domingo, 26 de agosto de 2012

'The Washington Post' critica a las monarquías europeas en tiempos de crisis


MADRID.- "Justo después the confesar a sus ciudadanos que no podía dormir por las noches por culpa del paro juvenil, el rey de España cogió un avión y se fue de safari a Botswana a matar elefantes". Así empieza The Washington Post su artículo acerca de las monarquías europeas que llevó este viernes en la portada de su versión impresa, con foto de la família real española incluida. El rotativo americano repasa el estado y los gastos de las diversas realezas europeas haciendo especial hincapié en los escándalos que rodean a nuestra monarquía, según http://www.huffingtonpost.es.

El periódico explica como la mayoría de monarquías europeas se han visto obligadas a reducir parcialmente sus presupuestos o a mejorar la transparencia de estos. A su vez, refleja el aumento de las dudas acerca de la conveniencia y relevancia que tienen estas familias, en una época en la que se están bajando salarios, pensiones y prestaciones públicas.
A pesar de mencionar varios escándalos reales -como las fotografías del príncipe Guillermo de Inglaterra desnudo y de fiesta en Las Vegas- el artículo se fija principalmente en el descenso de la reputación de la monarquía española por culpa de diversos sucesos.
Así, el diario se hace eco del caso Urdangarín o del disparo en el pie del nieto del Rey, Froilán, sin consecuencia alguna para el responsable que se encontraba a su cargo (su padre, Jaime de Marichalar). Por supuesto no olvida el desafortunado safari del rey en Botswana ni el despojo del título de presidente honorario de la fundación WWF.
The Washington Post explica los sueldos del rey -266.436 euros- y del príncipe -127.636 euros-, y los compara con el del presidente de EE UU, Barack Obama -319.105 euros. También compara el gasto total de la monarquía española con las otras europeas.
Según el diario americano, la familia real le cuesta a los españoles entre 11 y 12,3 millones de dólares (en base a cifras oficiales), mientras que la realeza holandesa cuesta 48,5 millones de dólares o la inglesa 47 millones. Cuestiona, sin embargo, la veracidad de la cifra referente a la monarquía española. El artículo apunta a que algunos de los gastos de la familia real podrían ser derivados a otras partidas, como el Ministerio de Defensa o el presupuesto de seguridad para altos cargos.

sábado, 25 de agosto de 2012

Las cajas de ahorro españolas preparan una nueva oleada de despidos masivos para el otoño

MADRID.- Los empleados de las cajas de ahorro españolas se enfrentan a un otoño caliente, con una nueva ronda de despidos que en algunos medios digitales cifran en más de 5.000 personas. La fecha clave para el pistoletazo de salida se producirá tras la primera quincena de septiembre, cuando las auditorías independientes detallen qué entidades recibirán ayudas del rescate europeo, según http://www.elboletin.com.

Según los cálculos de los sindicatos, desde que se inició la crisis más de 30.000 trabajadores de los bancos y cajas han perdido su empleo, un 11,1% de las plantillas que existían en 2008. La nueva ronda de ayudas del rescate de 100.000 millones de euros llevará aparejadas nuevas condiciones de reestructuración por parte de Bruselas. En otras palabras, más despidos y cierres de sucursales.

Una entidad que podría tener que recibir ayudas es BMN. La entidad, de la que el ministro de Economía, Luis De Guindos, fue consejero antes de asumir su cartera, quedó fuera de la nueva ronda de fusiones y tiene difícil poder realizar los saneamientos del ladrillo a cargo de sus resultados. El grupo surgido de la fusión de Caja Murcia, Sa Nostra, Caja Granada y Caixa Penedès, necesita algo más de 1.000 millones de euros para realizar las provisiones exigidas por los dos reales decretos aprobados por el Gobierno este año.

Por lo pronto, BMN ha iniciado en la segunda quincena de agosto el ‘Segundo Plan de Adecuación Laboral’, que estará ejecutado previsiblemente para principios de octubre. 389 trabajadores han presentado solicitudes para adherirse a esta nueva reestructuración de la plantilla, de los que 353 han pedido bajas voluntarias, 25 suspensiones y 11 excedencias.

Las entidades en procesos de fusión también deberán recortar sus plantillas al regreso del verano si finalmente reciben parte del rescate. Es el caso del proceso de Unicaja y Caja España Duero. Los rumores apuntan a que 1.800 empleados podrían abandonar la entidad. En su momento, la fusión de Caja España y Caja Duero ya vino acompañada de un expediente de regulación de empleo (ERE) de 846 trabajadores.

Más complicado es el caso de la fusión a tres bandas entre Ibercaja, Liberbank y Caja3, ya que, según han publicado algunos medios digitales, si el proceso finalmente requiriese ayudas públicas, Ibercaja podría plantearse romper el acuerdo o, como poco, reformular el reparto de poder.

Se da el hecho de que Liberbank surgió precisamente de una fusión rota, cuando Cajastur, Caja Cantabria y Caja Extremadura, las tres entidades que la conforman, rompieron su acuerdo con la CAM hace aproximadamente un año. Su unión ya provocó un ajuste que afectó a 1.227 empleados, un 17% de su plantilla.

Casos aparte son los de las tres entidades nacionalizadas, Bankia, Novagalicia y CatalunyaCaixa, que aglutinarán la mayor parte de las ayudas públicas, y cuyo futuro está incluso en el aire al abrirse la puerta a que el FROB liquide entidades.

Bankia, formada por Caja Madrid, Bancaja y las cajas de Avila, Segovia, La Rioja, Insular de Canarias y Laietana, ya aprobó un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) para 3.700 trabajadores, el 16% de la fuerza laboral, tras su fusión.

Mientras, Novagalicia ha eliminado un total de 1.904 empleos para cumplir con las exigencias de su plan de reestructuración, a los que se sumarán 700 puestos de trabajo más hasta el 2013, según el expediente de regulación de empleo (ERE) en vigor, que contempla además otras 1.400 suspensiones de contratos. CatalunyaCaixa eliminó 1.300 puestos de trabajo con la fusión de las cajas de Catalunya, Tarragona y Manresa. Otra incógnita es qué ocurrirá con Banco de Valencia, que cuenta con 2.000 empleados.

