viernes, 12 de agosto de 2016

España es el sexto país de la Unión Europea con mayor tasa de jóvenes que ni estudian ni trabajan

BRUSELAS.- España es el sexto país de la Unión Europea con mayor porcentaje de jóvenes entre 20 y 24 años que ni estudian ni trabajan, un 22,2%, según ha publicado este jueves la oficina comunitaria de estadística, Eurostat, con datos de 2015 y con motivo del Día Internacional de la Juventud, que es este viernes.

Italia encabeza esta lista, con un 31,1% de 'ninis' en esta edad, seguido de Grecia (26,1%), Croacia (24,2%), Rumanía (24,1%) y Bulgaria (24%). Chipre está empatado con España en el sexto lugar con otro 22,2%.
Por contra, Países Bajos (7,2%), Luxemburgo (8,8%), Dinamarca, Alemania y Suecia (todos 9,3%), Malta y Austria (9,8%) y la República Checa (10,8%), son países de la UE que menores tasas registran. En el conjunto de la Unión, el 17,3% de los jóvenes entre 20 y 24 ni estudian ni trabajan.
Además de estar entre los diez Estados miembro con mayor tasa de jóvenes que ni estudian ni trabajan, España es el tercer socio comunitario en el que más ha crecido este porcentaje en la última década. Desde 2006 la proporción se ha incrementado en 9 puntos, desde el 13,2% registrado entonces.
Este crecimiento en los últimos diez años tan sólo es mayor en Italia (+9,5%) y Grecia (+9,3%). Tras España se sitúan, por ejemplo, Chipre (+8,5%), Irlanda (+7,8%), Croacia (+5,4%) o Rumanía (+5,2%).
En el caso contrario están Alemania, el país donde más ha descendido la tasa desde 2006, un 5,9%, seguido de Bulgaria (-5,3%), Suecia (-3,4%), República Checa (-2,9%) y Polonia (-2,8%).
Por otro lado, los datos de Eurostat apuntan que la mayor parte de los jóvenes de la UE entre 15 y 19 años se dedican exclusivamente a estudiar, un 78,5%, mientras que un 11,3% compaginan los estudios con un trabajo, un 3,7% sólo trabaja y un 6,3% no hace ninguna de ellas.
Los porcentajes cambian entre los 20 y los 24 años, en los que un 33% sólo estudia, un 16,9% se dedica a ambas actividades, un 32,6% únicamente trabaja y un 17,3% ni estudia ni trabaja. Finalmente, entre los 25 y los 29 años, un 8,2% de ellos estudia, un 13,5% estudia y trabaja, un 58,5% sólo trabaja y un 19,7% se encuentra desempleado y tampoco está cursando estudios.

UGT denuncia que cada vez más jóvenes desanimados emigran para encontrar empleo

MADRID.- La Unión General de Trabajadores (UGT) ha recalcado este jueves el descenso acusado de la población activa y de la ocupación de los jóvenes, lo que achaca a un efecto desánimo extendido por la falta de oportunidades de empleo y de formación y los elevados niveles de temporalidad, parcial y desempleo, que fuerzan a los jóvenes a emigrar para encontrar un puesto de trabajo.

"Con las actuales condiciones laborales muchos deciden emigrar, muy pocos pueden emanciparse y la inmensa mayoría son carne de cañón de la economía sumergida, el desempleo y la precariedad", ha denunciado el sindicato en un comunicado, que considera que el actual Gobierno en funciones "ha fracasado en materia de desempleo juvenil".
A la dificultad para encontrar trabajo, UGT añade la dificultad a la que se enfrentan los jóvenes para acceder a la formación superior debido a los recortes en educación, al aumento de precio de las matrículas y a la puesta en marcha de la LOMCE, "que apuesta por un sistema de reválidas que van contra la evaluación continua y margina y expulsa a los alumnos".
En este sentido, UGT ha exigido una formación acorde a las necesidades del mercado de trabajo, empleo de calidad y con derechos y políticas en materia de empleo juvenil "que cuenten con los interlocutores sociales y mejoren la empleabilidad de este colectivo tan duramente golpeado por la crisis".
Para ello, estima necesario la elaboración de un "plan de choque" con políticas activas públicas "que no se basen en las subvenciones al sector privado a través de bonificaciones a la contratación", así como recuperar el contrato de relevo para fomentar su inserción en el mercado laboral.

sábado, 11 de junio de 2016

Carles Puigdemont : " Cataluña continuará formando parte de Europa, esto ya no lo discute ni Rajoy"

BARCELONA.- Ramón Cotarelo pide un libro sobre el palacio de la Generalitat, muy impresionado por el edificio. El jefe de Comunicación del Gobierno, Pedro Martín, le hace notar que el edificio es " incómodo para trabajar " y que los despachos que dan a la plaza de Sant Jaume son molestos "porque hay mucho ruido". "Es el peso de la historia ", responde Cotarelo . Y yo le hago notar que el gótico civil tiene poco de autonomía de régimen común. Cuando entra Carles Puigdemont (Amer, Selva, 1962) se abre un diálogo que, en el fondo, remite a la historia que contiene este palacio medieval donde hoy estamos sentados ...

Salvador Cot: Dicen, en algún caso incluso desde la órbita de la CUP, que Trotsky le ha tumbado los presupuestos. ¿Usted lo esperaba?

Hombre, era una posibilidad de estas últimas semanas, pero yo cuando asumí la presidencia de la Generalitat, no me lo esperaba, porque de habérmelo esperado, no habría aceptado la presidencia. Es más, no me habría sido ofrecida.

SC: El resultado inmediato, políticamente hablando, es igual a más Puigdemont, menos CUP?

Es un error plantearlo en términos personalistas y de ganadores y perdedores. Aquí sólo puede haber un ganador, que es el país, Cataluña. Y un perdedor, que es el país y Cataluña. Nosotros somos gestores de derrotas y de victorias. Y yo quiero formar parte de los que gestionan victorias. Tristemente, la CUP se inscribe en los que parecen cómodos en gestionar derrotas. Y aquí tenemos una gran discrepancia. Todo lo que nació como Juntos el Sí, que es un "sí" bajo el brazo, todo lo que represente este espíritu de victoria de estos años, de tanta gente que se ha movilizado, es lo que debe ganar.

Ramón Cotarelo: Esta cuestión de confianza se ha saludado como una jugada maestra. Y probablemente lo sea. Le da a usted unos meses de oxígeno en los que la oposición está prácticamente atada de manos y pies. ¿Qué hará usted con la hoja de ruta? Porque tiene las manos libres, pero no tiene presupuestos ...

De entrada, creo que es importante recordar que la cuestión de confianza interpela no sólo al presidente que se somete a ella, sino también al conjunto del Parlamento, y es el Parlamento que se tendrá que mirar en el espejo. En segundo lugar, veremos con qué mayorías podremos recomponer la fuerza del proyecto.

RC: En estos tres meses ¿se seguirá con la hoja de ruta?

Sí. Nosotros no tenemos ningún gobierno en funciones ni tenemos ningún derecho a renunciar al proyecto que fue aprobado por el Parlamento de Cataluña. La paradoja es que yo salí investido con un programa de gobierno que se aprobó el mismo día de la investidura y que es el que aún sigue vigente. La contradicción es que este programa no tenga los presupuestos que de él mismo se desprenden, pero hay mecanismos para seguir con el proyecto de manera intacta. Ahora bien, tenemos que ver con qué mayorías llegamos a septiembre.

SC: Sin presupuestos, que quiere decir sin construir algunas estructuras de estado importantes y sin una mayoría en el Parlamento durante todo este tiempo, el calendario de los 18 meses ¿se debe sustituir por alguna otra cosa?

No estamos pensando en rediseñar ni la hoja de ruta ni el calendario que lo hace posible porque hoy, aún con más convencimiento de que hace cinco meses, sabemos que aquel era un plazo perfectamente realista. Y posible. Por lo tanto no hay ninguna duda al respecto. Sin embargo, las elecciones españolas, la ausencia de gobierno son elementos que han influido y pueden incluso ensanchar las mayorías y los apoyos parlamentarios en la hoja de ruta. O se pueden empequeñecer, y en este caso ... eso es la democracia. Tenemos que ir a metas concretas que, desde mi punto de vista, deben ser irreversibles. Es decir; no tácticas. Debemos saber si tenemos la fortaleza parlamentaria que apoye, y más en este momento que se ha roto el acuerdo de investidura. Yo necesito saberlo. Porque tendré que tomar decisiones. Y son decisiones que tienen que venir con un aval explícito del Parlamento de Cataluña. Y hoy este aval no puedo dar por supuesto.

RC: En esa hoja de ruta hay un elemento de seducción, que es la proyección internacional. Y un esfuerzo muy grande por hacer. Sin presupuestos ¿lo podrán mantener?

Es evidente que una parte, no. Nosotros planteábamos abrir una serie de delegaciones que, obviamente, necesitan un presupuesto. Y el funcionamiento ordinario de un departamento nuevo que este año tiene presupuesto cojo. Y esto lo explicamos antes y seguimos contando después de la no consideración a trámite de los presupuestos. Esto ¿nos impide continuar construyendo la pata internacional? Tampoco. Tendremos menos recursos y menos potencia, pero la haremos igualmente, y tal vez tendremos que encontrar fórmulas imaginativas para continuarla haciendo.

SC: "Convergencia se hunde", titulaba un diario de Madrid, este viernes. Un desastre electoral de Convergencia ¿aceleraría los cambios del interior del partido?

