivados de alto riesgo. Lucha para erradicar los paraísos fiscales. Lección correctora para las 'inconscientes' agencias de rating.
Cinco años después, se ha comprobado que esos propósitos de enmienda están teniendo la misma consistencia que las promesas de los amores de verano al caer el mes de septiembre. Estas fueras las principales iniciativas y sus mediocres resultados.
1. Reforzar la salud financiera de los bancos.
Es, sin duda, la promesa en la que más se ha avanzado. "En este sentido las cosas se están haciendo bien. Se ha exigido mucho más capital a los bancos, se está controlando la liquidez, se hacen test de estrés para controlarlos... Pero transformar el sistema financiero no es fácil. Se necesita tiempo", asegura David Cano, director del servicio de estudios de AFI.
El origen de estas reformas estuvo en la aprobación en EEUU de la Ley Dodd-Frank, un amplio conjunto de normas, que pretendía sentar las bases de un sistema financiero más controlado, con más protección del pequeño inversor, con la separación de las actividades de banca minorista de las de banca de inversión. Cinco años después, su avance es muy lento, sólo funciona el 40%. Pero lo más grave es que ya se está cuestionando su efectividad y son cada día más los expertos que piden una relajación de las mismas. ¿El motivo? Como suele ocurrir en economía, lo que es bueno para una cosa no siempre lo es para otra.
"Algo en esta regulación no funciona. No tiene ningún sentido que de cada 10 empresas que quiebran en 2013, las diez lo hacen por falta de liquidez y no porque sus negocios vayan mal", advierte Manuel Romera, director del sector financiero del IE Business School. Lo que ocurre es que los bancos se han atrincherado en el cumplimiento de estos nuevos requerimientos de capital y han cerrado el grifo del crédito, ahogando la economía real. ¿Las razones? "Nos hemos dado cuenta de que bancos sin riesgo y crecimiento económico son dos objetivos incompatibles", asegura Cano.
Mientras, los más veteranos de Wall Street sostiene que habría que ser incluso más duros, ya que los bancos son demasiado grandes, están demasiado endeudados e interconectados, por lo que los riesgos anteriores a Lehman todavía persisten. Así que el enfrentamiento está sobre la mesa. ¿Seguirá la regulación financiera adelante o se sacrificará en aras del deseado crecimiento económico? ¿Quién pagará los excesos en el futuro, los accionistas (bail-in) o de nuevo los contribuyentes ( bail-out)? "Como siempre en economía, se tratará de buscar el equilibrio, un término medio", asegura Romera.
2. Evitar bancos demasiado grandes para caer.
Una de las frases que más resonó entre los rescoldos de Lehman Brothers fue: "Too big to fail" (Demasiado grandes para quebrar). Se refería a esas entidades financieras que era tan grandes que ni siquiera los estados podían rescatar y que desde entonces se está sometiendo a un control máximo. Al menos ese era uno de los objetivos de la regla Volcker propuesta por Barack Obama en 2010. Eso en teoría, claro, puesto que tras la quiebra de numerosas pequeñas entidades, la realidad en España y en todo el mundo es que los bancos que han sobrevivido a Lehman son hoy incluso más grandes que hace cinco años y la legislación Volcker que proponía su redimensionamiento todavía no es más que una inmensa montaña de folios.
"En realidad hablar de bancos demasiado grandes para caer es un engaño. Lo que hay que atacar no es el tamaño, es la toma de decisiones y cómo actúan los que están a la cabeza de los bancos", explica Javier Flores, director del servicio de estudios de Asinver. "No puede ser que quienes están al frente de un banco sepan que hagan lo que hagan y tomen los riesgos que tomen eso no va a tener consecuencias porque siempre estará detrás un Estado que los rescate. Eso es lo que hay que cambiar, que asuman sus errores y sus riegos", insiste.
El reto no parece fácil, porque esos bancos además de grandes son muy poderosos. Según un estudio de la profesora Kimberly Krawiec, de la Universidad de Duke, citado por la agencia Bloomberg, los lobbys de la banca organizaron más de 700 reuniones y enviaron más de 18.000 cartas para frenar en EEUU la reactivación de la Ley Dodd-Frank y la regla Volker. Un esfuerzo que no ha sido en vano ya que la legislación sigue sin aprobarse.