domingo, 19 de agosto de 2012

Ocho cosas que no hay que olvidar / Eduardo Punset *

Lo peor que le puede ocurrir a los españoles en este mes de agosto es creerse que les viene un mal año encima. Es paradójico que el conocimiento más sencillo indique a las claras que «se acabó lo que se daba» y que no hay más remedio que volver a empezar, esta vez en serio; y que podemos hacerlo perfectamente si no nos empeñamos en decir que la culpa es de los alemanes. Tal vez por ello valga la pena recordar las ocho cosas que no debiéramos haber olvidado nunca.
  • Primera. Aunque pocos se acuerden, hubo una cosa llamada «el milagro español», que, obviamente, muchos creían que se había instalado para siempre. Ni aquello podía durar toda la vida, como creían muchos políticos y un gran número de ciudadanos, ni la crisis de ahora va a durar eternamente. El milagro español empezó a mediados de los años 60 con los primeros turistas; el famoso boom inmobiliario lo mantuvo hasta 2007.
  • Segunda. La demanda de pisos fue la mayor registrada por ningún país industrializado, de tal manera que el sector público y, sobre todo, el sector privado no pararon de aceptar préstamos del extranjero hasta situarse en el segundo puesto de países más endeudados del mundo. Solo nos ganaba en deuda con el extranjero Estados Unidos, con la gran diferencia de que el dólar seguía siendo una moneda que cualquiera quería aceptar como reserva y que el endeudamiento en porcentaje del producto no representaba ni de lejos el estrafalario porcentaje de España.
  • Tercera. Poco a poco fuimos aceptando que con el euro habíamos empezado la casa por el tejado, constituyendo la unión monetaria antes de la unión económica; de manera que cada uno podía ir a su bola y anular el invento si no se imponían medidas de precaución.
  • Cuarta. Habrá habido quien haya recordado el pasado nazi de los alemanes y su responsabilidad en las dos guerras mundiales, olvidándose de que España estuvo al lado de los supuestamente culpables y por mucho más tiempo.
  • Quinta. El Gobierno alemán, gracias a su influencia en Bruselas y en el Banco Central Europeo, ha sabido recordar a los políticos españoles que había llegado el momento de la verdad. Que era imposible volver a empezar a pedir prestado sin apenas condiciones y sin iniciar en serio las reformas necesarias para salir del atolladero.
  • Sexta. Que la negociación con la Unión Europea no es una negociación similar a la que tiene un estado autonómico con su Gobierno central. Ni el Gobierno de Cataluña ni el Gobierno andaluz pueden comportarse como niños malcriados alegando que, pase lo que pase, ellos tienen sus propias prioridades que pasan por encima de todo el resto. La Unión Europea es la suma de varios Estados que en su conjunto tienen un peso específico y un proyecto de futuro bastante más serio que el nuestro.
  • Séptima. El Fondo Monetario Internacional ha comprobado el sistema elemental para medir la situación económica y financiera de un país. Mi experiencia de economista del Fondo Monetario Internacional –en la que cada dos meses estaba de analista de lo que le pasaba a un país del universo– es que muy a menudo los economistas y políticos instalados en el país observado no sabían o no querían aprender lo que les pasaba. Y sin embargo, bastaba con conciliar las cuatro tablas de la balanza de pagos, del sistema bancario, del acumulado fiscal y de la evolución del producto para saberlo.
  • Octava. Si en lugar de insultarse, este país decidiera sacar pecho no para arremeter contra los demás, sino para poner en marcha procesos tan serios como los que fue capaz de llevar a cabo en el pasado –salir de la dictadura a la democracia e iniciar el proceso de apertura al exterior–, los españoles podrían pasar un buen año.

Ignacio Ramonet: "Las sociedades no son masoquistas y van a reaccionar"


CASTELLÓN.- Hace 15 años que Ignacio Ramonet (Pontevedra, 1943) advirtió en su artículo Desarmar a los mercados de la necesidad de establecer medidas de control financiero para que no acabaran imponiendo su ley. Hoy, el director de Le Monde Diplomatique insiste en 'El País' que la crisis es consecuencia de la inacción de la política y cita “escándalos” como el de Bankia. El periodista y pensador, que participa estos días en el festival Rototom de Benicàssim, critica las políticas de recortes y se pregunta hasta cuándo van a aguantar los ciudadanos.

Pregunta. Predijo hace años las consecuencias de no poner límites a los mercados. ¿Es la realidad peor de lo que imaginó?
Respuesta. Efectivamente, está siendo peor. Cuando avisábamos de que la lógica en la que entrábamos podía conducir a un desastre social es que nos parecía que había que reaccionar para corregir a los mercados, no suprimirlos. Si ayudan a dinamizar la economía, bien, pero si quiere tomar el poder e imponerse no se puede tolerar.
¿Qué diferencia hay entre la política de recortes de Rodríguez Zapatero y la de Rajoy? Ese es el efecto de los mercados, la crisis es la consecuencia de su irracionalidad y no ha habido ninguna decisión política para ponerle freno.
P. Y ahora se aprueban recortes y se apela al sacrificio de los ciudadanos. ¿Es un sacrificio necesario?
R. Pienso que no, es lo que llamó el sadismo económico que se está imponiendo. Tenemos a dirigentes que consideran que la única solución a este ataque de los mercados consiste en sacrificar a la población como si el tormento infringido a las sociedades pudiera calmar a los mercados.
Además, los gobernantes quisieran que las sociedades soportaran estos terribles castigos sin protestas. Es como si quisieran someternos a la droga de la sumisión química. Las sociedades no son masoquistas y van a reaccionar, ya lo están haciendo.
P. ¿Se puede mantener durante mucho tiempo la política de austeridad?
R. Donde se está aplicando no está dando resultado. Me pregunto hasta cuándo se puede mantener y hasta cuándo las sociedades lo van a soportar. La sociedad española aún cree que esto es un accidente y que las cosas van a volver a su sitio.
Cuando tome conciencia de que no es así y de que estas medidas no son de crisis sino que son estructurales y que vienen para quedarse, creo que la protesta alcanzará un nivel importante y, qué pasará entonces. Temo que vayamos hacia las democracias autoritarias en las que para defender este modelo económico se doten de leyes que permitan una represión fácil.
P. ¿Qué futuro le espera a España?
R. En la medida en que no tenga personalidad jurídica suficiente para al menos discutir las consignas que se le impongan desde Europa, lo único que está haciendo es obedecer ciegamente las consignas europeas. Con ello está liquidando la soberanía nacional. Podría haber dicho, como Francia, que no aceptaba el pacto fiscal si no hay un proyecto de crecimiento. ¿Por qué no se hace? ¿Es España una especie de protectorado alemán?
P. ¿Y es viable otro camino?
R. Un gobierno con voluntad de resistir a estas políticas se apoyaría en una dinámica popular para plantear que no se pueden aplicar. Pero España tiene dos presiones, la de los mercados y la de la UE, que no van forzosamente en la misma dirección porque los mercados saben que estas políticas que la Unión Europea impone a España le impedirán crecer. Y si no crece no tiene recursos para pagar a los inversores que han comprado deuda. Por eso vuelven a castigar. España, junto a otros países, tendría que insistir en que Europa necesita también una política de crecimiento, que el BCE debe comprar deuda y una política más activa en defensa de sus intereses.
P. ¿Qué parte de responsabilidad tienen las comunidades autónomas que, como la valenciana, se embarcaron en proyectos millonarios?
R. Dentro de esta locura de la especulación también hay una responsabilidad de aquellos que creyeron que este momento iba a ser eterno y que lo que un buen administrador tenía que hacer era endeudarse. Y ahí sí que hubo delirios y los que más creyeron en este sistema y en que la especulación era eterna son los que construyeron los elefantes blancos como el aeropuerto de Castellón. Hubo un gasto muy importante y hay una responsabilidad de aquellos que se endeudaron de esa manera porque ahora lo pagan los ciudadanos.
P. Se habla ya de una generación perdida, ¿pero qué le espera a la siguiente?
R. Está en juego algo fundamental: la igualdad. Se está privatizando de forma silenciosa la educación y se va a crear una educación pública de bajo nivel en el que las condiciones de trabajo estructuralmente van a ser difíciles y no va a permitir la emergencia de personas de origen humilde. Pero para las personas acomodadas está la enseñanza privada que seguramente va a tener un auge aún mayor. Vamos de nuevo a crear unas categorías sociales que van a tener acceso a los puestos de mando del país y una secundaria que va a tener acceso a los puestos de obediencia. Es gravísimo.

martes, 14 de agosto de 2012

En Baleares, 20 directores de sucursales bancarias, denunciados por estafa por sus clientes

PALMA DE MALLORCA.- Mientras siguen abiertas las investigaciones de los grandes casos de corrupción de las Islas, a la Justicia balear se le ha abierto un nuevo frente: el bancario. Los juzgados de Instrucción de Palma han registrado en los últimos meses 25 querellas criminales contra una veintena de directivos de sucursales bancarias en las islas por «presunta estafa» y «abuso de confianza». Les acusan de 'colocarles' preferentes como depósitos. Son 25 querellas y suman un millón de euros. En Baleares hay 5.000 afectados, según 'El Mundo'

Sus clientes les acusan –cada querella lo hace de forma individual– de colocarles participaciones preferentes como si fueran depósito garantizados. Los afectados denuncian que les vendieron acciones de «alto riesgo», sólo recuperables si se logran vender en mercados secundarios –una especie de mercado de reventa de productos financieros– haciéndoles creer, sin embargo, que ponían sus ahorros en depósitos más que garantizados que podrían recuperar en cuanto quisieran. Las querellas se basan en que el Banco de España obliga a las entidades a informar correctamente a los clientes del riesgo de estos productos y al no hacerlo, denuncian, la compra de preferentes «se hizo sin su consentimiento». La mayoría de denunciantes apunta al director de su sucursal como quien les recomendó la inversión presentándola sin ningún riesgo. También en la mayoría de los casos, cliente y director mantenían una relación de confianza.
El relato de los hechos es similar en las 25 querellas que, a través de la Asociación de Consumidores Facua Baleares, los clientes han interpuesto ante el juez. Y que suman en total, cerca del millón de euros.
Ahora, según recuerdan desde Facua, estas 25 querellas no son más que una primera fase de lo que está por llegar. Se esperan muchas más tras el verano. No sólo porque estas primeras pertenecen sólo a dos entidades bancarias que operan en las Islas cuando las participaciones preferentes se vendieron en muchas más, sino porque sólo alcanzan un millón de euros mientras la cifra invertida por isleños en este producto, en principio sin conocer los riesgos, es bastante más alta. Desde Facua Baleares su presidente, Alfonso Rodríguez, explica que sólo en su asociación tienen registrados «380 afectados» baleares, que suman un total de ocho millones de euros.