Dos cosas. Convergencia no se hundirá. Llevo 30 años leyendo este titular, y especialmente en determinados diarios. Y la realidad es que estamos vivos, que somos la primera fuerza municipal, aún ahora, y que tenemos un muy buen arraigo en el país. La segunda cosa es que la renovación se hará sí o sí. La prueba más clara de ello fue el supersábado, que, de hecho, marca un hito indispensable a partir de ahora para todos aquellos que quieran hablar de participación política. Cuando alguien quiera hablar de participación política y de ejercicio práctico de participación política, no deberá referirse a los ejercicios de los partidos que supuestamente son los autores intelectuales de la participación política en nuestra sociedad, sino que paradójicamente por ellos, deberán referirse a una práctica de un partido digamos "a la clásica" que ha sabido movilizar 14.000 personas físicamente para ir a votar, de las cuales un 40% eran simpatizantes, no militantes, que deciden hacer una herramienta nueva. Esto demuestra que es un partido enormemente vivo, con una potencia territorial, y que ha estado dispuesto, pase lo que pase en las elecciones, a constituirse con una herramienta útil en el país del siglo XXI.

SC: Pero hay mucha gente que le pide a usted desde dentro más implicación en el partido. Este mensaje le debe llegar constantemente.

Yo, la implicación en el partido ya he dejado claro que ni la quiero ni debo tener. En el proceso de creación de un nuevo partido, sí. Y influir en este nuevo partido, también. Pero yo no quiero ni puedo asumir ninguna responsabilidad ejecutiva ni de liderazgo. Porque contravendría un principio para mí, y es que quien está al frente de una institución, la más importante de Cataluña, no debe estar al frente del partido. Debe estar en la ejecutiva nacional, pero no tiene que dirigir el partido. Yo participaré en este debate, voy a participar mucho y haré campaña.

SC: Reconoce que se lo piden ...

Sí, pero eso es normal. Todo el mundo entiende que el presidente de la Generalitat, en este momento  tiene que estar concentrado y dedicado a la institución. Y yo tengo opinión, quiero expresarla y lo haré públicamente. Y participaré en el debate y en las estrategias de creación del nuevo partido, pero yo no tengo que ser ni quiero ser el líder de este partido. Y es que tenemos muy buenos. La emergencia de nuevos liderazgos plurales y también el relevo generacional son muy saludables.

RC: Recuerdo una afirmación suya muy interesante: De la ley a la ley. Está bien eso. Tiene fondo histórico, y además tiene gracia. Es como volver una pelota. Yo me temo que pase lo que pase el 26J, el resultado para Cataluña vendrá a ser más o menos indiferente, gane quien gane en Madrid. Por lo tanto, deduzco de sus palabras que el desarrollo de las instituciones y de las leyes catalanas seguirá. Tal cual. Pero si llegara una oferta de negociación del Gobierno central ¿qué haría?

Depende de que quisiera negociar. Si nos proponen negociar un nuevo estatuto, no. Rotundamente no. Si nos proponen negociar una reforma constitucional, depende. Si la reforma constitucional tiene como línea irrenunciable la celebración de un referéndum en Cataluña, evidentemente que sí. Pero una reforma constitucional como la que ha anunciado Pedro Sánchez, que no sabes exactamente si lo que quiere es recentralizar algo más o diluir o ... no sé qué es. No lo sabe ni él y, evidentemente, no vamos a perder el tiempo. ¿Qué oferta esperamos nosotros que nos sirviera para enriquecer la hoja de ruta que yo pueda presentar a la cuestión de confianza? Una propuesta clara y explícita de acordar un referéndum. Entonces debemos comprometernos a incorporar este elemento en la hoja de ruta, porque sabemos que esto amplía más aún, y sabemos que es el camino que el mundo al que nos hemos dirigido y estamos hablando nos pide. Y nos dice: es el mejor camino para todos. No es el único, y esto también lo admite todo el mundo, pero este sería lo preferible. Y si el gobierno español que salga propusiera eso, nos sentaríamos a la mesa con la lealtad de estos grandes momentos históricos. Yo cuando hice referencia a esta expresión a Torcuato Fernández Miranda, también hacía referencia a la Semana Santa del 77, cuando hubo un gobierno que se movió y también un Partido Comunista que hizo los deberes y que trabajó lealmente, asumiendo también su parte de responsabilidad para hacer posible un acuerdo. Nosotros estaríamos en esta tesitura. Nosotros deberíamos hacer de Carrillo.

RC: Aquel 'de la ley a la ley' tenía una conciencia clara, compartida por todos, de que lo anterior era ilegítimo. Y por tanto, la legalidad de la ilegitimidad es absurda. Mientras que aquí mucha gente puede pensar que la ley de la que se parte es ilegítima, pero también hay un consenso de que esto es un estado democrático

Le haría un matiz: Yo no creo que en la mayoría de los que votaron el tránsito 'de la ley a la ley' hubiera la sensación de que eran ilegítimas. La mayoría pensaba que evolucionábamos, porque la sociedad española había evolucionado, y que teníamos que cambiar con ella.

SC: ¿Están dispuestos a negociar una nueva financiación?

Cuando yo hablo del período entre la post-autonomía y la independencia es un lapso temporal en el que nosotros, sí o sí, debemos utilizar el ordenamiento contitucional para administrar las competencias que tenemos otorgadas. Por tanto, no vamos a renunciar a ninguna competencia ni a ningún euro de los que van asociados a estas competencias. Pero hay una razón más de fondo todavía; es dinero nuestro. Por lo tanto, nosotros, con autonomía, con independencia, o con estado federado europeo será igual. La defensa de lo que recauda Cataluña será inequívoca y firme, por lo tanto, está claro que nos sentaremos a considerar y negociar los términos en este "mientras tanto" para que quien gestiona una parte del dinero de los catalanes no se lo quede. Claro que sí. Pero no liderar, no seremos nosotros que haremos de fuente de financiación de la autonomía de España. Porque lo hemos hecho muchos años y nos ha ido muy mal. También para España, que por culpa de querer diluir la identidad catalana ha generalizado un sistema insostenible. Y además, ha generado catalonofobia. No nos ha salido a cuenta a nadie. Por tanto, no liderará. Si el gobierno de la Comunidad Valenciana, y la presidenta de Baleares, en cualquier otro grupo de autonomías lo lidera y nos parece bien, evidentemente ya hemos dicho que los ayudaremos. Porque detrás de cada Comunidad Autónoma hay personas que no tienen ningún motivo para tener que pagar las consecuencias de un mal sistema de financiación.

RC: Ustedes no plantean el desbarajuste de la financiación del estado autonómico en sus términos más crudos. Cuando los señores del gobierno y los señores de la oposición dicen que no se puede romper los principio de igualdad entre los españoles están mintiendo, ya que los vascos y los navarros no tienen esta igualdad

Es que tampoco la tenemos los catalanes en relación a otros territorios que no son País Vasco ...

RC: Y ¿como es que esto no emerge más claramente? Yo lo planteo como una cuestión de carácter táctico. A los vascos y los navarros no les interesa que se mencione esto. Y los españoles tampoco, porque queda en evidencia el desbarajuste y la injusticia que hay en el caso de las cuatro comunidades excedentarias ...

Nosotros el concierto ya la hemos planteado dos veces y siempre nos han dicho que no. Y nos dirán siempre que no. Queda escrita y acreditada nuestra petición y el apoyo parlamentario con votos y escaños que tenía la petición de un concierto económico para Cataluña, que llamábamos 'pacto fiscal'. Esto fracasó, por lo tanto ya no tiene ningún sentido poner sobre la mesa un acuerdo que España rechazó. Porque también tenemos que tener en cuenta que España tiene derecho a no ser cambiada. Tiene derecho a querer ser un estado como es ahora. Pues lo más democrático es una separación amistosa y pacífica y positiva para ambas partes.

SC: El hecho de que no se puedan resolver de ninguna manera los flujos de financiación, ¿a usted le parece que es consecuencia de un sistema económico español muy bloqueado? Un mecanismo que, por ejemplo, necesita hacer AVE s en detrimento de Cercanías? Porque a través del BOE ese dinero va a determinadas empresas que son, ellas sí, las que tienen un poder real.

Un caso que explica esta cultura que usted describe y que yo estoy de acuerdo. ¿Por qué España no tiene una ley de patrocinio y mecenazgo como tienen las democracias avanzadas, como Estados Unidos o Francia? Porque en el momento que estuviera, aquel Estado perdería el control de una parte importante de la construcción de una identidad, como son la cultura, el patrimonio, la creación ... Todo esto, que quedaría en manos de la gente que contribuiría a hacer posible una determinada cultura, probablemente tendría unas consecuencias muy concretas en la construcción del Estado español. Y por tanto, consecuencia: Tenemos cero incentivos a que haya dinero privado o particular a soportar la cultura, las artes o la investigación. Otro ejemplo que explica también esto. Alguien ha visto mucho nerviosismo de verdad en Madrid porque se vuelvan a repetir elecciones, aparte de los políticos? Yo en el Estado no he visto ni uno. El Estado está encantado. Todos aquellos subsecretarios que cuando manda el PSOE están arriba y cuando manda el PP están debajo, pero que se van pasando el turno. De hecho, viven más tranquilos. Hay menos páginas en el BOE. La política molesta menos. Y el Estado funciona. No hay nervios. ¿Por qué? Para esta estructura de 300 años muy fosilizada y enquistada que nunca se moverá en la línea que pensamos que nos puede favorecer. Nunca. Antes prefieren sufrir las consecuencias de tener una cultura empobrecida que poder liberalizar y perder, entre comillas, el control de la creación cultural.

RC : Me parece fascinante, y le agradezco porque es un gesto de generosidad , decir que España tiene derecho a no ser cambiada. Reconocer un derecho a alguien que actúa injustamente es generoso, pero poco práctico. Pero pasemos, si os parece, al resultado de la cuestión de confianza. Si es 'no', ¿qué sucede ?