3. Más control al mercado de derivados.
Complicados productos financieros enmascarados en derivados cuyo funcionamiento apenas conocían unos pocos. Bancos que jugaban al casino bursátil con el capital de sus clientes sin autorización de estos. Inversiones de altísimo riesgo. Tras el crash de Lehman, los mandatarios mundiales prometieron acabar con lo que se llamó la Economía de Casino. Cinco años después, los excesos continúan. "Se culpa al mercado de derivados. Pero la culpa está en cómo se utiliza. Sólo una de cada 10 operaciones que se hacen en este mercado es para cubrir riesgos de una transacción real. Las nueve restantes son especulación pura y dura", explica el profesor Romera.
Esto podría acabar si la regulación prohibiera que estos productos se puedan liquidar sin tener el producto real con el que se está comerciando: ya sea petróleo, zumo de naranja, o incluso hipotecas. "Pensar que eso vaya a ser así es utópico. Ni siquiera existe un regulador con capacidad supranacional para poder hacerlo", dice Romera.  Y los grandes bancos siguen apostando por el riesgo, aunque a veces pierdan como le ocurrió el año pasado a JP Morgan que tuvo que anunciar 6.200 millones de dólares en pérdidas por apuestas demasiado arriesgadas en el mercado de derivados.
4. Acabar con el excesivo poder de las agencias de rating.
Que las agencias de rating calificaban a Lehman Brothers como una entidad de alta solvencia hasta el momento en que se declaró su quiebra se ha convertido casi en leyenda urbana. Este fue solo uno de sus clamorosos errores durante los años de la burbuja. Moody's, Standard & Poor's y Fitch fueron señaladas como culpables por no verificar adecuadamente los riesgos del sistema e incluso, de haber ayudado a la gran banca a provocarlos.
En todas las reuniones internacionales se llevan un tirón de orejas y se promete que van a evitar que los errores continúen. Lo cierto, es que cinco años después el poder de las tres grandes sigue tan intocable como en septiembre de 2008. Los bancos centrales siguen exigiendo sus calificaciones para autorizar las operaciones financieras internacionales y el anunciado esfuerzo de la Unión Europa de crear una agencia europea que sirva de contrapeso al dominio norteamericano no parece pasar del papel a la realidad.
5. El final de los paraísos fiscales.
El otro gran cuento de la lechera de estos últimos años ha sido la lucha contra los paraísos fiscales. Eso sí, como ocurre con las agencias de rating, el tema suele salir en la lista de los deberes de cada una de las grandes reuniones financieras internacionales. Pero, a pesar de los titulares, la realidad es que apenas se está luchando contra ellos. "Lo único que se hace es pedir que informen de sus actividades. No se les demandan cambios en sus laxas legislaciones fiscales, ni siquiera se exige una comunicación fluida, sino a requerimiento del país interesado", explica el profesor Romera.
Gracias a ellos, se está desarrollando un fantasma que cada día da más miedo a los expertos internacionales: la llamada banca en la sombra. Es decir, las actividades que las entidades financieras hacen en los mercados de derivados, principalmente, y que canalizan a través de los paraísos fiscales. La opacidad de esas actividades está comenzando a originar tanto miedo que algunos apuntan que puede ser la siguiente burbuja, como explicaba hace unos meses en eldiario.es Susan George, presidenta de Honor de Attac Internacional, al hablar d el riesgo de un próximo Lehman Brothers.
Los expertos consultados, tanto David Cano, como Manuel Romera o Javier Flores, lo descartan. "No hay ningún banco este momento con tanto riesgo como tenía Lehman", sentencia Cano.
Mucho más escéptico se muestra el profesor de Economía Aplicada de Universidad Autónoma de Barcelona y presidente de Justicia y Pau, Arcadi Oliveres. "Lo único para lo que ha servido Lehman ha sido para generar miedo. No se ha reformado el sistema en nada, apenas hay unos parches. Pero todo llegará. Cuando las cosas vayan a peor, que irán, no quedará más remedio que armar una nueva economía", advierte.