Teoría de la militancia / Luis García Montero *

La crisis que está viviendo España supone, entre otros asuntos graves, una descomposición del sentido de la ciudadanía. Se trata de un problema serio y con repercusiones profundas. Basta con pensar los motores tradicionales de la energía cívica y enfrentarlos con la situación actual para tomar conciencia de la complejidad de la desesperanza que sufrimos.

El trabajo es uno de los ámbitos que generan mayor ética cívica por sus relaciones directas con la integración en la convivencia y la autoestima del individuo que se siente útil en su sociedad. Las cifras del desempleo provocan un malestar que va más allá de la tragedia económica de los individuos. La degradación de las condiciones laborales, la inseguridad en el puesto de trabajo, los empleos basura, el despido fácil como solución y el paro masivo son un ataque de gran calado contra el sentido de la ciudadanía. La mentalidad neoliberal, con su ambición desreguladora y su ley del más fuerte, ha encontrado en el desmantelamiento de la dignidad laboral una estrategia muy fuerte y no sólo económica, sino también ideológica. Sabe que el respeto público depende de los buenos oficios.

Otro de los grandes ámbitos de energía cívica es la vinculación política. Por eso llueve sobre mojado cuando en un país herido por el paro se produce un descrédito generalizado de los partidos políticos. La crisis tiende a vivirse como fatalidad, la soberanía se convierte en impotencia y la indignación acaba disolviéndose como simple furia momentánea al no encontrar cauces de intervención en las instituciones. Los testimonios, las buenas ideas, la rebeldía y la solidaridad se quedan al margen de los ámbitos de decisión. Así parece que hay una distancia insalvable entre la realidad de cada individuo y el poder. La representación se trasforma en farsa y la ausencia de vínculos sociales propios busca compensaciones deleznables desde el punto de vista humano como el odio al extranjero, la humillación del derecho internacional o la intolerancia ante las conciencias ajenas.

Conviene entender que el descrédito de la política puede resultar molesto para los partidos y los cargos públicos, pero es una noticia tranquilizadora para los poderes económicos que hoy se han adueñado de los gobiernos. El famoso estribillo de que todos son iguales es un magnífico argumento para cancelar cualquier tipo de alternativa. ¡Qué más da! ¡Sólo existen la corrupción, la mentira, el sectarismo! Este tipo de instinto social, fundamento del yo no me mancho ni me creo nada, ha sido minuciosamente cultivado por los que no quieren que existan leyes capaces de limitar el avaricioso vértigo de sus especulaciones.

Romper con la generalización del descrédito y dar un paso hacia el compromiso político es una respuesta imprescindible si queremos recuperar el sentido de la ciudadanía. Hoy por hoy, expulsados de los ámbitos de gobierno, los ciudadanos no podemos aprobar leyes para dignificar los ámbitos laborales. Pero sí está en nuestra mano el otro vínculo: la militancia. Los analistas partidarios del orden actual, cuando interpretan las encuestas, tienen una inquietud y una alegría. La inquietud es que el desgaste del partido en el Gobierno no vaya acompañado por la recuperación del otro partido mayoritario en el baile de los turnos establecido por el sistema monárquico español. La alegría, y lo repiten con ganas de apagar cualquier tentación de cambio en profundidad, es que no aparezca en el horizonte una nueva mayoría social. No hay verdadera alternativa que haga sombra a los capitanes del naufragio.

Esta alegría del sistema nos señala el camino: la militancia de los ciudadanos en proyectos profesionales y en organizaciones políticas, sociales y sindicales dispuestas a enfrentarse al neoliberalismo. Es verdad que se han cometido muchos errores. Vamos a criticarlos. Es verdad que se soportan herencias pesadas. Vamos a buscar soluciones. Pero no caigamos en la trampa de favorecer la impunidad de los poderes financieros con la fatalidad de un descrédito generalizado de la política. Los ciudadanos, los profesionales, los trabajadores, deben dar un paso, buscar un punto de reunión, saberse parte de una comunidad, no sentirse manchados por pronunciar la palabra nosotros. Hay épocas donde la libertad individual depende de la puesta en duda de las siglas. No es ese el problema de nuestro tiempo. Hoy necesitamos encontrar las siglas que generen ilusión y despierten un olvidado orgullo cívico.

¿Neutral y puro? Yo no, gracias.

(*) Del Comité de Apoyo de ATTAC España y catedrático de la Universidad de Granada

¿Bajar los salarios para salir de la crisis? / Vicenç Navarro *

Un dogma que se ha extendido en los establishments financieros, económicos, mediáticos, académicos y políticos de España es que para salir de la crisis hay que bajar los salarios. Tal creencia ha sido reforzada por el último informe sobre España del Banco Central Europeo dado a conocer el pasado jueves (09.08.12), el cual subraya la necesidad de que se bajen los salarios y el salario mínimo (así como otras medidas encaminadas a debilitar al mundo del trabajo, como la descentralización y debilitamiento del proceso de negociación colectiva) a fin de aumentar la competitividad de la economía española y con ello facilitar la recuperación económica de España. El argumento que se utiliza para justificar tales medidas es que, al no poder devaluar la moneda (posibilidad denegada a los países de la Eurozona al tener todos ellos la misma moneda) a fin de abaratar los productos y hacer al país más competitivo, la única solución que les queda a tales países que están en recesión es abaratar los productos a base de disminuir los salarios. De esta manera serán más y más competitivos y venderán más productos, exportando más y más, convirtiendo tales exportaciones en el motor de la economía, permitiendo así que salgan de la recesión. 

Este argumento ha pasado a ser parte de la teología de tales establishments y se reproduce no solo por los equipos económicos de los partidos gobernantes, la mayoría conservadores y liberales (en realidad neoliberales), sino también entre economistas que gozan de gran visibilidad mediática y que han tenido responsabilidad gubernamental tanto a nivel central como autonómico (gobierno Zapatero y tripartito), ahora en la oposición. Podría citar muchas declaraciones recientes de economistas próximos al PSOE y al PSC que, añadiendo un “tono de realismo” (que siempre se utiliza para defender tesis neoliberales), concluyen que sí, que hay que descender los salarios como parte de lo que Paul Krugman y muchos otros han llamado la “devaluación doméstica”. 

Por cierto, incluso la Monarquía está promoviendo esta creencia (que ha alcanzado niveles dogmáticos) en sus proclamas. Así, el heredero del trono de España, el Príncipe Felipe, en su inauguración de unos de los campus del centro de reflexión y promoción neoliberal, el IESE, hizo referencia a que “nuestros precios y salarios están marcando el ritmo del retorno al sendero de la competitividad”, lo cual, decodificada la narrativa diplomática, quiere decir que las bajadas de salarios están preparando la salida de la crisis, mediante el supuesto aumento de la competitividad (discurso probablemente preparado por Javier Ayuso, periodista económico de persuasión neoliberal, exdirector de comunicaciones del BBVA, que hoy trabaja en temas de comunicación en la Casa Real).