Yo automáticamente, soy un presidente cesado. Por lo tanto yo ya no tengo la facultad de convocar elecciones anticipadas. Entonces el Parlamento debe poner en marcha el mecanismo de investir un nuevo presidente. Si hay candidato y el candidato queda rechazado, se automatiza la convocatoria de elecciones, creo que en un plazo de 2 meses. De alguna manera, lo que estoy haciendo es poner en manos del Parlamento una prerrogativa que tengo yo, como presidente, que es la facultad de convocar caprichosamente o no elecciones anticipadas. Entonces será la responsabilidad del Parlamento , quien decidirá.

RC : ¿Cómo interpretaría JxSí esas elecciones ?

No lo sabemos. Pueden pasar muchas cosas. Nosotros y yo particularmente nos mantendremos fieles al entorno de la hoja de ruta para llevar este país a las puertas de la independencia. Si alguien propone una fórmula mejor, que consiga el mismo resultado y que genere más apoyos en el Parlamento , fantástico y bienvenido sea. Mi objetivo es este : marcó un hito a partir de la cual si sale que sí las decisiones que se tomarán vendrán avaladas por una nueva legitimación del Parlamento de Cataluña , que no será fruto de un pacto previo a la investidura, sino que será fruto del parlamentarismo. Debemos decir : tenemos suficiente fuerza y ​​la mantenemos . O "nos hemos equivocado poniendo nuestros votos y una parte de nuestra fuerza en manos de estos que han entorpecido los proceso". Y los ciudadanos decidirán en manos de quienes quieren poner el futuro político de Cataluña. Y evidentemente en ese momento ya decidiremos como vamos. Yo soy un defensor encarnizado de JxSí .

SC: ¿Le gustaría ser candidato de JxSí? Estaría dispuesto?

No estamos en esta tesitura. Y es que es muy poco saludable entrar en el debate de elecciones anticipadas. Yo no me someteré a una cuestión de confianza para provocar elecciones, porque si no, ya me habría reservado la prorrogativa si lo tuviera claro y tan sólo pensar en qué fórmula y menos pensar en candidaturas. La cuestión de confianza yo me la he tomado como una herramienta muy democrática. Y lejos de cualquier contaminación de tacticismo partidista o personal. Yo quiero que esto quede claro. Y quiero darle ese valor que se inscribe en país nuevo. Es normal que después de un gobierno que lucha que ha perdido la mayoría en el Parlamento -no estamos acostumbrados, ¿eh? a la cultura mediterránea o hispánica- en una democracia madura es normal que un gobierno que pierde la mayoría asuma responsabilidades. Y eso quiero que pase en mi país en el futuro.

RC: Buscan una fórmula intermedia entre un referéndum a secas y un referéndum constituyente de la República Catalana

Referéndum tiene que haber.

RC: Sí, pero de qué tipo? Porque en ese momento ya habrá un proyecto de constitución catalana

Imagínese que de las elecciones españolas sale gobierno que nos propone un referéndum. Pues tendremos que incorporar a la fórmula que yo pueda presentar al Parlamento, por si tiene apoyo.

RC: ¿Usted cree que desde España surgirá un proyecto de este tipo, que acepte que el objeto de este referéndum sea un proyecto de constitución catalana?

Pero como no es imposible ... Hay grupos políticos que dicen que todo lo resolverá un referéndum español, lo veremos. Si es que sí, fantástico. Y si es que la fórmula es la que dice la actual hoja de ruta, sabemos que también hay un referéndum.

SC: Ahora se habla mucho de un referéndum vinculante convocado desde las instituciones catalanas. Lo ve una salida viable?

Es una propuesta interesante, inteligente. Pero no sabemos si puede generar consensos o no.

RC: Dejamos pasar al malo de la película. Hasta ahora todavía no ha habido una reacción del gobierno español digna de su condición de español. Por un lado, porque no hay gobierno. Y por otro, porque les da miedo una posible reacción exterior. Pero en algún momento esta reacción será

Yo no los veo muy asustados, los veo inconscientes de la trascendencia del problema que tienen. Y la inconsciencia es muy atrevida. Si estuvieran asustados no irían por el mundo haciendo el ridículo intentando enviar dos plenipotenciarios por el mundo a explicar las maldades de lo que es su principal motor económico. Nos hemos encontrado con personas de otros de otros países que te cuentan, con discreción, como de alucinados se quedaron con algún representante diplomático español que montó un encuentro para hablar mal de Cataluña. Pero cuando se den cuenta que esto va en serio, demasiado tarde, entonces España tendrá que reaccionar o bien a la española o bien a la europea.


RC : Lo primero es el más probable

Pero la segunda opción no es imposible. Fíjese , el ejército español hoy es muy profesional y ha evolucionado mucho. Si alguien pensaba en una solución militar, queda claro no existe.

RC : Hay un general en Podemos

El recurso a la fuerza no lo veo. Y la sociedad española tiene una madurez democrática superior a la que piensan sus dirigentes. Tampoco será una novedad que recurran a los tribunales, ya lo han hecho.

SC : ¿Qué espera usted de esta nueva izquierda española que , además, tiene un factor catalán muy importante?

A mí me preocupa mucho la carrera de esta supuesta nueva izquierda para convertirse vieja izquierda. Lo vemos aquí y lo vemos en España. Hay un proceso de sustitución para lograr ser la versión 2.0 del PSOE. No espero mucho.

RC: Han reformado el TC para convertirlo en un órgano ejecutivo de sus propias sentencias, lo cual es una monstruosidad. Imagínese que se invoca el artículo 155, avalado por el Tribunal Constitucional ...

Hay algo que escandaliza mucho en Europa, y es que un Tribunal Constitucional sea una instancia política. Mucha legitimidad no tiene, y aquí tenemos un argumentario que juega muy a favor de los que defienden el proceso político catalán desde la raíz democrática, aunque no se comparta el objetivo.

RC: Contempla usted un escenario de desobediencia civil?

La sociedad civil ha demostrado que tiene una gran capacidad de movilización pacífica. Se ha llegado a independencias a través de la desobediencia civil pacífica, pero no trabajamos en este escenario, nosotros.

RC: Estamos hablando de desobediencia institucional

De la ley a la ley. Siempre obedeceremos las leyes para que las elaboran los parlamentos. Ahora, si se nos dice que el voto de un catalán es menos soberano que el de un español, entonces discrepa profundamente y no hay discusión posible.

SC: A estas alturas debe de tener un conocimiento bastante exhaustivo de la opinión de las instituciones y los gobiernos europeos ... Aceptaría usted, como idea genérica, que Europa se sentiría cómoda con una solución a la escocesa; referéndum y derrota del independentismo?

España no acepta imposiciones. y pondré un ejemplo real. España está en contra del Brexit por razones obvias, además el gobierno de Londres es de la misma familia ideológica del PP. Pues bien, el Gobierno desvió el avión de un ministro del Reino Unido que iba a hacer un mitin en Gibraltar en contra del Brexit. Y lo hizo porque violaba el espacio aéreo que supuestamente está en discusión que es el de la pista del aeropuerto de Gibraltar. Fíjese, incluso para conseguir un objetivo favorable a los intereses geoestratégicos de España hay una pulsión superior que dice "por mi cielo usted no pasa". Si son capaces de desviar este avión, usted cree que aceptarán cualquier imposición de gobiernos europeos por los que tal vez no tienen ninguna simpatía. Ahora bien, ¿Europa aceptaría un referéndum y las consecuencias de este, incluida la independencia? Pues sí.

RC: Yo creo que el precedente de Kosovo haría que el tribunal de La Haya aceptara una independencia catalana

CP: Estoy de acuerdo con usted. Si aquí hay un acuerdo para celebrar un referéndum y el referéndum se desprende la creación de un nuevo estado catalán independiente, esto se acepta -indiscutiblement- por la comunidad internacional. Y claro que Cataluña continuaría formando parte de Europa, esto ya no lo discute ni Mariano Rajoy desde aquella famosa entrevista.

RC: Voltaire decía que Cataluña puede prescindir del mundo, pero el mundo no puede prescindir de Cataluña

(Riendo) Pero hay una razón más cínica: La Unión Europea siempre se adaptará a las circunstancias.

RC: La independencia de Cataluña es una forma nueva de revolución del siglo XXI?

Sí que es una forma de revolución y sí que es del siglo XXI para que no se expresa con el lenguaje y las herramientas de las revoluciones del siglo XX. Es nueva y es revolución. Y creo que es la última gran aportación del catalanismo político en la renovación política de España.

SC: Usted entiende la independencia como un impulso de democratización

El proceso de independencia no es ajeno a la cultura del catalanismo político que siempre ha querido contribuir a la modernización de España. Y quizás la mejor manera de contribuir es desde un estado independiente.

RC : Haga un esfuerzo, póngase en el lugar de un español. ¿Cómo ve usted España sin Cataluña ?

La veo más europea , más moderna y , por tanto, la veo más viable sin Cataluña. Creo que descubrirá, felizmente, que nuestro proyecto no es antiespañol ni insolidario. Encontraremos fórmulas para contribuir al progreso de España.

RC : Debo decir que de las intervenciones en televisión y los medios se deduce que el presidente tiene un gran sentido del humor. En las relaciones personales es abrumador

SC : Bueno, yo haría notar que le hemos preguntado por Trotsky y nos ha respondido con Carrillo
CP: También os hubiera podido hablar de Andreu Nin (ríe). Le regalé a Pablo Iglesias el cómic sobre Nin que hizo, justamente , Lluís Juste de Nin.
 
 
Salvador Cot y Ramón Cotarelo
 
 

Lola Sánchez, eurodiputada: "Si se aprueba el TTIP, podría llegar un día que ir a votar no serviría de nada"


CARTAGENA.- La cartagenera Lola Sánchez se estrenó en la política en el Parlamento Europeo en 2014 y un año después recibía el premio 'Eurodiputado más justo del año'. El premio era de la fundación Max Van Der Stoel por su trabajo sobre el tratado de libre comercio con EE UU, el TTIP. Mantiene Sánchez el espíritu de los primeros tiempos de Podemos. El diario La Opinión la entrevista precisamente con motivo de las negociaciones del TTIP.