Decenas de arrestados en Ciudad de México en una protesta de profesores

MÉJICO.- La policía utilizó gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar el viernes a los manifestantes en la principal plaza de Ciudad de México, arrestando a 31 personas, mientras el Gobierno trataba de tomar el control del casco histórico de la capital tras semanas de protestas por parte de los maestros.
La policía federal se enfrentó con algunos de los manifestantes mientras desalojaba el Zócalo, para una celebración el sábado en la que el presidente Enrique Peña Nieto va a encabezar su primera ceremonia de recuerdo de los héroes de la independencia del país.

Los profesores llevaban semanas acampados en la enorme plaza en protesta por la reforma educativa, que pretende imponer estándares de enseñanza más duros y quitar a los maestros algunos de sus privilegios como pasar el empleo a sus hijos.

El Ministerio del Interior dijo que ninguno de los arrestados era profesores, pero no los identificó. Medios mexicanos dijeron que alrededor de una docena de policías resultaron heridos leves.

La protesta es uno de los principales retos para la autoridad de Peña Nieto, y se ha convertido en un polo de atracción para diversos sectores de izquierdas opuestos al Gobierno.

El presidente llegó al poder en diciembre con la promesa de recuperar la economía mediante una serie de reformas. La reforma educativa, que tenía un amplio apoyo político, era la primera que se iba a convertir en ley a principios de mes.

México se independizó de España en 1821.

viernes, 13 de septiembre de 2013

El PSOE urge elaborar un plan de alimentación infantil en España al haber cada vez más niños en los comedores sociales

MADRID.- El PSOE ha registrado una iniciativa en el Congreso de los Diputados en la que urge al Gobierno a elaborar un plan de alimentación infantil, en colaboración con las comunidades autónomas y las corporaciones locales, puesto que "tres de cada diez niños españoles se van a la cama con hambre y van al colegio sin desayunar".

Así lo ha reclamado la encargada de elaborar esta iniciativa, la diputada socialista y miembro de la Comisión de Igualdad de la Cámara Baja Susana Ros, coincidiendo con el inicio del curso escolar esta misma semana.
Según argumenta, los directores de los centros educativos constatan que cada vez hay más niños que hacen su única comida en el colegio, al mismo tiempo que recuerda que la comunidad educativa viene advirtiendo de los grandes recortes en becas de transporte y comedor, así como de las graves consecuencias que están teniendo en los escolares, como que muchos niños "sufren mareos o buscan en las papeleras".
"En España cerca de 300.000 familias con niños pasan hambre. La pobreza, cada vez más, tiene nombres y rostros infantiles. Actualmente, en España, una de cada cinco personas vive por debajo del umbral de pobreza y, según UNICEF, más de dos millones son niños", ha alertado la diputada del PSOE.
En este sentido, Ros subraya que no se trata de ser "alarmista" pero sí de ser "consciente" de que en España están apareciendo síntomas de esos males que aquejan al denominado 'Tercer Mundo'.
"Incluso diversas organizaciones humanitarias como Cruz Roja han hecho compañas de sensibilización a la ciudadanía. O en algunos casos como en Alicante, estas situaciones han propiciado incluso la aparición de la tuberculosis, una enfermedad que parecía desterrada", ha agregado la diputada.
Es más, ha destacado que la presencia de menores en los comedores sociales se ha duplicado en menos de un año y la mayoría de los casos de desnutrición se deben a causas sobrevenidas, fruto de la crisis económica y de la falta de ingresos de las familias.
"Esta es una realidad a la que se ha llegado por el desempleo generado por la crisis económica y que se ha visto especialmente agravada en estos últimos dos años por las políticas antisociales y recortes del Gobierno, una situación de pobreza y exclusión social a la que han llegado muchas familias ha generado unos datos alarmantes y preocupantes sobre la desnutrición infantil en nuestro país", ha lamentado la parlamentaria socialista.
Por ello, exige al Ejecutivo la adopción, de manera inmediata, en coordinación con las comunidades autónomas y las corporaciones locales, de un plan de alimentación infantil que contenga las medidas y recursos suficientes para garantizar que niños que se encuentren en situación de necesidad tengan cubiertas sus necesidades básicas de alimentación, accediendo, al menos a tres comidas diarias, en colaboración con las entidades del Tercer Sector.
Igualmente, quiere que se incrementen el número de becas de comedor para el presente curso escolar, de manera que se asegure el acceso a ellas a todas las familias que lo precisen, además de que se cree, de manera urgente, un fondo destinado a dotar la red de equipamientos gestionados por las administraciones locales, con la finalidad de atender las prestaciones de emergencia social.