Los supuestos de tal dogma
Tal dogma, como todos los dogmas, se basa en fe en lugar de evidencia científica. En primer lugar, incluso si aceptáramos por un momento la necesidad de devaluación doméstica, tal bajada de los costes de producción puede hacerse a base de reducir los beneficios empresariales, en lugar de los salarios, posibilidad que casi nunca se menciona. Y cuando, raramente se hace, es para descartar tal posibilidad pues –según ellos- ello desincentivaría la inversión. Mírese como se mire, se propone cargar el peso de la recuperación económica en las espaldas de los trabajadores y no sobre las de los empresarios, a los cuales hay que darles todas las facilidades y estímulos para que exporten, pues ahí es donde radica toda nuestra salvación. Pero los datos muestran el error de los supuestos sobre los que se basa tal dogma. Veámoslos.

El error de los supuestos que sustentan el dogma
Uno de los centros de investigación económica próximo al mundo empresarial de las grandes corporaciones estadounidenses (The Conference Board) acaba de publicar un detallado estudio de la evolución de los salarios en la Eurozona que muestra que éstos han descendido de una manera muy marcada en España, Irlanda, Grecia y Portugal (los famosos países PIGS en la terminología anglosajona). Como promedio los costes laborales han descendido un 15% desde 2009. 

Pero como bien señala el economista belga Ronald Janssen, este descenso de los salarios y aumento de los beneficios no ha ido, por lo general, acompañado de un aumento ni de las inversiones ni de las exportaciones (“Falling Wage Costs: Europe’s Light at the end of the tunnel”). Janssen muestra gráfica y convincentemente en su artículo que en Grecia, por ejemplo, el muy marcado descenso de los salarios, incluidos en la manufactura, no ha ido acompañado de un aumento de las exportaciones. Antes al contrario, éstas han descendido también muy marcadamente. Grecia, por cierto, tenía un fuerte sector exportador antes de que se iniciara la crisis en el 2008. Los salarios pues han bajado (caído en picado) en Grecia pero ello no ha supuesto ni un crecimiento de las exportaciones ni de las inversiones. Lo único que ha subido han sido los beneficios empresariales que se han disparado alcanzando una cifra equivalente a un 12% del PIB griego. Mientras, la economía griega está yendo de mal a peor.

En España y en Portugal, sin embargo, las exportaciones sí que han crecido sobre todo a partir del 2009. Tal crecimiento sin embargo no ha sido suficiente para reavivar la economía de tales países. En ambos países, la gran destrucción de empleo (en parte responsable del aumento de la productividad), consecuencia de las políticas de austeridad y de la gran bajada de salarios, ha creado una recesión tal que el aumento de las exportaciones no ha sido suficiente para estimular de nuevo la economía. La bajada de salarios que en teoría está aumentando las exportaciones está a la vez deprimiendo la economía doméstica, venciendo esta última a la primera. Ello confirma lo que varios autores hemos estado señalando durante bastante tiempo: el gran error, mostrado muchas veces en Latinoamérica, de querer estimular la economía a base de colocar el sector exportador en el centro de la economía. No fue hasta que gobiernos de izquierdas y centroizquierdas potenciaron la demanda doméstica que aquellos países de América Latina salieron de su recesión.

En este aspecto, es interesante ver la similitud de los argumentos neoliberales (presentados como argumentos de sentido común en las “ciencias económicas”) utilizados en América Latina y ahora aquí en España. Tales argumentos están siendo utilizados hoy en España no solo por las derechas sino también por economistas de partidos exgobernantes de centroizquierda, como el PSOE y el PSC, hoy en la oposición (resultado, por cierto, de la aplicación de tales políticas). Otro argumento que utilizan tales economistas, que asumen que la recuperación económica procederá del sector exportador (para lo cual exigen un descenso salarial), es que este tipo de recuperación deberá ser, por necesidad, muy lenta. En América Latina se insistió en ello, año tras año, durante toda una década de dominio liberal en las esferas de poder. La famosa luz al final del túnel, sin embargo, nunca se agrandó. En realidad, la famosa luz aparecía cada vez más lejos y más pequeña. Y está ocurriendo lo mismo ahora en España.

A donde está llevando este dogma
Todo este proceso era predecible. Es fácil de ver que tales políticas son erróneas. Solo se necesita mirar los datos y olvidarse de la teología neoliberal (presentada como conocimiento económico). Cuando tantos trabajadores están sin trabajo y cuando la mayoría de jóvenes están sin trabajo durante muchos años, significan una pérdida, muchas veces irreversible, de recursos productivos. Y esto es lo que está ocurriendo en España. Frente a un sector exportador vivo, existe una economía doméstica paralizada por una enorme falta de demanda, creada por la confluencia de bajada de salarios, destrucción de empleo, y reducción de gasto público. Esta fue la situación en Latino América en el periodo neoliberal y ésta es la situación en los países PIGS ahora (convertido en GIPSI, con la inclusión de Italia).

En realidad, la bajada de salarios está creando una enorme recesión no solo en los países periféricos de la Eurozona sino también en los países del centro. El nivel de demanda de la manufactura (PMI, purchasing manager index) está bajando también en Alemania y en Francia a niveles de Italia, habiendo alcanzado cuotas por debajo de lo que se considera el nivel aceptable y/o sostenible. Y ello era, de nuevo, predecible, pues gran parte de las exportaciones alemanas y francesas son importaciones italianas, españolas, portuguesas y griegas. Y la bajada de salarios y recortes de gasto público están reduciendo dramáticamente el consumo doméstico y exterior.

La respuesta del establishment alemán no es estimular la demanda en Alemania y en los otros países de la Eurozona sino al contrario. Sus políticas públicas están recortando los salarios de los trabajadores alemanas y (presionando a través del Bundesbank y, por lo tanto, del BCE) de los trabajadores de los países periféricos de la Eurozona, conduciendo al precipicio a toda la Eurozona. Se inicia así una competición para ver quién paga menos a sus trabajadores. Estos son los costes de continuar creyendo en el dogma neoliberal. Pero como bien ha dicho la Organzacion Internacion del Trabajo, en su respuesta al informe del BCE, tal estrategia llevará a una depresión no solo europea sino mundial. Lo que está ocurriendo en la Eurozona es un ejemplo de las consecuencias de tales políticas. Su venidera recesión puede llevar a una gran depresión. En realidad, para miles de españoles y de europeos esta depresión ya ha llegado. Estos son los costes de continuar creyendo y aplicando el dogma.

Una última observación. La enorme fuerza e influencia del pensamiento neoliberal en España (resultado del gran poder que tiene la banca y la gran patronal en los fórums mediáticos y políticos) se refuerza con la enorme pasividad de las izquierdas. Y no me estoy refiriendo a los partidos políticos (a los que habría que reformar sustancialmente) y a los sindicatos sino a las personas que se consideran de izquierdas y que con su pasividad están permitiendo que tal pensamiento y las políticas que las sustentan (que están haciendo mucho daño) continúen. De ahí que me permito sugerirle al lector de este artículo que se movilice y que, si está de acuerdo con la tesis que expongo (enormemente minoritaria en España, debido a su marginación en los medios), envíe este artículo a todo tertuliano, a todo periodista, a todo canal informativo que reproduce tal dogma, a fin de mostrarles que lo que dicen y promueven no tiene ninguna base científica, denunciando con ello, su función propagandística en lugar de informativa. 

Permítanme una observación personal. Mi blog recibe alrededor de 10.000 contactos al día. Si suponemos que al menos un 10% coinciden con mis tesis y éstos enviaran cartas o llamaran a los medios cada vez que tal propaganda ocurre, tales medios captarían el mensaje de que la población es consciente de su actitud propagandística, exigiéndoles mayor rigor y diversidad. La enorme pasividad de las personas de izquierda debería sustituirse por una agitación social e intelectual que mostrara las enormes falsedades de la sabiduría convencional que se reproduce a través de los medios de información de mayor difusión, transformándolos en medios de persuasión. Una de las grandes insuficiencias de la democracia española es precisamente la falta de diversidad de tales medios. La ciudadanía debería movilizarse para protestar y denunciar tal situación.