Se estrenó en política hace dos años, como eurodiputada. ¿Ha perdido ya la inocencia?
Un poco. Cuando escuchas las cosas que se dicen a puerta cerrada, sin prensa delante, pierdes la confianza en el ser humano. Ahí es donde se quitan la careta. Te dicen «esta es nuestra línea roja y de ahí no pasamos». Lo dicen refiriéndose a cosas tan esenciales como que el respeto a los derechos humanos esté por encima de los intereses comerciales. Lo que me ha sorprendido es que sean tan radicales en la defensa de la indecencia y que no tengan vergüenza en decirlo.

¿Qué tal son sus relaciones con los eurodiputados españoles de otros grupos?
Depende. Con Ciudadanos no coincidimos en nada. Con el PP qué le voy a contar.

¿Y con el PSOE?
Con el TTIP... Que el PP defienda el TTIP forma parte de su lógica política. Lo que no se entiende es que un grupo socialista apoye esa barbaridad. Juegan a eso de «queremos un TTIP, pero no cualquier TTIP». El juego socialista es muy extraño porque han votado a favor del informe del TTIP creyendo que marcaban unas líneas rojas a la Comisión Europea en las negociaciones, pero no es cierto.

¿A qué se refiere?
Votaron en contra de excluir la agricultura de las negociaciones, de incluir la cláusula de derechos humanos... Hasta de prohibir el fracking, que no es que se permita, es que estará prohibido prohibirlo. Juegan a eso. Dicen que nos oponemos al comercio, que no entendemos que el mundo ha cambiado, que es globalizado y que es riqueza. Claro que sí, pero no cualquier tipo de comercio. Si ni siquiera nos dejan conocer toda la verdad de lo que se negocia... Al entrar en la sala donde estaban los documentos y leerlos, nos quedamos todos espantados. Pero no te dejan sacarlos, ni contarlo ni usarlo para el trabajo parlamentario.

¿Y entonces para qué sirve que lo puedan leer?
A mí me ha servido para enfadarme y como combustible para seguir luchando. Lo peor es que supone un golpe de Estado a la democracia. S i se aprueba, podría llegar un día que ir a votar no serviría de nada porque los representantes elegidos no podrían legislar según su programa político. Eso es robar la soberanía popular.

Diga un ejemplo de lo que supondría para la vida diaria de los ciudadanos
Ver una inundación de productos en el supermercado hasta ahora prohibidos por salud. El etiquetado cambiará y el consumidor no sabrá lo que consume. Podremos estar comiendo un pollo lavado en lejía, carne hormonada... No es solo que te enveneno, sino que te enveneno y no tienes la opción de decidir qué compras. Con los medicamentos, se produciría una subida brutal de los precios.

¿Un Gobierno de uno de los países de la UE podría frenar este tratado por sí solo?
Sí. En el Consejo Europeo podría vetarlo, en teoría. Lo que pasa es que la Comisión Europea no quiere que se declare mixto, es decir, que altera sustancialmente la legislación interna de los estados, porque los 28 parlamentos nacionales deberían aprobarlo. En algunos, como Irlanda, incluso sería obligatorio un referéndum. Eso no lo quieren porque el que conoce el TTIP se opone a él.

¿Antes me ha dicho que ha perdido ya algo la inocencia. ¿Y Podemos la ha perdido?
Yo creo que un poco. Nos hemos visto obligados porque los ataques son tan brutales que llega un momento en el que tienes que adelantarte y pensar en lo que vas a hacer, cómo puede ser interpretado...

El programa con el que se presentó a las europeas era muy contundente en cuestiones que después han sido matizadas por Podemos en la política nacional, como la del impago de la deuda ilegítima. ¿Usted ha tenido que matizar mucho sus iniciativas?
No. Se han suavizado muchas posturas a nivel estatal en el partido, pero yo no puedo cambiar el destino a mitad del viaje. El programa de las europeas es un contrato vinculante que nos dieron los ciudadanos, no un cheque en blanco. En el Parlamento Europeo me tengo que desvincular obligatoriamente por ética política de lo que Podemos dice ahora sobre algunos asuntos que ha matizado.

Por lo que dice, se ubica usted en el sector duro de Podemos.
Sí. Me gusta el programa europeo porque lo hizo la gente sin toqueteos por el medio. Es el Podemos más auténtico. Cuando se dice que no somos ni de izquierdas ni de derechas, me parece bien para romper el marco, pero al final está lo que quieres hacer con la deuda ilegítima, con los servicios públicos... Ahí la gente opina y te sale un programa de izquierdas.

¿Está decepcionada con la evolución de Podemos?
No. Lo entiendo perfectamente. Los ataques han sido brutales. Si los ataques no fueran tan brutales podríamos habernos mantenido en esa línea aperturista.

Imagine que Podemos llega el 26J al Gobierno a través de algún pacto postelectoral. ¿Qué no le perdonaría?
Que dejara pasar el TTIP. No lo perdonaría porque ese tratado debería ser considerado un delito de alta traición, como considero que están haciendo los que lo defienden porque están vendiendo sus escaños sin tener el mandato de los ciudadanos para hacerlo.

domingo, 15 de mayo de 2016

Miles de personas se han manifestado en el centro de Madrid en el quinto aniversario del movimiento 15-M

MADRID.- Miles de indignados han llenado hoy la madrileña Puerta del Sol en conmemoración de quinto aniversario del movimiento social 15-M para reclamar la "regeneración política" del país y "reavivar el sentimiento social" que estalló en España en 2011.

La marcha ha comenzado a las 18.00 horas en la plaza de Cibeles y miles de personas se han desplazado en un ambiente festivo y lúdico, acompañados por la característica batuka y el grupo Solfónica, hasta la Puerta del Sol.
Numerosas personas que han comenzado la marcha no han podido llegar hasta el fin del recorrido y se han agolpado en la calle Alcalá, pero han esperado pacientemente y sin altercados escuchando la música de la batukada.
Las consignas más características se han vuelto a escuchar en la Puerta de Sol -"¡Sí se puede!, ¡No nos representan! o ¡Lo llaman democracia y no lo es!"- y se han aclamado otras en apoyo al pueblo palestino, al "impeachment" en Brasil (proceso de destitución de la presidenta brasileña Dilma Rousseff) y a los refugiados sirios.
Varios representantes políticos de Podemos han estado presentes durante este 15M, pero todos han señalado que participaban "a título particular como el líder de Podemos en Madrid, Oscar López; el concejal de Participación Ciudadana, Transparencia y Gobierno abierto del Ayuntamiento, Pablo Soto, o el exmiembro del partido, Juan Carlos Monedero.
Durante la jornada se ha realizado un "grito mudo" porque hoy no solo se ha conmemorado el aniversario del 15M, también se ha celebrado una marcha internacional para transmitir su apoyo al movimiento #NuitDebout (Noche en pie), surgido en Francia a semejanza del movimiento ciudadano español.
Este aniversario estará marcado por una marcha en 500 ciudades del mundo en una jornada internacional de protesta que "nos debe llevar a una nueva etapa de luchas coordinadas, porque el cambio de modelo debe ser global", afirma en un comunicado la plataforma Democracia Real ¡Ya! (DRY).

Cinco años después, así está España: del 15-M al 26-J

MADRID.- La irrupción del movimiento 15-M en 2011 llenó las plazas españolas de ciudadanos descontentos con la clase política y con la situación a la que se había visto abocado el país, como consecuencia de la crisis económica. Hoy, cinco años después, el 15-M es historia y aquellas personas que impulsaron las protestas y pusieron rostro a los ´indignados´ se han convertido en referentes políticos.

Aquellos líderes sociales dieron el salto del activismo a la política dando forma a lo que se conoce como la "nueva izquierda" en España. Podemos es, junto con otras confluencias como las Mareas o En Comú-Podem, el referente de esta nueva ala. Su transformación en partido político dio sus primeros frutos en las elecciones europeas de 2014 y, posteriormente, en las municipales y autonómicas de 2015. Los mejores ejemplos son la conquista de ciudades como Madrid, con Manuela Carmena, o Barcelona, con Ada Colau.
El salto definitivo a la política nacional se escenificó en las pasadas elecciones generales del 20 de diciembre. En las mismas, Podemos consiguió convertirse en la tercera fuerza política en España.
Los resultados electorales del 20-D supusieron el final del bipartidismo en España y abrieron la puerta a nuevas formaciones, que se convirtieron en pieza clave para la formación de gobierno. Esto es lo que hemos visto en los últimos meses en los que Podemos ha intentado formar un gobierno de izquierdas, junto con el PSOE y otras "fuerzas del cambio". Lo mismo ha ocurrido con Ciudadanos, que también dio el salto a la política nacional de la mano del descontento social por la corrupción y la crisis económica.
El encallamiento en las negociaciones ha hecho imposible que tanto Partido Popular como PSOE puedan fraguar su intención de liderar el nuevo Ejecutivo.
Con este panorama, los españoles se han visto abocados a una nueva convocatoria electoral para el próximo 26 de junio. Los primeros movimientos de cara a las nuevas elecciones han llegado por parte de Podemos e Izquierda Unida, que han anunciado su intención de concurrir a las mismas de manera conjunta.
Con este acuerdo, lo que en sus inicios fue el 15-M pretende mantenerse en la primera línea de la política. De hecho, la confluencia de estas dos fuerzas de izquierdas tiene como objetivo el conocido como ´sorpasso´. Es decir, conseguir situarse por delante de PP y PSOE tras la cita con las urnas del 26 de junio.

viernes, 11 de marzo de 2016

Amistades peligrosas de Felipe VI

MADRID.- La primera crisis del reinado de Felipe VI estalló con la publicación de unos mensajes de apoyo que dieron el monarca y la reina Letizia a un imputado en un escándalo que indignó a la sociedad española.