Los tuiteros arremeten contra Ana Mato por cargar al Ministerio su entrada de 1.250 dólares para ver a Nadal

MADRID.- Ana Mato se ha convertido en trending topic tras publicar un digital que la ministra ha cargado al Ministerio de Sanidad el precio de su entrada, la más cara de todas, para ver a Nadal en el US Open.

La ministra de Sanidad, Ana Mato, ha vuelto a revolucionar las redes sociales, después de que la web colectivoburbuja.org publicara que no sólo gastó 1.250 dólares, en la entrada más cara y exclusiva del Arthur Ashe Stadium, para ver la victoria del tenista español Rafa Nadal en la final del US Open de Nueva York, sino que ha cargado el gasto al Ministerio.

Al parecer, y siempre según este portal, la ministra no pudo acceder a la acreditación oficial, que sí portaba la reina, y tuvo que pasar por taquilla, al igual que el diplomático Fernando Arias, embajador de España en la ONU, que las acompañaba y que tampoco tenía el pase de invitado.

Cuentan que Arias cargó la entrada al Ministerio de Asuntos Exteriores, mientras que Ana Mato ha enviado la factura al Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Según testigos presenciales, la actitud de la ministra no gustó nada al tenista español, que evitó saludarla delante de los fotógrafos, algo que sí hizo con la reina.

Precisamente, la polémica se produce poco después de Rafa Nadal advirtiera a los numerosos políticos españoles que se desplazaron a Argentina para presenciar la candidatura española a las Olimpiadas que “tal y como está el país no creo que sea el momento de hacerle pagar un viaje al Estado”, unas declaraciones que han hecho que el tenista gane enteros en Twitter.

jueves, 12 de septiembre de 2013

El ‘15MpaRato’ denuncia que Anticorrupción tenía un informe que habría impedido la salida de Blesa de la cárcel

MADRID.- El devastador informe de la Intervención General del Estado, que la Fiscalía Anticorrupción tenía desde marzo, en el que se carga con dureza contra la supervisión del Banco de España y la gestión de Caja Madrid, podría haber impedido que el expresidente de la entidad Miguel Blesa abandonase la prisión de Soto del Real.

Así lo ha denunciado la asociación ‘15MpaRato’, que señala en su página web que, “simplemente”, si el juez Elpidio José Silva hubiera tenido la información de la Intervención General del Estado que la Fiscalía Anticorrupción “tenía ya en marzo de este año, no podría haber sido suspendido y Blesa seguiría en prisión”.

Tal y como salió a la luz esta semana, la Intervención General del Estado, a petición de Anticorrupción, aportó al caso Bankia, investigado en la Audiencia Nacional, un informe en el que critica duramente a los fundadores de la entidad, especialmente a Caja Madrid, así como a la supervisión desde 2006 del Banco de España.

El organismo de control, dependiente del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, considera que “las actuaciones de los gestores podrían calificarse cuando menos de imprudentes y de incompetentes, al no reaccionar con mayor celeridad ante el empeoramiento progresivo del mercado y no haber sabido, querido, o podido, tomar otras alternativas ante la crisis”.

El Banco de España tampoco sale bien librado, ya que sus “suavizados” informes “no reflejaban los problemas con toda su crudeza”. “La labor del supervisor quizás podría haber sido más severa en el pasado, no permitiendo el crecimiento desorbitado, que dificultó e hizo ineficaces las medidas de reconducción del problema, y llevó a la situación conocida”.

El informe de la Intervención General del Estado se conoce después de los ríos de tinta que ha hecho correr otro de los casos más mediáticos sobre los antiguos gestores de las cajas de ahorros, el del expresidente de Caja Madrid Miguel Blesa, que ha visitado ya dos veces la cárcel dentro de la investigación por la concesión de unos créditos de 26,6 millones de euros al expresidente de la CEOE y antiguo consejero de la entidad Gerardo Díaz Ferrán y por la compra del City National Bank of Florida.

Sin embargo, por el momento ha sido el juez José Elpidio Silva, que le llevó a la cárcel, el peor parado, ya que no sólo ha sido apartado del caso sino que se enfrenta a una querella de la Fiscalía por haber cometido presuntamente cuatro delitos durante la instrucción. Blesa, mientras tanto, que al salir de la cárcel pidió un “juez imparcial”, espera noticias.