(*) Vicenç Navarro ha sido Catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de Barcelona. Actualmente es Catedrático de Ciencias Políticas y Sociales, Universidad Pompeu Fabra (Barcelona, España). Es también profesor de Políticas Públicas en The Johns Hopkins University (Baltimore, EEUU) donde ha impartido docencia durante 35 años. Dirige el Programa en Políticas Públicas y Sociales patrocinado conjuntamente por la Universidad Pompeu Fabra y The Johns Hopkins University. Dirige también el Observatorio Social de España.

400 € / Xabel Vegas *

Que en las últimas semanas los medios de comunicación y los ciudadanos estén haciendo cábalas sobre la decisión del gobierno de Rajoy de prorrogar o no la ayuda de 400 euros a los parados de larga duración da buena cuenta de la degeneración moral de la derecha española. Solo el hecho de dejar a la gente que peor lo está pasando con la incertidumbre acerca de un subsidio que ya de por si es muy insuficiente demuestra la nula sensibilidad del PP y su falta total de empatía hacia los más desfavorecidos. 

En la última comparecencia de Rajoy después de un Consejo de Ministros y tras ser preguntado por el tema, el presidente del gobierno se permitió el lujo de decir que ni siquiera habían hablado en la reunión sobre la prorroga de la ayuda. Y han sido varios los líderes del PP que han tratado de allanar el camino hacia la supresión del subsidio con el argumento de que no ha sido útil para la reintegración a la vida laboral de quien la percibe. Un auténtico insulto a la inteligencia de los ciudadanos en un país con casi seis millones de parados a los que se les dice que las prestaciones por desempleo desincentivan la búsqueda de un trabajo que no existe.

Ante el eco mediático que está teniendo este asunto en época estival, el gobierno lo tienen difícil para suprimir la ayuda de 400 euros sin levantar una tormenta política y social. Eliminar esta prestación sería echar gasolina en la hoguera del descontento ciudadano. Y es un lujo que posiblemente Rajoy no se pueda permitir. Todo indica pues que la ayuda será prorrogada y que además, en un nuevo episodio de esa hipocresía a la que nos tienen acostumbrados, alegarán motivos humanitarios para hacerlo. Pero el simple hecho de haber dado pie a las elucubraciones al respecto es síntoma de un gobierno desconectado por completo de la sociedad, de sus inquietudes y de su sufrimiento. Cuestionar la ayuda a los desempleados tras haber decretado una amnistía fiscal que horada el principio de la igualdad de todos los españoles es de una inmoralidad tan flagrante que escandalizaría a cualquiera con un mínimo de sensibilidad social.

En esta situación resulta sorprendente que la Iglesia Católica, que se ha querido erigir en adalid de la rectitud moral, no haya pronunciado aun una sola palabra al respecto. Quienes utilizan el trabajo de Cáritas como bandera de la labor social de la iglesia, a pesar de que ésta tan solo aporta un 1% de su financiación, callan ante la mayor agresión de los poderes públicos hacia los más desfavorecidos. Habrá que recordar que la recaudación del IBI de la Iglesia superaría con mucho los 500 millones que suponen para la administración la ayuda de 400 euros a los parados. Quizás este dato debería hacer reflexionar a aquellos que utilizan la labor asistencial de la iglesia como coartada para mantener privilegios que no tienen muchas ONG laicas que realizan una tarea social de primer orden.

Hace años Giovanni Sartori dio una definición del binomio izquierda-derecha que hoy cobra renovada actualidad. Decía el politólogo italiano que la gran diferencia entre derecha e izquierda es que esta última es virtuosa y sus ideas descansan en valores morales. No ocurre lo mismo con la derecha. Los conservadores están demostrando una concepción amoral de la sociedad en la que el número de parados es tan solo un dato y las prestaciones son un gasto prescindible. Solo el descontento ciudadano y su traslación a las urnas pone freno a sus pretensiones de desmontar por completo un Estado social que nunca ha sido de su agrado. Y lo peor es que a pesar de todo lo están consiguiendo. Se puede decir más alto pero no más claro: hay que pararles los pies. 

(*) Bloguero que participa en diversos movimientos sociales

lunes, 13 de agosto de 2012

Los católicos claman en Fátima contra el "capitalismo sin gobierno"

FÁTIMA.- La tradicional peregrinación internacional al santuario de Fátima en el mes de agosto ha concluido con críticas al "capitalismo sin gobierno" y a la "indiferencia" reinante y con mensajes de apoyo a quienes más padecen la crisis.

Unos 60.000 peregrinos de varios países asistieron a los actos en Fátima, a 140 kilómetros de Lisboa, y presididos por el arzobispo de Braga, Jorge Ortiga.
En la ceremonia de clausura, Ortiga censuró el "capitalismo sin gobierno, la justicia negociada, la sanidad economizada y la educación parcial" en algunos países.
La peregrinación de agosto tiene tradicionalmente una masiva afluencia de inmigrantes portugueses, que aprovechan sus vacaciones para acudir al santuario.
Entre otros mensajes, el arzobispo les conminó a que lleven su "bagaje de fe" ante el mundo "indiferente y agnóstico".

La infamia: expolian a los niños pobres por comer / Roberto Centeno *

La casta política parasitaria que está esquilmando España como una plaga bíblica, carece de límites y de sentimientos. Dentro del conjunto cada día mas amplio de expolios, corrupción y despilfarro, desde las decenas de miles de millones destinados a salvar cajas y bancos que debieron ser cerrados o Comunidades Autónomas que debieron ser intervenidas, a los mayores impuestos sobre la renta, el consumo y el ahorro de toda nuestra Historia, hay uno que hiela la sangre: los niños mas pobres entre los pobres, cuyos padres no pueden pagar los escasos euros que representa la  comida del colegio y que, en consecuencia, la deben llevar de casa, deberán pagar 3 euros (500 pesetas), el equivalente a una hamburguesa con patatas fritas y una coca cola en un Mc Donald’s, por el simple a derecho a comerse su comida dentro del colegio. Es decir, 60 euros al mes mes o 10.000 pesetas, una cantidad inasumible para muchas familias. Es tal la infamia y la miseria moral, que la gente debería increpar a los responsables si se los encuentra.

Muchos políticos se han convertido en auténticas alimañas, siempre contra los más débiles, contra los indefensos, mientras mantienen intactas sus infinitas prebendas y legiones de parientes y amigos con sueldos medios un 30% superiores al 81% de los asalariados no públicos. Han perdido no ya la decencia sino el derecho a llamarse personas. El tema no tiene pase, ni explicación, ni justificación posible. Y, al lado de esta ignominia, el despilfarro de la Generalitat de Cataluña, que es quien ha iniciado esta escalada de infamia, supera los 20.000 millones de euros anuales, entendiendo por tal el dinero que se gasta en mantener una gigantesca estructura político-clientelar absolutamente inútil para los catalanes y para Cataluña.  Igual que Valencia, que debería haber sido intervenida y los políticos locales destituidos, pero que también va a robar a los niños pobres.

Pero antes de entrar en las cifras de Cataluña y cuantificar las ilimitadas posibilidades de recortar el gasto y la villanía, en consecuencia, de expoliar a los más pobres e indefensos, parece imprescindible para centrar el problema global, cuantificar el tamaño y el coste de esta plaga bíblica que esta depredando España. El núcleo de la casta política parasitaria lo constituyen 445.567 políticos y sindicalistas percibiendo sueldos públicos, tres veces más que en Alemania y el doble que en Italia, al que se añaden más de dos millones de familiares y amigos que han colocado a dedo en las administraciones públicas. Y para que no existan dudas al respecto el próximo lunes 27, Dios mediante, publicaré la lista detallada preparada por tres asesores de Presidencia y la cuantificación de enchufados con cifras oficiales, para que ni los más sectarios y/o corruptos puedan  seguir negando la evidencia. 