    Los reyes mantuvieron una conversación por chat, revelada por eldiario.es, en octubre de 2014 con el empresario Javier López Madrid, amigo del rey del colegio, cuando éste acababa de ser imputado por el escándalo de las tarjetas opacas de Caja Madrid.
    La totalidad de los consejeros de Caja Madrid, entre ellos López Madrid, fueron imputados por realizar gastos personales durante años con las tarjetas de crédito otorgadas por la entidad. López Madrid gastó 34.800 euros y poco después de conocerse sus gastos la reina Letizia le arropó diciéndole: "Nos conocemos, nos queremos, nos respetamos. Lo demás, merde".
    En ese mismo mensaje Letizia, quien antes de reina fue periodista, escribió: "Te escribí cuando salió el artículo de las tarjetas en la mierda de LOC y ya sabes lo que pienso Javier".
    Tres días antes LOC (La otra crónica, suplemento del diario El Mundo) había publicado un reportaje titulado: "Javier López Madrid: el íntimo del rey Felipe con tarjeta "black".
    La reina se despide de su amigo y compañero de clases de yoga con "un beso compi yogui" (miss you!!).
    López Madrid responde: "Os lo agradezco mucho. En el futuro extremaré el cuidado, vivimos en un país muy difícil y seré aún más consciente de mi conducta".
    El monarca, que había accedido al trono seis meses antes, en junio de 2014, entonces interviene y escribe: "Y tanto! Me uno al chat pero prefiero tener un rato para charlar sin intermediación electrónica ni telefónica. Comemos mañana? Abrazos".
    Cuando el empresario le dice que en ese momento se encuentra en San Francisco, el monarca contesta: "Cuando vuelvas hablamos. Un abrazo y disfruta algo lejos de este barullo".
    La comida se celebró una semana después, como demuestran otros mensajes revelados por eldiario.es.
    Los reyes enviaron los mensajes de apoyo a López Madrid el 15 de octubre de 2014, cinco días después de que trascendiera el detalle de los gastos realizados por cada uno de los consejeros de Caja Madrid y Bankia, entidad bancaria que acabó siendo rescatada con 23.000 millones de euros de dinero público.
    López Madrid está imputado en este caso, pendiente de juicio, y el año pasado fue imputado en otro por acoso sexual a una doctora, cuya jueza accedió a los mensajes, ahora filtrados a la prensa, de su celular y que el empresario intentó borrar.
    El empresario también ha sido acusado de financiar con 1,8 millones de euros de dinero opaco al fisco al Partido Popular (PP) en el marco del caso de corrupción Púnica.
    Desde La Zarzuela se dijo tras la difusión de los mensajes que los reyes ya no tienen amistad con López Madrid. Por su parte, el jefe de LOC, Iñaki Gil, escribió una carta a la reina titulada "Soy el jefe de "la mierda de LOC" y espero, Majestad, que siga leyéndonos".
    En la carta Gil le pide "una aclaración" y considera que "una reina no puede dejar de comportarse como tal ni un segundo. Ni permitirse confidencias que puedan perjudicar la reputación de discreción de la institución. Ni escribir de forma despreciativa de una publicación".
    Gil concluye que no espera las disculpas de la reina sino que "nos basta con que nos permita seguir haciendo libremente nuestro trabajo, que fue el suyo, y con que nos siga leyendo".
    El ministro de justicia, Rafael Catalá, dijo que la justicia determinará si existe un delito de revelación de secretos en la filtración de los mensajes. El director de eldiario.es, Ignacio Escolar, reveló que tienen en su posesión otros mensajes entre los reyes y el empresario pero que al no tener relevancia informativa como el difundido, no los publicará.

lunes, 18 de enero de 2016

El Ayuntamiento de Barcelona abre una investigación por posibles irregularidades

BARCELONA.- El Ayuntamiento de Barcelona ha abierto una investigación para revisar la gestión del Instituto Municipal de Informática (IMI) en los años 2014 y 2015, tras conocer que hay facturas pendientes de pago por valor de 1,4 millones de euros por importes no reconocidos en el ejercicio que les correspondían y contrataciones de personal externo presuntamente irregulares.

Según ha informado hoy el ayuntamiento en un comunicado, la investigación analizará los procedimientos empleados por el IMI para llevar a cabo su gestión económica financiera durante los ejercicios de los dos últimos años.
La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha firmado un decreto donde encarga a la Oficina de Transparencia y Buenas Prácticas del Ayuntamiento analizar los procedimientos empleados por este organismo municipal para llevar a cabo su gestión económica financiera durante los ejercicios de los dos últimos años.
El consistorio ha abierto un expediente "para determinar y exigir, en su caso, responsabilidades de todo orden que puedan derivarse de la realización de gastos sin la correspondiente partida presupuestaria y sin utilización de los procedimientos establecidos legalmente".
El expediente analizará "el cumplimiento de la legalidad en la contratación de personal y de servicios según la ley de Contratos del Sector Público, así como con respecto al Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y Procedimiento Administrativo Común", ha informado el consistorio.
Esta voluntad de revisión arranca a partir de un informe de los servicios técnicos del IMI que constató la existencia de una serie de facturas pendientes de pago emitidas por diferentes proveedores al instituto por valor de 1,4 millones de euros, por importes no reconocidos en el ejercicio que les correspondían.
Una primera auditoría realizada por los servicios municipales apunta "una alta proporción de contratación directa y negociada sin publicidad, sin considerar la oferta del mercado y con riesgo de fraccionamiento contractual, al tiempo que marca también posibles irregularidades en la contratación de personal externo".

miércoles, 13 de enero de 2016

Obama dice que hay que reducir la "influencia" del dinero en la política


WASHINGTON.- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aseguró en su último discurso sobre el Estado de la Unión que hay que reducir la "influencia" del dinero en la política para que "un puñado de familias e intereses ocultos" no puedan financiar las elecciones.

"Si nos rendimos ahora, estaremos abandonado un futuro mejor. Quienes tienen dinero y poder ganarán más control en decisiones que pueden mandar a un joven soldado a la guerra, o permitir otro desastre económico, o dar marcha atrás con los derechos de igualdad que generaciones de estadounidenses han luchado para conseguir", indicó Obama.
El mandatario apuntó que ello hace aumentar "la frustración", ante lo que "habrá voces" que pidan "volver a las tribus, usar como chivos expiatorios a ciudadanos que no se parecen a nosotros, o que no rezan como nosotros, o no votan como nosotros, o no comparten nuestros mismo orígenes".
"Tenemos que hacer que votar sea más fácil, no más difícil, y modernizar las votaciones adecuándolas a cómo vivimos hoy en día. A lo largo de este año, pretendo viajar por el país para presionar a favor de las reformas para este fin", apuntó.
Obama también pidió que se ponga fin a "la práctica de dibujar los distritos del Congreso para que los políticos puedan elegir a sus votantes y no al revés", en una alusión al "gerrymandering", como se denomina a la manipulación de distritos para favorecer la elección de un legislador de un partido determinado.

Puigdemont toma posesión como presidente de la Generalitat de Catalunya sin citar a la Constitución y al Rey

BARCELONA/MADRID.- El nuevo presidente de la Generalitat de Catalunya, Carles Puigdemont, ha tomado hoy posesión del cargo prometiendo "fidelidad a la voluntad del pueblo de Cataluña representado por el Parlament", sin citar a la Constitución y al Rey, en contra de lo que hasta ahora era habitual.

En la toma de posesión en el Palau de la Generalitat, la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, ha evitado mencionar al Rey y la Constitución y ha preguntado a Puigdemont: "¿Promete cumplir lealmente las obligaciones del cargo de presidente de la Generalitat con fidelidad a la voluntad del pueblo de Cataluña representado por el Parlament?", a lo que Puigdemont ha respondido afirmativamente: "Sí, prometo".
La fórmula habitual en la toma de posesión es que el presidente del Parlament pregunte al presidente electo si jura fidelidad al Rey, a la Constitución, al Estatut y a las instituciones catalanas, pero Forcadell ha modificado hoy el enunciado.
El acto, con la presencia de autoridades como el ministro del Interior en funciones, Jorge Fernández Díaz, se ha celebrado en el Salón Sant Jordi del Palau de la Generalitat, con un telón negro de fondo y sin ninguna imagen del Rey. Ni el ministro ni la delegada del Gobierno en Cataluña, Llanos de Luna, han aplaudido a Puigdemont.
En su discurso como nuevo president, Puigdemont ha incidido que ha prometido el cargo "explicitando esta lealtad al Parlament y al pueblo de Cataluña", entendiendo, ha dicho, que "el Parlament escoge al presidente y el pueblo al Parlament, en un circulo virtuoso de legitimidad democrática indiscutible".
El president se ha comprometido con que haya un debate desde el "respeto y la serenidad", con "trabajo y diálogo", aunque ha querido dejar claro que perseverará en el objetivo independentista con dos citas.
La primera, "imposible es solo una opinión", frase que usa también el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, y la segunda, de Gaziel: "Soy falible pero insobornable".
El exalcalde de Girona ha aseverado que no están "cansados" del proceso soberanista sino "más esperanzados que nunca", al tiempo que ha garantizado que pondrá "las instituciones a trabajar en esta dirección" sin "perder de vista las esperanzas de la gente".
Así, ha defendido que Cataluña necesita "herramientas" propias de un Estado en un momento en el que "estamos -ha dicho- asfixiados y humillados".