Los bancos europeos tienen en sus cuentas una cantidad extraordinaria de dinero inactivo / Eduardo Garzón *


Recapitulamos la información ofrecida en artículos anteriores.  El banco central hoy día no tiene forma de transferir dinero directamente a los agentes económicos; primero se lo transfiere a los bancos privados, y luego éstos se lo transfieren al resto de agentes (y en el camino multiplican esa cantidad creando dinero bancario). Para intentar controlar la cantidad de dinero que deben transferir los bancos privados a la economía los dirigentes del banco central utilizan diversos mecanismos de política monetaria, entre los cuales el más importante es el tipo de interés de referencia. Si establecen un tipo de interés reducido, pedir dinero prestado será barato y por lo tanto en teoría habrá mayor cantidad de préstamos y más dinero será puesto en circulación. Y sucede al contrario si establecen un tipo de interés elevado. Puesto que hoy día las economías desarrolladas están en recesión y los bancos privados no prestan dinero, uno de los objetivos de los bancos centrales es disminuir el tipo de interés para incentivar los préstamos. Esto es lo que han hecho los gobernantes del Banco Central mediante las facilidades de depósito y de crédito(determinación del “suelo” y del “techo” en el tipo de interés de referencia).
Como se puede ver en el siguiente gráfico, tanto el “techo” (línea verde) como el “suelo” (línea roja) han sido reducidos sistemáticamente (salvo contadas excepciones) desde que la crisis financiera mostró todos sus dientes con la quiebra de Lehman Brothers en septiembre de 2008. El objetivo es disminuir a su vez el tipo de interés de referencia para que el resto de tipos de interés que existen en los diferentes mercados queden próximos al mismo. Sin embargo, el tipo de interés interbancario a un día (Eonia, línea azul) –que es el tipo de interés al que se prestan dinero los bancos privados– en vez de permanecer cercano al tipo de interés de referencia, lo que ha hecho ha sido situarse muy próximo al “suelo” (sabemos que es imposible que quede por debajo). En la actualidad el “suelo” está en el 0% y el Eonia ha presentado en agosto un valor promedio de 0,081%. ¿Por qué ocurre esto?
El tipo de interés interbancario a un día (Eonia) es el tipo medio al que se prestan dinero cada día los bancos privados. Que el Eonia esté en un nivel tan bajo quiere decir que los bancos privados se hacen préstamos entre ellos a un precio muy reducido (¡casi gratis!). Lo que ocurre en realidad es que los bancos tienen en sus cuentas una cantidad extraordinaria de dinero inactivo. Por un lado ya no necesitan pedir mucho más dinero prestado, porque les sobra. Por otro lado, si dejan el dinero inmóvil –sin prestarlo o sin invertirlo en ninguna operación– no obtienen ningún beneficio, por lo que están deseando ponerlo en movimiento. Como a casi todos los bancos de la zona euro le ocurre lo mismo (tienen exceso de dinero en sus cuentas), los préstamos que se hacen entre ellos tienen un coste (tipo de interés) muy reducido, cercano a 0. Es lógico: cuando hay mucha oferta y poca demanda el precio cae; la única forma de que se coloque un servicio tan ofrecido y tan poco demandado es a un precio muy reducido.
Quizás pueda parecer raro que los bancos de la zona euro tengan tanto dinero en sus cuentas a tenor de los evidentes problemas de solvencia que están sufriendo (algunos de los cuales comentamos en este artículo). Pero la clave para no confundirse es tener en cuenta que todo ese dinero ocioso que almacenan es dinero prestado por el Banco Central Europeo. No son activos, sino pasivos. No es riqueza propia o elemento generador de riqueza, sino deuda. El Banco Central Europeo lleva desde octubre de 2008 inyectando ingentes cantidades de dinero líquido (1) con la intención de que los bancos privados hagan negocio con él y puedan obtener beneficios. El problema es que en una economía en crisis como la europea es muy difícil encontrar espacios donde hacer negocio, y de ahí que los bancos europeos tengan tantos problemas para levantar cabeza. El negocio por excelencia siempre ha sido el de conceder créditos a familias y empresas, pero ya vimos en un artículo por qué esta actividad no se está llevando a cabo.
Ahora bien, no todos los bancos europeos están en la misma situación. Los bancos de la periferia europea (España, Grecia, Portugal, Irlanda…) sufren altos niveles de morosidad y la prima de riesgo de estos países es elevada, lo cual impide a estas instituciones de crédito acceder al mercado interbancario (en otras palabras: no se fían de ellos). No ocurre lo mismo con los bancos de los países del centro y norte de Europa, que no tienen los niveles de morosidad tan altos ni las primas de riesgo tan elevadas. De esta forma, los bancos de la periferia no pueden aprovecharse de los tipos tan bajos que se recogen en el mercado interbancario (línea azul en el gráfico; cerca del 0%), sino que se ven obligados a obtener financiación directamente del Banco Central Europeo (línea verde; en el 1%), que es más cara. Esto refleja una vez más la falta de integración de la zona euro.
Por último, ¿cómo podría el Banco Central Europeo solucionar este exceso de liquidez (de dinero) en el sistema bancario y hacer que el tipo de interés interbancario se aproximara al tipo de interés de referencia? Sería muy sencillo: tal y como explicamos en un artículo anterior, el Banco Central Europeo debería vender bonos a los bancos privados. A través de esta operación los bancos usarían el exceso de dinero para comprar los bonos, con el resultado final de que las reservas de los bancos privados se verían reducidas a un nivel más razonable. Una vez los bancos privados ya no tuviesen exceso de dinero en sus cuentas y por lo tanto ya no tuviesen ni el deseo de ponerlo en funcionamiento ni el desinterés en pedir dinero prestado, el tipo de interés interbancario se aproximaría al tipo de interés de referencia.
Sería sencillo pero el Banco Central Europeo no lo hace (a diferencia de la Reserva Federal –el banco central de EEUU– o el Banco Central de Inglaterra) simplemente porque sigue empeñado en respetar al máximo esos absurdos principios de no intervención en la economía.
Notas:
(1)   Durante el período 2008-2013 el Banco Central Europeo ha incrementado la base monetaria a un ritmo anual del 11%.