En conjunto, el coste de los primeros, es decir, salarios, 30.000 coches oficiales, 300.000 ordenadores, 300.000 teléfonos móviles, oficinas y viajes de lujo, visas oro, etc., suponen más de 50.000 millones de euros perfectamente recortables en tres cuartas partes. El resto, más de dos millones, que desglosaré también, supone un despilfarro adicional de más de 80.000 millones, unos 120.000 millones o el 12% del PIB, es la suma de lo que estamos hablando. España no es Grecia, dice la casta. Cierto: España son 17 Grecias. “Necesitamos tiempo”. ¿Tiempo para que?, ¿para llevar nuestro endeudamiento a las estrellas?, ¿para que 17 taifas sigan luchando a muerte para dilapidar el dinero que nos presten? Lo único que necesitamos son recortes y el único imprescindible para salir de la crisis son ellos.   

El  despilfarro del Govern
Centrándonos en Cataluña -porque es su Gobierno el que ha puesto en marcha esta vileza histórica, no porque sea el único- el descontrol del gasto es tal que el Govern ni siquiera sabe cuántos empleados públicos tiene, la última cifra dada hace dos semanas por ellos mismos para justificar la necesidad de más dinero es de 260.000, a quienes hay que añadir 105.000 personas de administración local, la cifra oficial, la real vaya usted a saber, 365.000 empleados públicos como mínimo de los cuales tres de cada cuatro fueron nombrados entre parientes, amigos y correligionarios, y cuyos salarios superan un 28% al de sus homólogos del resto de España. Los Mossos de Esquadra ganan un 35% más que los guardias civiles o los agentes de la Policía Nacional. Todos y cada uno de estos enchufados de lujo han percibido sus salarios y  pagas extras, algo que no ocurre con los trabajadores de los hospitales y las urgencias, los ancianos y los dependientes que se quedan sin nada.

El Govern posee 54 embajadas. ¿Imaginan ustedes que Texas, California, Badden-Wuttenberg o Escocia tuvieran embajadas en el exterior? En España las tiene hasta La Línea de la Concepción, aunque Cataluña bate el récord. Estas embajadas se encuentran en las zonas más exclusivas: la de Nueva York, en el mítico Rockefeller Center, la zona mas cara de Manhattan y por la que se paga un alquiler de mas de medio millón de euros. Igual que las de París, Miami o Berlín. En conjunto, un despilfarro de más de 100 millones de euros anuales. Con la mitad de este dinero no hubiera sido necesario ni cerrar quirófanos, ni robar a los niños. 

Cataluña lidera también el despilfarro autonómico en empresas públicas, que acumulan el 50% de toda la deuda empresarial. Según los últimos datos de Hacienda, contenidos en el Informe sobre la reordenación del Sector Público Autonómico, Cataluña mantiene 454 sociedades públicas, dirigidas por políticos incompetentes y la mayoría sin utilidad pública conocida. Se trata de un caso de nepotismo insólito en el mundo civilizado. Estas fundaciones  emplean a 100.000 enchufados nombrados a dedo, cuyo principal trabajo consiste precisamente en no trabajar, con un coste solo en salarios y asociados de más de 5.000 millones anuales. 

Algunos casos resultan particularmente sangrantes. TV3, con cinco canales y Catalunya Radio tienen 2.600 empleados, frente a los 1.275 de Tele5, que las supera veinte veces en audiencia. En el ámbito audiovisual, España es el país de Europa con más televisiones públicas con gran diferencia y Cataluña bate todos los récords. Según un reciente estudio realizado por Deloitte, cada familia catalana paga 250 euros anuales para mantenerlos y ahora, en lugar de cerrar esta ruina, se ha aprobado la creación de varias televisiones locales más. Un despilfarro sangrante, con el que se podrían evitar todos los recortes a la sanidad, educación y dependencia. Directamente relacionados con estos medios para el adoctrinamiento y la propaganda, existen también mas de cien comisarios políticos para controlarlos a ellos y a sus periodistas y así garantizar su adhesión incondicional a la Generalitat y  el Consejo Audiovisual de Cataluña,  que parece calcado de las leyes de control de prensa nazis de junio de 1933, igual que la persecución lingüística o la inculpación a los no nacionalistas, como a los judíos, de todos sus males.

¿Cómo Cataluña, la región mas próspera, culta y abierta de España desde principios del siglo XX –su declive comenzaría a principios de los 80, directamente ligado a la corrupción política masiva y el crecimiento exponencial de la administración autonómica y local, y hoy ocupa el cuarto lugar- tierra de empresarios, industriales y comerciantes, se ha convertido en una maraña de corrupción y despilfarro, con cientos de empresas y consorcios inútiles creados exclusivamente para esconder gasto y colocar amigos -la señora de Montilla llegaría a acumular 26 sueldos públicos simultáneamente- y se ve obligada a solicitar el rescate financiero, a cerrar quirófanos, a desproteger a las mas necesitados y robar a los niños mas pobres para seguir manteniendo este inmenso  expolio?

De ciudadanos honrados y de ladrones 
Y no contentos con expoliar a los españoles y cerrar hospitales, los comunistas más cutres y analfabetos de Europa se meten a bandoleros y asaltan supermercados, “expropiación” según estos  forajidos. El tema de Marinaleda, municipio sevillano de 2.700 habitantes viene de antiguo, cuando Felipe González, por no complicar los fastos del 92, entregó a un grupo de sinvergüenzas 1.200 hectáreas, donde han puesto a trabajar a 500 personas, cuando bastan 20 para explotar 7.000. No producen nada, pero como la tierra la ponen los terratenientes; los salarios, el PER y los materiales, la Junta, viven como marqueses trabajando ocho horas por semana. Un pueblo entero que, gracias al PSOE, vive del robo a 47 millones de españoles y donde tienen radio y canal de televisión locales. ¡Será por dinero! El presupuesto municipal es de 4,1 millones de euros, 2,4 millones en personal y gasto corriente, y los vecinos solo contribuyen con 263.000 -impuestos y tasas- y el resto (3,8 millones) viene de subvenciones de uno u otro tipo. 

El diputado andaluz de IU, Sánchez Gordillo, el jefe de la banda, que jamás le ha dado un  palo al agua, que ha vivido como un rajá desde 1979 del esfuerzo y del hambre de los demás, cobra como alcalde 70.367 euros anuales -está en los Presupuestos 2012, para los progres que dicen que no cobra-. Su prima, a quien hizo secretaria, 36.259; su cuñado al que nombró jefe de prensa aunque es medio analfabeto, 38.388; su consejero jurídico, un comunista ruso que ni siquiera habla español, 50.024, y el jefe de la policía municipal, también pariente suyo, 68.000 euros. Ahora, como diputado de la Junta, cobra además 3.900 euros mensuales más todo tipo de prebendas, dirige el saqueo de un supermercado como ha saqueado a la Junta de Andalucía desde 1992. Este es el ejemplo a seguir de los progres “¡España entera como Marinaleda!” es el eslogan de IU. ¿ Se imaginan ustedes? El 80% de los trabajadores viviendo de la subvención y el gasto público financiado solo un 6% con impuestos y tasas, el 94% restante son subvenciones de otros.

 No es de extrañar que de un 9% de paro  en 1976, y siempre gobernada por el PSOE, se haya llegado al 33% y subiendo o que, después de ríos de subvenciones europeas durante casi 30 años  -¿qué han hecho socialistas y comunistas con ellas?- Andalucía siga siendo la penúltima región española en renta per cápita,  más alejada de la media nacional que entonces, con mas enchufados y subvencionados que ninguna otra región y ahora con bandoleros. La plaga se ha ensañado bien con Al Andalus. No parece que los malvados capitalistas tengan mucho que ver en ello, y es obvio que los franquistas lo hacían infinitamente mejor que esta progresía cutre y corrupta. Mientras tanto los niños más pobres tienen que pagar tres euros por comerse su propia comida, porque hay que sacar dinero como sea.