La Abogacía del Estado revisa el gesto de Puigdemont

La Abogacía del Estado estudiará la fórmula utilizada por el nuevo presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, en su toma de posesión, por si el no haber acatado la Constitución fuera merecedor de alguna acción por parte de los servicios jurídicos.
Fuentes del Ejecutivo han indicado esta noche que la Abogacía empezará mañana a estudiar las palabras de Puigdemont, que ha prometido hoy el cargo con "fidelidad a la voluntad del pueblo de Cataluña representada por el Parlament", pero ha obviado la Constitución y al Rey, tal como había costumbre de hacer hasta ahora.
Los servicios jurídicos del Estado analizarán ahora la legislación y la jurisprudencia existente para determinar si el haber ignorado la promesa o juramento de acatar la Constitución merece algún reproche jurídico.
El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha asumido este martes el cargo sin mencionar al Rey ni la Constitución, y ha prometido ser fiel a la voluntad de los catalanes, con un "Lo prometo". En la toma de posesión celebrada en el Palau de la Generalitat, así ha respondido a la pregunta de la presidenta del Parlament, Carme Forcadell: "¿Promete cumplir lealmente las obligaciones del cargo de presidente de la Generalitat con fidelidad a la voluntad del pueblo de Cataluña representado por el Parlament?".
La promesa de Puigdemont ha estado precedida por una breve intervención del presidente saliente, Artur Mas, que le ha agradecido "haber aceptado el reto de ser el 130 presidente de la Generalitat en estos momentos apasionantes, decisivos y trascendentes" para Cataluña.
El ministro de Justicia, Rafael Catalá, ha advertido antes de la celebración de ese acto de que Puigdemont "en ningún caso" podría introducir en sus palabras elementos que desvirtúen el juramento de cumplimiento de sus obligaciones y de la Constitución.
Catalá ha recordado que las fórmulas utilizadas a lo largo de los años han sido muy variadas, y el Tribunal Constitucional y la Junta Electoral Central se han pronunciado sobre los elementos que se pueden introducir en ese acto.
Ahora corresponde a la Abogacía del Estado analizar si la fórmula utilizada es respetuosa con la Constitución o si genera algún tipo de infracción.

¿A quién está juzgándose en Mallorca? / Ramón Cotarelo *

Este país tiene una deuda inmensa con el juez Castro, ese hombre que, en cumplimiento de su deber, ha instruido la causa cuya vista oral se inició el lunes y en la que, entre otros acusados, se sientan en el banquillo una infanta de España y su marido. Es fácil intuir las inmensas presiones que ha debido resistir ese  representante del Poder Judicial, viendo el papelón que en la primera sesión de la causa estuvieron haciendo el fiscal y la abogada del Estado, empeñados en apoyar a la defensa de la infanta para exonerarla contra viento y marea.

Sí, el país entero debe un homenaje al juez Castro. La base de la civilización es la justicia y la base de la justicia, la independencia y la honradez de los jueces. De cada juez.

Porque no solamente el fiscal y la abogada del Estado defendían a la acusada. Todo el establecimiento mediático, todos los publicistas del régimen, que son muchos y muy bien pagados, todas las fuerzas vivas del orden y la tradición, apoyan que se otorgue a la infanta un trato de privilegio porque, en el fondo, no creen que la justicia deba ser igual para todos.

Sin embargo, el problema no es si esta señora es acusada, juzgada y condenada o no. Aunque parezca mentira, es lo de menos. Su importancia personal es cero. De hecho la Casa Real ya la ha despojado de su título nobiliario y la ha arrojado de su seno, que es como desnaturalizarla.  
 
No, el problema no es ella personalmente, sino lo que representa. Ella no es más que un cortafuegos. De lo que se trata es de eliminar la posibilidad de que la incriminación llegue más arriba, a su hermano, a su padre, a la Corona, a la institución monárquica. Porque, aunque las magistradas ya hayan rechazado dos veces la petición de que Juan Carlos I y Felipe VI comparezcan como testigos, sus nombres seguirán apareciendo, las peticiones seguirán produciéndose y de ellas se harán eco los medios extranjeros.

Por mucho que pretendan evitarlo, en el banquillo de la Audiencia de Mallorca no se sienta sola la infanta de España. Se sienta, se quiera o no, la sombra de su padre (presente en la sala como el espíritu del padre de Hamlet) y el actual Rey en efigie. 

Se sienta la monarquía.
 
(*) Catedrático emérito de Ciencia Política en la UNED

martes, 12 de enero de 2016

El primer revés de Su Majestad y el Estado en la defensa de la Infanta / Melchor Miralles *

No es un juicio a la Corona, pero los planos y las fotografías de la infanta Cristina de Borbón y Grecia en el fondo del banquillo de los acusados en el ‘Caso Nóos’, aún sin haber renunciado a sus derechos a la sucesión a la Jefatura del Estado, suponen el primer revés serio para el Rey Felipe VI, que ha fracasado en sus intentos para conseguir esa renuncia, lo cual está teniendo derivadas tóxicas y negativas para la institución monárquica.

No sirve el argumento de que al figurar en sexto lugar en el orden sucesorio es de todo punto improbable que jamás pueda la infanta acceder a la Jefatura del Estado. Los derechos de que dispone la infanta son absolutamente incompatibles con el hecho de sentarse en un banquillo, disponen de una carga emblemática y representativa que no se compadece con la conducta observada por Doña Cristina en la empresa familiar y durante la instrucción del proceso y suponen un daño a la Corona inmenso, más lo que queda por ver en el juicio.

Pero se ha iniciado la vista oral y ahí está la infanta, acusada de ser cooperadora necesaria de dos delitos fiscales, protagonista de un juicio y unas imágenes que quedan para la historia, que perjudican seriamente a la Corona y que indignan a buena parte de los ciudadanos, que no soportan el escarnio y la nula consideración de la hermana del Rey, incluso un punto altiva.

En la primera jornada de la vista, dedicada a cuestiones preliminares, pero importantes, el Estado, con instrucciones del Gobierno, desplegó toda su fuerza no en la defensa de los intereses de los ciudadanos, sino en la defensa de la infanta. El fiscal sacó un nuevo informe de Hacienda favorable a la hermana del Rey, la Abogacía del Estado se empleó a fondo en la exculpación y llegó a decir que eso de que Hacienda somos todos es publicidad engañosa. Ahora terminamos de entender lo que intuíamos cuando Rajoy dijo aquello de que a la infanta le iba a ir bien.

Si al final se libra por la aplicación de la doctrina Botín y con el fiscal Horrach como principal defensor, será peor para su imagen y para la del Rey, porque quedará como un fraude monumental que acredita que la Justicia no es igual para todos, y ya se sabe que en política las cosas son como parecen.

Por más que lo ha intentado desde antes incluso ser acceder al trono, por más que ha roto relaciones muy en serio con ella, Felipe VI, que tantas cosas está haciendo mejor que bien, ha patinado estruendosamente al fracasar, junto a los miembros de la Casa, en sus reiterados intentos para conseguir la renuncia de la infanta. Sorprende el fracaso en el objetivo, más aún después de la abdicación de su padre y del clima de severa crisis institucional que atraviesa España. No cabe mayor desprecio a los ciudadanos, a su hermano, a las instituciones y a su propia dignidad, ni mayor desvarío, ni superior irresponsabilidad que enrocarse como lo ha hecho doña Cristina. Algún día conoceremos con detalle el contenido de las conversaciones entre el Rey y su hermana, escasas, cortas, pero intensas y de alto voltaje familiar y político.

Si finalmente el fiscal Horrach sube a la infanta al carrito mangado en Mercadona y la saca del proceso, el error será mayúsculo, y el escándalo de alta magnitud. La Fiscalía, en el caso de la infanta, ha ejercido una labor de defensa incompatible con el Estatuto del Ministerio Público y con la defensa de los intereses de los españoles y el cumplimiento de la ley. Si se consuma la aplicación de la doctrina Botín a la infanta, el tono del cabreo y la crítica se elevará hasta los cielos, y es lo que nos faltaba.

El juicio acaba de empezar, pero la primera decisión a adoptar es, desde un punto de vista político, quizá la de más calado. Las magistradas sabrán, y ojalá acierten en su decisión, y sean capaces de argumentarla a modo.

Y en España, un Gobierno en funciones y sin visos de que vaya a ser posible evitar otras elecciones. Y en Cataluña, la desconexión en marcha. Y Rajoy, acojonado con las nuevas revelaciones de Bárcenas, y las grabaciones a punto de salir. Y el personal, atónito ante tanta estulticia y tanta mediocridad.

(*) Periodista

Día negro para la Corona y para Rajoy / José Oneto *

Un periodista y filólogo que el lunes fue investido 130º Presidente de la Generalitat catalana, una Infanta de España, hermana del rey Felipe VI e hija del rey emérito, Juan Carlos de Borbón, casada con un jugador de balonmano, medalla de bronce de unos Juegos Olímpicos, ocupan este lunes el interés de la prensa internacional, que pone el acento en la inestabilidad política de España, una inestabilidad en la que mucho tienen que ver el periodista y filólogo Carles Puigdemont, la infanta Cristina de Borbón y su esposo, el jugador de balonmano Iñaki Urdangarin.

Ha dado la casualidad de que después de seis años de investigaciones judiciales, Cristina de Borbón, de 50 años, esté siendo juzgada por delito fiscal, y su esposo, Iñaki Urdangarin por malversación de fondos públicos, prevaricación, fraude a la Administración, blanqueo de capitales, falsedad en documento público, falsedad en documento mercantil y dos delitos fiscales (19 años de cárcel), en medio de una desconocida crisis política en la que Cataluña quiere separarse de España, según ha reiterado el nuevo Presidente de la Generalitat catalana, y con un Gobierno en funciones que es incapaz de encontrar una mayoría para la estabilidad parlamentaria. La presencia de la pareja en el banquillo de los acusados, que ha hecho sus negocios utilizando a la propia Monarquía y al rey Juan Carlos, “ha supuesto – dice Le Parisien - un terremoto en España porque nunca en la historia de la Monarquía un miembro de la familia real había tenido que enfrentarse a una deshonra así. Este juicio fuera de lo común, que debe durar seis meses, apasiona a todo el país, aunque numerosos españoles ya están inquietos porque la justicia pueda ser demasiado suave con la hija de Juan Carlos”.