(*) Consejo de ATTAC-España

martes, 10 de septiembre de 2013

Discrepo, lo peor está por llegar / Juan Laborda *

La profunda crisis sistémica que atraviesa, en líneas generales, la inmensa mayoría de los países occidentales ha servido de excusa para que las mismas élites político-financieras que la generaron sometan a la ciudadanía al mayor empobrecimiento de los últimos setenta años. La evidencia empírica reciente, que detallaremos, es demoledora. Ello supone una salida en falso de la crisis, de manera que no solo no habrá una recuperación económica sostenible sino que la dinámica de la actual recesión se agudizará en los siguientes trimestres y el colapso a nivel económico, financiero y social de Occidente será total.

Por eso, palabras como las del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, además de hilarantes provocan, siendo muy comedidos, repulsión. Como también son más que discutibles las previsiones de todas aquellas instituciones que de manera adaptativa van actualizando sus expectativas sin que al final olieran, por ejemplo, la doble recesión en la que entró nuestro país en la segunda mitad de 2011. Como tampoco se enteran de la que se está montando.

La concentración de renta anticipa una Gran Depresión
En su momento presentamos el estudio realizado por el profesor de finanzas la Universidad de Chicago Amir Sufi para Estados Unidos sobre la distribución del dolor económico de la crisis actual según niveles de renta. Las cifras hasta 2010 no dejaban lugar a dudas. Para los hogares más pobres y para las clases medias, la crisis económica borró 20 años de acumulación de patrimonio neto. En cambio, el descenso para los más ricos fue apenas marginal.

Los resultados de otro estudio, con datos actualizados hasta 2012, realizado por los profesores Emmanuel Saez y Thomas Piketty de la Universidad de Berkeley y de la Paris School of Economics, respectivamente, aún son más demoledores. Todo se resume en el impactante gráfico adjunto. El 10% de las personas de mayor renta se llevó más de la mitad de los ingresos totales del país en 2012, el nivel más alto registrado desde que el Gobierno estadounidense comenzó a recopilar los datos pertinentes hace un siglo. El 1% más rico se llevó la quinta parte de los ingresos obtenidos por los estadounidenses, uno de los más altos niveles en el registro desde 1913, cuando el Gobierno instituyó un impuesto sobre la renta.