PD: Aunque no acostumbro a tratar de convencer jamás a los que no pueden ser convencidos, dado los fans del alcalde Gordillo, el cuatrero de tetrabricks, que dicen que las cifras que yo he dado son un bulo que circula por internet, no para ellos, sino para aquellos a los que estos fans puedan suscitarles alguna duda, les doy el desglose de las cifras de los Presupuestos de Marinaleda en la parte referente a gastos de personal:

CAP. I GASTOS DE PERSONAL……………….1.437.544
Personal funcionario……………………………….       67.904
Personal laboral(1)…………………………………     580.891
Otro personal (2)……………………………………    487.330
Cuotas Seguridad Social………………………….        301.419
(1) Enchufados a dedo      (2) Más enchufados a dedo

Si suponemos una remuneración media de 34.000 euros, como parece sugerir la remuneración al personal funcionario, tenemos que el ayuntamiento de Marinaleda tiene 33 empleados de los cuales 2 son funcionarios y 31 enchufados. Marinaleda tiene también Asambleas de barrio donde se decide si se ocupa o no una determinada finca, Grupos de acción, es decir los soviets locales en cutre y casposo, y los domingos rojos: los gastos de los mismos, porque no son gratis, están englobados en gasto corriente pero no se pueden desglosar. La población activa del pueblo asciende a 1.100 personas de las que 700 reciben el PER.

Los sueldos del alcalde y los cargos principales figuraban en una tabla anexa a los presupuestos que es la que lógicamente está recorriendo internet y que misteriosamente ha desaparecido. En mayo pasado el forajido de tetrabricks voló a Venezuela en bussiness, y es una pena que no le expropiase unos barriles de petróleo.

De todas maneras el dato clave de gasto es éste: Marinaleda, con 2.700 habitantes 4,1 millones de euros; 6.810 municipios de menos de 5.000 habitantes y con una población de 6 millones, gastan 7.421; ergo, Marinaleda gasta un 23,4 % mas que la media y como casi todo es subvención, los vecinos pagan cinco veces menos que la media.

Embajadas catalanas
Las cifras del gobierno ZP eran de 48; hoy, según Exteriores, 54 representaciones en el exterior, llámelas como guste. El conjunto son 207.

(*) Catedrático de Economía de la Universidad Politécnica de Madrid

Golpe de Mohamed VI a la corrupción en las fronteras de Ceuta y Melilla

MADRID.- Las fronteras terrestres y portuarias de Marruecos, sobre todo las más transitadas como las de Ceuta y Melilla y los puertos de Tánger y Nador, son un foco de corrupción que padecen con frecuencia aquellos que las cruzan. El rey Mohamed VI ha asestado un golpe a esas malas prácticas ordenando, en plena Operación Paso del Estrecho, una investigación que ha provocado la detención de unos 50 gendarmes, policías y aduaneros, según publica hoy 'El País'.

Para saltarse la larga cola de pasajeros que desembarcan, conseguir que el aduanero no abra todos los paquetes con regalos que trae el emigrante o simplemente obtener la indispensable hoja a rellenar para entrar en el país, es necesario dar un bakshis (propina) al funcionario de turno o a parados que deambulan por la zona fronteriza y que revierten a la autoridad parte de sus ganancias.
Por eso “ciudadanos marroquíes residentes en el extranjero han formulado diversas quejas a raíz de las molestias que padecieron al cruzar varios puestos fronterizos del Reino”, según reconoce un comunicado publicado por el palacio real de Marruecos en vísperas del fin de semana.
Tras recibir esas reclamaciones el soberano convocó en Casablanca una reunión urgente de los ministros de Interior, Mohan Laenser, y de Economía y Hacienda, Nizar Baraka, así como del comandante en jefe de la Gendarmería, el general Hosni Bensliman, y del director general de Aduanas, Zuhair Chorki.
El monarca, que “está siempre a la escucha” del “conjunto de los ciudadanos allí donde estén”, les ordenó que abriesen una investigación “sobre esos comportamientos delictivos de corrupción y de acoso por parte de miembros de los servicios de seguridad destinados en esos puestos fronterizos”. Algunos de ellos han sido ya detenidos “y serán juzgados por los tribunales competentes”.
Marruecos siempre ha mimado a sus inmigrantes, que constituyen una fuente importante de divisas, a los que ahora intenta librar del hostigamiento en las fronteras. Pero las que padecen a diario la corrupción son también las miles de porteadoras marroquíes que introducen a diario mercancías de contrabando procedentes de Ceuta y Melilla. Hace ya diez años el semanario Al Ayam de Casablanca calculó que las “propinas” que entregaban ascendían a unos 90 millones de euros anuales que se repartían los funcionarios destinados en esas fronteras, las más transitadas de África.
La orden de investigar impartida por Mohamed VI obedece, sin duda, a su deseo de reprimir la corrupción, pero también intenta así demostrar al Ejecutivo, presidido por el islamista Abdelila Benkiran, que no tiene el monopolio de la lucha contra esa plaga. Durante su campaña electoral y en su programa de Gobierno, Benkiran puso especial énfasis en anunciar su empeño en erradicar la corrupción.

Operación Paso del Estrecho
A los problemas habituales de la Operación Paso del Estrecho (OPE), que organiza el traslado a través de los puertos españoles de los inmigrantes norteafricanos en Europa que regresan de vacaciones a sus países de origen, se ha añadido este año uno más: el atasco crónico de la frontera de Melilla con Marruecos.
La quiebra de dos navieras marroquíes que enlazaban, entre otros destinos, los puertos de Almería y Beni Enzar, en la provincia de Nador, ha desviado parte del flujo de viajeros hacia Melilla, que ha recibido durante la primera parte de la OPE un 10% más de pasajeros y un 22,7% de vehículos.
La demora para cruzar con un coche de Melilla a Marruecos es de entre dos y tres horas de media por lo que el presidente de la ciudad autónoma española, Juan José Imbroda, pidió en julio la colaboración de las autoridades de Rabat para agilizar el paso fronterizo.
Globalmente la OPE registra, sin embargo, este año menos pasajeros y menos vehículos que el año pasado. La disminución se debe, probablemente, a la crisis económica que azota a Europa –los emigrantes marroquíes en paro recortan gastos y renuncian a viajar- y a la competencia de los vuelos de compañías aéreas de bajo coste que enlazan el Viejo Continente con Marruecos.

domingo, 12 de agosto de 2012

Antonio Gala: “La verdad es que este país está gobernado por una colección de tontos”

MÁLAGA.- Ni la asquerosa locura del cáncer con su arsenal de desgracias —dolor, miedo, tristeza y de ahí en adelante— ha conseguido diluir el verbo y el gesto feroces de este señor lenguaraz sin freno, culto a rabiar, un punto soberbio por momentos, cariñoso de verdad aunque a su manera, siempre con la sensibilidad desbordando el borde del vaso, aunque ya se encarga él de disfrazarla de una proverbial mala hostia, que tampoco es cuestión de ofrecerse en canal ni al amigo ni al enemigo, a veces, ay, coincidentes en sus afanes. El poeta, el dramaturgo, el novelista, el articulista y el ciudadano Antonio Gala reciben al visitante en el salón de tertulias de El Pimpi, un antiguo cabaré reconvertido en bar de moda. Hace un calor sofocante en Málaga y todos parecemos piltrafas, pero Gala va impoluto, fresco, moreno y sonriente, como si fuera de acero inolvidable. Viste vaqueros azul claro, camisa azul clara con gemelos dorados, fular azul claro, mocasines náuticos. Está sentado delante de un plato de jamón y apoyado en su bastón. Está serio, pero pronto empiezan las risas porque, hoy, Su Majestad el Rey se ha vuelto a dar el morrón.