El juicio de la Infanta, según Le Parisien, resulta sintomático de una España carcomida por los escándalos de corrupción: del Partido Popular de Mariano Rajoy a los nacionalistas catalanes, pasando por los sindicatos andaluces: pocos escapan a estos problemas. Son muy escasos los que todavía apoyan a la Infanta. El mal ya parece hecho: el juicio a un miembro de la familia real desprestigia a la Monarquía. Se trata según La Stampa de Milán del “Día negro de la Corona en España” en tanto “son muchas las incógnitas del caso, y en la Zarzuela se teme que las defensas de los acusados quieran subrayar el papel de los Borbones en estas tramas. “Diego Torres, antiguo amigo íntimo de Urdangarin, amenazó con hacer una declaración explosiva sobre las conexiones de la Casa Real y del secretario de la Infanta, García Revenga, con el Instituto Nóos. Más de 6,2 millones de euros habrían pasado de las arcas publicas a las de una serie de sociedades, algunas de las cuales con sede en paraísos fiscales. Más de la mitad de estos ingresos, 4,5 millones, no estarían justificados. Cristina de Borbón está acusada de fraude fiscal precisamente por ser la titular de una de estas sociedades, la patrimonial Aizoon.

Todo eso en el peor momento político del país desde el inicio de la transición, con un nuevo Presidente en Cataluña que ha reiterado que va a seguir el plan independentista, desautorizado por el Tribunal Constitucional, con el que se quiere elaborar una legislación propia para ir desconectando progresivamente con España para conseguir la independencia en Julio de 2017, después de un referéndum, similar al celebrado en Escocia. “Cuando se trata de la independencia -dice este lunes el periódico alemán Sudeutsche Zeitung - a los separatistas catalanes les vale cualquier maniobra política. Por encima de todas las diferencias ideológicas, en Barcelona se ha formado ahora una alianza de partidos de conservador a izquierda radical, cuyo único denominador común es el objetivo que en opinión de los separatistas resuelve todos los demás problemas: la separación del Estado español. ”El conflicto en torno a Cataluña obstaculiza la formación de una coalición de Gobierno entre los socialistas y la izquierda alternativa, como ha estado pretendiendo el socialista Pedro Sánchez. Los socialistas siguen defendiendo con vehemencia la unidad de España, mientras Podemos opina que los catalanes deberían poder celebrar un referéndum sobre la independencia. El resultado de un referéndum de este tipo es incierto: los adversarios y los defensores están prácticamente igualados. Pero en el fondo da igual, porque en la Constitución española, la indivisibilidad y la unidad de la nación, está claramente anclada.

El mismo periódico mantiene la tesis de que los conservadores no tienen ninguna posibilidad de alcanzar una mayoría sólida “mientras el PP, enquistado y marcado por escándalos de corrupción, no consiga deshacerse del impopular Mariano Rajoy ”Como jefe de Gobierno y alumno modelo de la austeridad estaba bien visto en Bruselas y en Berlín, pero no entre sus propios ciudadanos, que poco perciben de los propagados efectos positivos del ahorro.

Esto demuestra que Bruselas y Berlín han fracasado a la hora de convencer a los españoles – y portugueses – de que la austeridad carece de alternativa. “En la Península Ibérica, los populistas de la derecha no tienen nada que hacer; no en última instancia debido a las experiencias históricas con dictaduras fascistas. Sea cuál sea el desenlace en España: Angela Merkel tiene que hacerse a la idea de socios más incómodos en el Sudoeste”.

(*) Periodista

http://www.republica.com/viva-la-pepa/2016/01/11/dia-negro-para-la-corona-y-para-rajoy/

Si la Infanta se libra, peor para la Corona / Pablo Sebastián *

Histórica y preocupante imagen la de la Infanta Cristina, hermana del Rey Felipe VI e hija del Rey Juan Carlos I, y su esposo Iñaki Urdangarin, sentados en el banquillo de acusados del caso Nóos que juzga varios delitos de fraude y estafa al erario público de varios millones de euros.

Una imagen pésima para la Corona que, en ámbitos del Gobierno se pretende paliar con la salida de la Infanta del juicio como consecuencia de una estrategia pactada con el fiscal Horrach y convencidos de que, a pesar del alto coste de dicha operación, ‘el tiempo lo cura todo’ menos una condena de un miembro de la familia del Rey.

Por ello quienes pretenden librar del juicio a la Infanta por causa de sus presuntos delitos fiscales -de los que hay pruebas e indicios-, con ayuda del fiscal Horrach, piensan que el coste político y social que para la Corona tendrá esta maniobra se diluirá en cuestión de meses o semanas. Máxime vista la trepidante actualidad e inestabilidad política del país donde el Rey Felipe VI tiene un destacado protagonismo tal y como se vio ayer cuando la Casa Real anunció que el monarca no va a recibir a la presidenta del Parlamento catalán.

Mientras que la presencia de la Infanta en el juicio y el riesgo de una condena producirá -según los estrategas del poder- a la Monarquía un daño mayor que el que podría desprenderse de la sensación general de un fraude jurídico y de la prueba manifiesta de que todos los españoles no son iguales ante la ley, máxime si eres hija o hermana de Rey.

Creemos, al contrario de lo que piensan algunos, que tanto el juicio como la posible condena de la Infanta Cristina son menos dañinos para la Corona que la sensación de un fraude judicial y la prueba de que todos los españoles no son iguales ante la ley, máxime si eres hija o hermana de Rey y todo ello parapetado en la llamada ‘doctrina Botín’.

Una doctrina infame en sí misma que libera de responsabilidad penal a quienes han defraudado a la Hacienda pública si el Fiscal y la Abogacía del Estado no acusan -lo que en ambos casos depende del Gobierno de turno-, y que años atrás se aplicó al ex presidente del Santander Emilio Botín y a varios de sus colaboradores. Con el añadido, en aquel caso y tras varias maniobras del Gobierno, de que la fiscalía y la abogacía del Estado no reconocían entonces la existencia de delitos.

Cosa que no concurre en el caso Nóos donde el propio fiscal Horrach reconoce la existencia de delito fiscal pero solo lo aplica a Urdangarin en contra de lo instruido por el juez José Castro -luego confirmado por la Audiencia Provincial-, y las pruebas que certifican la ‘colaboración necesaria’ de la Infanta Cristina, que además era propietaria del 50% de la sociedad Aizoon, en el delito fiscal.

El que debería ser perseguido de oficio por la fiscalía en defensa de los intereses de la ciudadanía y del erario público, lo que asombrosamente evita Horrach, olvidando de paso la otra ‘doctrina Atutxa’, donde no se aplicó la ‘doctrina Botín’ ni hubo exoneración alguna porque estaban afectados en ese proceso: ‘bienes de titularidad colectiva y naturaleza difusa o de carácter meta individual’.

En el colmo de la desfachatez el fiscal Horrach -en cuyos escritos de descalificación vejatoria del juez Castro se vio su intención procesal- llegó a decir en la apertura de juicio que si la Infanta Cristina sigue en el proceso ello supondrá ‘quebrantar la igualdad y discriminarla’ (sic). Que es precisamente lo que pretende hacer Horrach en su beneficio.

Y lo que hizo respecto a la mujer de Diego Torres -el socio de Iñaki Urdangarín- Ana Tejeiro, para utilizarla de coartada como se ha visto en el nuevo informe que Horrach se sacó de la manga de la Agencia Tributaria, para certificar que Hacienda no ha investigado a la Infanta lo que entra en la lógica de los favores del poder en los que estamos.

Horrach quiere convertir en realidad las palabras de Rajoy, de hace dos años, en las que dijo: ‘Estoy convencido de la inocencia de la Infanta, le irá bien’. Y puede que así ocurra, pero si le va bien a ella a lo mejor no le va también a su hermano Felipe VI en estos tiempos en los que los silencios del bipartidismo PP-PSOE ahora pueden ser desbordados por otros destacados actores del Parlamento nacional. En todo caso si la Infanta es tan inocente como dicen algunos ¿a cuento de qué debería renunciar a sus derechos de sucesión al trono como piden los mismos que la quieren exonerar? O ¿por qué se le retiró el ducado de Palma?

La flagrante intervención del Gobierno a favor de la Infanta Cristina es un daño añadido a la crisis institucional que vive este país donde está claro que la Justicia no es igual para todos los españoles. Lo que debe evitar manteniendo a la Infanta en el proceso el tribunal que la tiene que juzgar para decidir al término del juicio si tiene responsabilidad en su presunto fraude fiscal.