Las cifras ponen de manifiesto que Estados Unidos, Occidente en general, y muy especialmente nuestra querida España, se encuentran inmersos en lo que de manera sarcástica los escritores Mark Twain y Charles Dudley denominaron “The Gilded Age”, una aparente nueva Edad de Oro que en realidad ocultaba profundos problemas sociales que al final acabarían estallando. En el momento actual la concentración de rentas es exactamente igual a los años que precedieron a la Gran Depresión.

No es extraño, por lo tanto, que algunos de los más ricos se sientan exultantes. El colapso causado por el fraude bancario generalizado apenas les ha afectado, en tanto que ha acabado con la mayor parte de lo acumulado durante los años de crecimiento por las clases medias y bajas.

Esta situación ha sido en gran medida el resultado de las decisiones políticas y fiscales que han sido realizadas por los gobiernos occidentales en los últimos veinte años, en los que se fomentó una economía financieramente depredadora. Las burbujas financieras son a menudo mecanismos de transferencia de riqueza, y en nuestro país, además, responsables de un empobrecimiento generalizado, cuando finalmente acaban estallando.

Desigualdad, rescates bancarios y política monetaria
A diferencia de la mayoría de los ciudadanos, la élite bancaria y financiera tiene la mayor parte de su riqueza financiera en activos de deuda y derivados de todo tipo, que se evaporarían si se dejasen caer a los bancos. Si se reestructurara el sistema bancario y se redujera su tamaño acorde con la economía real, serían los más ricos y poderosos los grandes perdedores. Obviamente ni lo han tolerado ni lo tolerarán. En su lugar, diseñaron una estructura de ahorro para la economía en la que su riqueza se mantiene, así como las instituciones que la controlan, y lo han hecho a nuestra costa.

Para ello iniciaron una nueva huida hacia adelante a través de las expansiones cuantitativas de los Bancos Centrales que se han convertido en la nueva centrifugadora del riesgo de mercado. En el momento actual la inmensa mayoría de activos de riesgo están sobrevalorados. Sin embargo estas burbujas están a punto de estallar, lo que llevará a la mayor caída coordinada de precios de activos de riesgo de la historia. Y les aseguro que si eso ocurre la burbuja inmobiliaria será un juego de niños.

Esto mismo está pasando en nuestra querida España. Mientras que se rescata con dinero público a una casta financiera y política quebrada, se somete a la ciudadanía al mayor empobrecimiento de los últimos cuarenta años. La única razón por la que nuestros gobernantes insistieron en el rescate de los bancos es que al hacerlo los ricos y los poderosos simplemente se rescatan a sí mismos y garantizan la continuidad de un sistema que les conviene perfectamente. Sin embargo, no solo es el egoísmo, hay algo más, detrás se oculta toda una teoría de legitimación para confundir a los críticos y adormecer a los incautos.

(*) Economista y estratega jefe de varias entidades financieras

La prensa española y Madrid 2020; pecado mortal de omisión / José Cervera

El fracaso de la candidatura olímpica de Madrid 2020 puede leerse como el fracaso del modelo de gobierno español; tal vez la puntilla para una clase dirigente social, política, económica y mediática con orígenes en la Transición. Pero si el que Madrid no haya conseguido ser sede olímpica en su cuarto intento puede poner en cuestión las motivaciones y mecanismos de la élite empresarial y política, en el caso de la prensa la duda es mucho más grave. Porque el desastre afecta a la esencia misma de lo que es el periodismo y el papel social de los medios.

En efecto, ¿para qué sirve la prensa? ¿Debe ser un reflejo fiel de la realidad, o debe recoger y amplificar las esperanzas y sueños de la sociedad a la que sirve? Si los medios se limitan a transmitir lo que ocurre sin voluntad de mejora, pueden caer en la frialdad y el desapego; si se dejan llevar por la pasión y abandonan la realidad por el activismo, dejan de ser testigos para convertirse en activistas, o peor aún; en forofos.

Si esta tercera candidatura democrática de Madrid a los Juegos ha desnudado un modelo de política y de desarrollo económico, a la prensa la ha dejado hecha astillas. Y no hablamos de opinión, ese campo donde cada columnista y cabecera debe aguantar su propia vela y justificar lo que opinó, sino de información: de lo que se supone es el meollo del periodismo, la razón de su existencia.

