BEIRUT.- La oposición siria reclamó este sábado una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU después que las fuerzas del régimen sirio bombardearan la región de Hula (centro), provocando la muerte de al menos 90 personas, entre ellas 24 niños.
En momentos que la tregua negociada hace un mes y medio es violada
cotidianamente, el emisario internacional Kofi Annan debía viajar a
Siria a comienzos de la próxima semana, según fuentes diplomáticas.
Más de 90 civiles, de los cuales 25 niños, han muerto desde el
viernes debido a los bombardeos del ejército sirio cerca de Hula, en la
provincia de Homs, declaró el jefe del Observatorio Sirio de los
Derechos Humanos (OSDH), Rami Abdel Rahman.
Los bombardeos comenzaron el viernes al mediodía contra las afueras
de Hula, en particular contra los pueblos de Taldo, al sur, y Tibé, al
oeste, y continuaron hasta la madrugada, precisó. Este sábado, numerosos
habitantes de Tibé y Taldo huían hacia el centro de Hula por temor a
nuevos bombardeos. Algunos vídeos de los habitantes muestran escenas
terribles de cadáveres de niños esparcidos en el suelo.
La OSDH denunció la inacción de la comunidad internacional y de la
Liga Árabe, calificándolas de "cómplices del régimen sirio en la matanza
de Hula".
Los observadores de la ONU viajaron este sábado a la región de Hula,
según el OSDH. "Los observadores de la ONU llegaron al poblado de Taldo
(a unos kilómetros al sureste de Hula) para enterarse de los crímenes
cometidos en las últimas 24 horas, violaciones del cese del fuego, y de
la matanza".
La llegada de los observadores a la región de Hula, a unos treinta
kilómetros al noroeste de Homs, fue confirmada por la agencia oficial
siria SANA. Por el contrario, los propios observadores no pudieron ser
contactados en lo inmediato.
"Se escuchaban explosiones y disparos en el momento de la visita de
los observadores", declaró el jefe del OSDH, Rami Abdel Rahman,
agregando que estos últimos habían "rechazado quedarse" en el poblado
como le pedían los habitantes, que querían efectuar los funerales de las
víctimas "sin que les disparen".
El viernes por la tarde, Abdel Rahman se interrogaba sobre el papel
de los observadores de Naciones Unidas desplegados desde abril para
controlar un alto del fuego ampliamente ignorado. "Desde mediodía se
habla de bombardeos y ninguno de los observadores instalados en Homs se
ha movido", había declarado.
Por la noche, el Consejo Nacional Sirio (CNS), principal coalición de
la oposición, había dado cuenta de "110 muertos, la mitad de los cuales
niños", y ejercido presión para que el Consejo de Seguridad de la ONU
convoque a una reunión de urgencia para examinar la situación en Hula.
Según el OSDH, más de 100 personas han muerto a manos de las fuerzas
del régimen desde el viernes, cuando se produjeron importantes
manifestaciones contra el régimen en el conjunto del país y, en
particular en Alepo, segunda ciudad del país.
La ciudad de Alepo, que había permanecido al margen de la
contestación, fue escenario el viernes de manifestaciones de decenas de
miles de personas, algo nunca visto desde que comenzó la revuelta contra
el régimen de Bashar Al Asad en marzo de 2011, según Abdel Rahman.
Frente a esta situación, los blindados del ejército entraron por primera vez en las calles de Alepo, según el OSDH.
En la frontera con Turquía, helicópteros de las fuerzas
gubernamentales efectuaron por primera vez incursiones contra las zonas
rebeldes kurdas, indicó el OSDH, dando cuenta de unos veinte heridos
entre los habitantes.
El viernes, el secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, había
advertido de que los opositores al régimen controlaban partes
"importantes" de algunas ciudades de Siria, donde el riesgo de un
conflicto a gran escala va creciendo.
Las fuerzas gubernamentales sirias siguen siendo responsables de
violaciones "masivas" de los derechos humanos, los opositores
intensifican sus operaciones y "grupos terroristas establecidos" son
sospechosos de estar implicados en varios ataques, detalló Ban en un
informe que debe ser debatido ante el Consejo de Seguridad la próxima
semana.
Ban también destacó el aumento de atentados con bomba en Damasco,
Alepo, Hama (norte) o Idleb (noroeste) temiendo la presencia de una
"tercera fuerza" terrorista que podría significar un obstáculo para un
eventual acuerdos entre el régimen y la oposición.
La presencia de observadores de la ONU tuvo un efecto "apaciguador",
según el informe, que sin embargo reconoce que "el nivel de violencia
sigue siendo elevado".
Según el OSDH, más de 12.600 personas han muerto en Siria desde que
comenzó la revuelta contra el régimen. La mayoría de las víctimas son
civiles.
Francia condenó las "matanzas" de Hula, en Siria, y las "atrocidades"
infligidas al pueblo sirio y llama a la comunidad internacional a
movilizarse mas, dijo este sábado por la mañana el ministro francés de
Exteriores, Laurent Fabius. "Estoy tomando inmediatamente contactos para
reunir en París al Grupo de Amigos del pueblo sirio", añadió Fabius en
un comunicado, en el que denuncia la acción "asesina" del régimen de
Damasco.
"El régimen de Damasco acaba de cometer nuevas matanzas. Condeno las
atrocidades infligidas diariamente a su propio pueblo por Bashar Al Asad
y su régimen", dijo el jefe de la diplomacia francesa. "La comunidad
internacional debe movilizarse aún más para detener el martirio del
pueblo sirio", afirmó.
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