(*) Periodista

domingo, 27 de diciembre de 2015

La Corona necesita más biblioteca / Francisco Poveda *

La Corona es símbolo de unidad y permanencia del Estado y, según la vigente Constitución española, arbitra y modera el funcionamiento regular de las Instituciones. El Rey jura guardar y hacer guardar la Constitución y las leyes así como respetar los derechos de los ciudadanos y de las Comunidades Autónomas. Pero además, la Constitución debe establecer una sociedad democrática avanzada en nuestro país, según los padres de la Patria que la consensuaron y redactaron para su aprobación en su momento por las Cortes Generales ya democráticas.
A partir de lo anterior, la sensación al menos de las burguesias periféricas ilustradas y empleadas en el tercer sector o el terciario avanzado es que Felipe VI ha perdido una gran oportunidad con ocasión de su segundo mensaje de Nochebuena a todos los españoles por no asumir el necesario liderazgo en un país inserto en la incertidumbre tras las elecciones del 20D y sometido de nuevo a tensiones territoriales, en presencia y en potencia, que requieren de inteligentes fórmulas flexibles y variadas que conjuren rupturas unilaterales de efecto inducido acumulativo en Galicia, País Vasco, Navarra y Cataluña para seguir casi seguro por Valencia y Baleares sin descartar concluir con Aragón y Canarias.
Por el bien de la Corona y del futuro de España, el contraste de pareceres sobre la forma y fondo de ese mensaje navideño debe servir de elemento de reflexión y análisis sobre el momento del proceso de todos los españoles hacia el objetivo constitucional de esa sociedad avanzada que el entorno del monarca en la Casa Real, o no parece tener claro del todo, o teme que lleve aparejado el cuestionamiento serio de la utilidad de la institución monárquica por incapacidad de adaptación del régimen del 78 a la tan diferente España del entrado siglo XXI.
Y, efectivamente, desde científicas convicciones monárquicas modernas en mi condición de castellano mediterráneo, me inclino porque eso sea así en tiempos tan utilitaristas por radicales, lo que no legitima que esta vez Felipe VI haya pensado más en conservar su testa coronada, algo importante para la continuidad de su dinastía, que en la urgencia del momento para España, que no pasa ni por la rigidez de posicionamientos personales u oligárquicos ni por el quebradizo dogmatismo constitucional, por lo que se juega en este envite la propia Corona si muestra una actitud de intransigencia e inmutabilidad. 
Y ese mensaje, a mi juicio, sí pone en riesgo a la monarquía al adolecer del más mínimo pensamiento estratégico por sus ideólogos y/o redactores palaciegos al considerarlos como equivocados en nuestro particular trance histórico. ¿Creía asi Felipe VI defenderse mejor de quienes claman un cambio de régimen o de quienes lo desean y no lo dicen desde dentro? ¿Quién o quienes son los que miran hacia atrás? Seamos serios porque nos jugamos mucho todos.
Creo que en La Zarzuela existe una excelente bodega para atender a los relevantes invitados que la frecuentan pero también tengo entendido que la biblioteca personal del monarca es muy exigua pese al impagable asesoramiento docto de la profesora Carmen Iglesias desde niño al actual rey de España. Poner los libros, para empezar, a la altura de la cantidad y calidad de esas botellas sería un acertado primer paso hacia la verdadera excelencia para evitar a la Familia Real cometer más errores de bulto por déficit de cultura general política e histórica.
Porque todas las revoluciones burguesas que en el Mundo han sido a partir de la Ilustración, desde la inglesa de Cromwell en 1648 hasta la americana de George Washington en 1763, pasando por la francesa de Robespierre en 1789, son producto de la falta de perspectiva de los luego perdedores por recluirse a la defensiva en sus viejas posiciones, lo que cargó de razones a quienes a fuer de pedir y no ser atendidos, optaron por abandonar a su suerte lo que ya no servía a sus sociedades respectivas en diferentes pero secuenciales momentos históricos.
Es preocupante, además, que el tradicional mensaje real sólo lo viesen esta vez  6,6 millones de espectadores cuando el pasado año fueron 8,2, lo que denota pérdida de interés en lo que pueda decir o plantear el actual Jefe del Estado pese a los momentos tan complejos por los que atraviesa España. No es ninguna buena señal, pienso, esa falta de confianza en las capacidades del mando como muy bien entiende Felipe de Borbón y Grecia en su calidad de militar de profesión. Y aquí se detecta, creo, otro fallo de información de calidad sobre el estado general de la Opinión Pública y como se percibe en la calle la Monarquía en su papel añadido de catalizadora hacia el Gobierno de turno de los principales anhelos sociales de gran parte de los españoles.
La neutralidad de la Corona está implícita en la Constitución pero le queda margen de maniobra hacia la no beligerancia que conlleva asumir el liderazgo en momentos tan excepcionales como los que estamos viviendo para evitar así un vacío espiritual de poder que impida una deriva como la ya experimentada en la I República española de 1873 en plena emancipación de nuestras colonias americanas, comenzando por Méjico y Argentina primero, y terminando con Filipinas, Cuba y Puerto Rico después, en el desastre nacional de 1898.
Mirar, pues, al pasado no tan idílico para no reconocer la quiebra del presente y hablar de cohesión nacional obviando su sustrato de cohesión social, concluye en un discurso agotado por muy oido desde los tiempos de Franco y suena a un patrioterismo cuartelero que no casa para nada con lo que se esperaba del paso del entonces Príncipe de Asturias por la prestigiosa universidad norteamericana de Georgetown, en Washington.
No se entiende, en consecuencia, que Felipe VI no reconozca en público el reto del cambio hasta decepcionar a la España más vigorosa aunque reciba el aplauso de la subvencionada y menos competitiva, acomodada por propio interés al actual estado de cosas, que vocifera a favor de una unidad y no por otra más justa por una mal entendida solidaridad nacional. Una oportunidad perdida, pues, de demostrar la utilidad de la Corona en semejante coyuntura si el discurso hubiese sido otro o no le hubiese sido impuesto desde La Moncloa, lo que tiene todos los visos.
Porque el Rey pareció apostar por una opción centralista al negar la actual realidad del Estado, donde coexisten varios sentimientos de españolidad, al cerrar el paso a una situación federal que pueda sintetizar la hoy innegable diversidad en una nueva organización política.
Si Felipe VI buscó una neutralidad formal pudo cosechar el efecto contrario creyendo así alinearse con la mayoría sin tener en cuenta que el cambio generacional afecta a todo el territorio y que quedar confinado en la España anterior alimenta la sensación, sino el convencimiento de los jóvenes, de irrelevancia práctica de la Monarquía como herramienta de salida de la situación hacia un futuro mucho más prometedor. 
¿Qué quería decir el monarca al hablar de pluralidad política pero no territorial; ser sensibles con el rigor, la rectitud y la integridad; cuáles son los intereses generales de España, los de quien; a qué compromiso ético, y de quién, se refería; qué es y cómo entiende él esa comunidad de afectos e intereses que mencionó? Basar un discurso en lugares comunes y muletillas innecesarias, para no decir nada en el fondo, y sin la más mínima alusión a la inaplazable reforma constitucional, no es desde luego defender de la mejor manera y prestigiar a su dinastía porque en lo que se va a desembocar, al final, es en un nuevo por inevitable proceso constituyente más pronto que tarde. 
Queda la duda de si, a partir de ahora, Felipe VI asume más democracia para resolver la crisis territorial apuntalando la tan cacareada unidad desde la diversidad, sensatez, prudencia y naturalidad en vez de disfrazarse de pompa y solemnidad, como otro error añadido más. Porque si, en vez de la unidad, la Monarquía simboliza la unicidad y queda reducida a un mal menor que sobrevive ante la desconfianza que suscita una república en manos de otros mangantes, ese riesgo de poder prescindir de ella en cualquier momento tampoco desaparece si deviene en irrelevante para el sentir del pueblo. Quizá ahí radique el miedo de la 'nomenklatura' a un referendum sobre la forma de Estado que, por otra parte, daría estabilidad por legitimidad a la Monarquía de resultar a su favor casi con toda seguridad de no seguir empeorando las cosas.
Desde Cataluña se le reprocha al Rey falta de sensibilidad con siete millones de catalanes por alejado de la ciudadanía desde una monarquía que entienden uninacional y unilingüistica y al que se le pide no ahogar los anhelos democráticos de una minoría que no puede imponerse.
Es de manual que la unidad de España que todos queremos no se asegura ignorando las pretensiones legítimas y democráticas de una parte significativa de españoles que no viven a gusto o cómodos en la actual construcción después de 37 años y plantean reformas para evitar mudarse. La incapacidad de la clase política para encauzar la situación no debe arrastrar nunca al Jefe del Estado ni obligarle a lanzar un bumeran contra esos nacionalistas minoritarios, que también son españoles, con el fin de arrojarles a las tinieblas para esconder el problema que no saben o no quieren resolver otros, hasta poner en un brete a Felipe VI.
Esta claro que el monarca se dejó, hasta aparecer como lo que nunca debe ser, y dar lugar a que se le reprochase dar lecciones de democracia sin haber sido elegido tras la desgranada retahila de obviedades y mitos, que ya no responden a realidad actual alguna, desde una sensación de aparente intransigencia por su parte, que conducía a destilar un mensaje negativo y pesimista sobre la suerte del Estado.
Las recientes elecciones generales las han ganado en su conjunto la izquierda y los nacionalistas, lo que presenta otra oportunidad para buscar un nuevo consenso en pos de la reforma constitucional desde el liderazgo que se le debe exigir a un monarca reinante por mucha inseguridad jurídica por inconcreción que rodee su sucesión y otros aspectos clave de su función arbitral y moderadora. 
Por eso el joven rey no apareció en televisión y radio como un líder y, por contra, sí como mensajero de terceros machacando sobre la unidad -¿contra quién?-, el interés general como vago concepto que no describió; sin menciones al papel disolvente de la corrupción y a sus principales víctimas: niños, mayores y los jóvenes, a quien se ha tratado de robar el futuro, y todo en un escenario, más de autoridad que el familiar propio de estas fechas, y como paralizado en torno al régimen del 78. Todo un paso atrás respecto al tampoco brillante mensaje de 2014 grabado aquella vez en su hogar de Zarzuela.
Un miembro del innegable cambio generacional escenificado en el 15M, como es el líder izquierdista Alberto Garzón, ha tenido que venir a resaltar la falta de conexión de Felipe VI con su pueblo y sus problemas cotidianos al hacer inaceptable esta Nochebuena el discurso de la derecha más antigua sobre una supuesta recuperación económica que casi nadie dice notar.
El Jefe del Estado no habló de reformas cuando muchos españoles lo esperaban ante la necesidad de deconstruir lo tornado en inútil para la mayoría para, a partir de ahí, construir una nuevo país en el que todos los pueblos de España estén dispuestos a vivir sin indecentes y sin indecencias. Tome nota don Felipe y lea estos días alguna de las suertes de sus antecesores en los siglos XIX y XX, y por qué, para cambiar de rumbo antes de que la dinámica histórica termine en un nuevo desastre por fragilidad.

(*) Periodista y profesor