En general, los medios españoles han funcionado como partidarios y no como críticos, como parte y no como analistas. Se han sumado al discurso oficial y han arrimado el hombro intentando vender un proyecto en lugar de informar sobre el mismo. El resultado ha sido una mezcla tóxica de informaciones sesgadas hacia el discurso oficial con clara intención propagandística y, lo más grave, estratégicos silencios que dejaban de lado los defectos de la candidatura y las realidades de la competencia. Este cóctel torticero ha confundido a la ciudadanía haciendo que la realidad nos pillara por sorpresa. Con escasas pero honrosas excepciones, la prensa no ha contado lo que pasaba, sino lo que quería que pasara: la definición de la propaganda.

Y así hemos visto a los medios dedicarse a repetir las cifras que daba la candidatura oficial, sin cuestionarlas ni comprobarlas: 91% de aprobación por la ciudadanía, 96% fuera de Madrid; 350.000 puestos de trabajo a crear; menos de 1.700 millones de euros de inversión; 80% de las infraestructuras terminadas. Periódicos de uno y otro signo político, los unos por cercanía ideológica, los otros por mal entendido patriotismo, han actuado como propagandistas en el sentido estricto. Muchos medios digitales se han limitado a publicar de modo automático los comunicados de prensa de la candidatura repartidos vía Efe; una abdicación completa de su tarea como localizadores, validadores y jerarquizadores de la información.

Lo peor del caso es que algunas pistas permiten sospechar que los medios, o al menos los periodistas, conocían la verdad; que sabían de la falsedad de ciertos datos, que sospechaban de la veracidad de según qué declaraciones. No hablamos de los 50 votos amarrados según El Mundo que para otros pueden haber costado los Juegos a Madrid, sino de las cifras presuntamenteobjetivas. Así en algunos artículos de El País se citaban 50.000 puestos de trabajo a crear, en lugar de los 300.000 oficiales. Pero cuando estas cifras contrarias a la versión oficial aparecían era en el último párrafo de una larga información, y sin ser destacadas, ni respaldadas. Escondidas.

Los ejemplos de flagrante forofismo son demasiados y demasiado obvios, aunque alguno ha rozado el ridículo; las alabanzas de La Razón al discurso de la alcaldesa Ana Botella –”la sorpresa agradable provino de Ana Botella, natural, inglés fluido, y relajada”– están ya en el museo de la infamia informativa. No son estos flagrantes intentos de tergiversación lo más preocupante; tal vez el mayor fallo del sector medios español no haya sido un pecado de acción, sino de omisión. Lo peor no era lo que decían los periódicos, sino lo que no decían.

Como ya hemos comentado, las cifras no se cuestionaban, o cuando se ponían en duda era de modo casi subrepticio; los números se consideraban sagrados. Pero además hubo otras clamorosas ausencias. Así brillaron por su ausencia cuestiones clave como las consecuencias que podía tener la política antidopaje del Gobierno español, y la vinculación de personas relacionadas con casos de doping con candidaturas anteriores y con el partido en el poder; la proximidad personal de algunas de las candidaturas precedentes con implicados en casos de corrupción como el Caso Nóos (y con delegados presentes en Buenos Aires como Rita Barberá); el posible efecto del caso Madrid Arena tanto en las deliberaciones del COI (era una de las sedes olímpicas) como en los costes previstos; la falta de análisis críticos de la oferta propia y de las ventajas de las ofertas competidoras…

Como en otros casos de flagrante fracaso de la función periodística como la Guerra de Irak o la crisis financiera, lo peor no ha sido el fanatismo forofo de algunos, sino el silencio de todos a la hora de hacer preguntas importantes. La propaganda puede equilibrarse con la verdad, pero triunfa si enfrente no hay más que silencio. Algunos medios mantuvieron una posición crítica y cuestionaron las cifras y los mensajes de la candidatura, pero en conjunto la prensa fracasó. Y si malos fueron los mensajes torticeros de algunos, peor ha resultado el silencio de muchos. E insuficiente la crítica del puñado que ha osado ir contracorriente. Ojalá que esto sirva para que descubramos lo mucho que necesitamos a esos pepitos grillos; para que estas cosas no vuelvan a pillarnos por sorpresa.