Pregunta. Antonio, hoy, el Rey se ha vuelto a caer. Se cae mucho, ¿eh?
Respuesta. No me extraña. Tiene que andar como puede, el hombre… un poco como todos en estos momentos. Yo me opongo a las caídas y soy muy respetuoso con los que se… con los que nos caemos.
P. ¿Y con la Monarquía? ¿También es respetuoso?
R. Sí. No soy monárquico. Pero comprendo la labor que ha hecho el Rey y siento una simpatía personal grande por él.
P. ¿Y la Reina?
R. Con la Reina he pasado ratos muy divertidos, porque como no sabe del todo el castellano, de repente mete la pata y ella no entiende por qué la gente se ríe.
P. Dará pie a situaciones absurdas…
R. Un día estábamos, no sé, en alguna inauguración, y acababa de hablar el Rey, y yo estaba de charla con la Reina, entonces se acercó a ella alguien pelotillero, nos interrumpió y le dijo: “El que ha estado divinamente es el Rey”, y ella le soltó de forma un poco despectiva: “Bueno, pero como a ese lo tengo ya en casa…”. Todos nos reímos. Ella no entendía por qué.
P. ¿Por qué tiene usted tanto tirón? Porque está claro que lo tiene, más allá de como escritor, como personaje, digo.
R. Eso del tirón es una ordinariez tuya… pero es verdad. Hay gente que me tiene auténtica devoción. Llegar hasta esta sala, atravesando el bar, ha sido un calvario. Un señor le ha dicho a su niño: “¡Mira, este hombre es un maestro!”. Y yo le he dicho a él: “¡Pero hombre, si eso del maestro es lo peor que se le puede decir a un niño!”. Sí, es verdad, la gente me quiere. Yo lo agradezco mucho… pero no soy nada dado, nada dado a…
P. A la alharaca.
R. Eso es. Me encanta la palabra alharaca… parece el mote de un putón. “¡Mírala, ahí viene La Alharaca!”.
P. Hace un montón de años, en una entrevista en su casa de Madrid, me dijo una cosa que me dejó perplejo: “Soy uno de los escritores que más vende en este país… y de los menos leídos”.
R. Es que es verdad. ¿Por qué? Porque la gente siente por mí una extraña predilección. Porque percibe en mí la invalidez, la soledad, y entonces me quiere de una manera especial, de una manera protectora.
P. ¿Le ven vulnerable?
R. Sí.
P. ¿Usted se ve vulnerable?
R. Sí. Soy, he sido vulnerable. He sido fácil de herir. He sido fácil, y frágil. He sentido como muy hondas heridas que para otros hubieran pasado inadvertidas.
P. Pues ¿qué le diferencia de esos otros?
R. Que yo he sido, ya mucho menos, muy de querer de verdad a la gente. De verdad. Y cualquier paso en falso en una amistad podía hacerme un daño terrible.
P. ¿Por qué dice que ahora ya menos?
R. Porque me moriré, porque ya estoy muy aislado, porque me entrego menos, porque me dedico a mis perrillos… Me gustaría que nos enterraran a todos juntos. Ellos han sido mi compañía más absoluta. Hoy, cuando me he marchado para venir a Málaga, Mambrú se ha quedado literalmente llorando.
P. Habrá gente que leerá esto y no entenderá nada. Llorar por un perro, o que un perro llore por uno…
R. Mi amor por los perros se ha visto correspondido. Por ejemplo, yo nunca fui tan famoso para la gente como con Troylo. Mira, te contaré algo. Yo era opuesto a lo que ahora empieza todo el mundo a ser opuesto: a las comunidades autónomas. Me parecía que era peligroso ampliar las peticiones de los vascos y de los catalanes a toda España sin hacer algo confederativo.
P. Le parecía un café para todos, vamos…
R. Un café para todos. Bueno, pues yo me oponía rotundamente a la autonomía andaluza. Y sin embargo, cuando me di cuenta de que ya no había más remedio, entré en la lucha de lo del café para todos y el grito mío fue “¡Troylo perro andaluz!”. Que tenía de perro andaluz lo que yo de monja, vamos.
P. Quiero volver a esa sensibilidad y a esa vulnerabilidad y a esa fragilidad extremas que dice poseer —o sufrir—. Desde esa perspectiva, ¿cómo ve usted a esas personas que actúan como si nada les afectara, aunque les ocurran cosas fehacientemente desgraciadas?
R. Los intocables… no me fío de ellos. Prefiero que la gente sea sensible. Si alguien no tiene esa sensibilidad, ¿para qué vamos a tratarnos?
P. Hay dos eses, sensibilidad y sentido común, que deberían ser obviedades, que deberían casi darse por hechas, pero por desgracia son valores cada vez más escasos.
R. Quizá, pero la definición que alguien dio de sentido común como el menos común de los sentidos, probablemente está muy bien dicha. Se presupone el sentido común… pero no es común.
P. Pues habrá que currárselo.
R. No, se educa uno en el sentido común. Y se tiene que aspirar siempre a tenerlo, no es una donación. Es algo primordial. Y primigenio. Pero es que si hubiera sentido común, la política, la economía, todo funcionaría de una manera distinta.
P. Vulnerable, sensible, frágil, bien, vale, pero yo, con perdón, siempre le he visto a usted también como alguien…
R. Fuerte.
P. De armas tomar. Irascible, a veces temible.
R. Puede decirlo, sí.
P. ¿Y le ha ido bien con esa mezcla agridulce?
R. Probablemente no, pero yo he tenido que ser así. Un movimiento mal hecho por alguien próximo a mí, un fraude de alguien que pensaba como yo y de repente deja de actuar como pensaba… no, no lo tolero.
P. ¿Se le decepciona a usted con facilidad?
R. Con más facilidad de lo normal. Hay cosas que no se deben perdonar. Si las perdona Dios, allá él. Yo perdono con dificultad.
P. Con la avalancha que nos está tocando vivir, ¿le da por pensar en la gente que las está pasando canutas, así, en abstracto, o siempre piensa en personas y casos concretos?
R. En concreto. Porque si pienso en abstracto, eso es algo que me quita literalmente el sueño, a pesar de las pastillas que tomo. Entonces no puedo pensar en otra cosa, ni hablar ni escribir de otra cosa. Y es esta circunstancia la que está retrasando que yo me decida a hacer algo a lo que me había resistido, pero a lo que finalmente dije sí: mi autobiografía.
P. Cuente usted, cuente.
R. Tenía que haberla empezado hace poco, pero no la he empezado. Se iba a titular Autorretrato con paisaje al fondo, pero al final se va a llamar No os mováis, conozco la salida. Primero porque estoy ya muy cerca de salir. Y, segundo, porque de ninguna manera me gustaría salir sin que la cosa hubiera cambiado, y que yo supiera que había cambiado.
P. Se refiere usted a…
R. A que creo que se están haciendo las cosas extraordinariamente mal. Solo se da dinero a los bancos, y es muy difícil convencer a la gente de que eso tiene que ser así.
P. ¿Qué opinión tiene de los que toman las decisiones ahora mismo?
R. Da la impresión de que este país está gobernado por una colección de tontos que se han reunido para jugar a algo, a las cartas, o al dominó, y no saben las reglas. Y luego está el pobre Rajoy, que a mí siempre me dio risa, pero ahora me da pena porque no sabe qué hacer. La verdad es que estamos gobernados por una pandilla de gilipollas.
P. Antonio Gala, ¿cómo se encuentra físicamente? Mentalmente, se ve que bien.
R. Yo ahora estoy bien, parece que el cáncer ha desaparecido, pero todo esto me ha dado una lección terrible. Ha sido muy desagradable, porque al terminar toda la cura de radioterapias y quimioterapias he hecho tal esfuerzo por olvidarlo que me he olvidado de muchas cosas imprescindibles, del nombre de las personas… funcionar sin mi secretario sería muy difícil. Cuando necesito algo, se lo consulto, y si no lo sabe él lo consulta en ese aparato que no quería tener y que por fin tiene, y que lo tiene lleno de gozo y prácticamente desaparecido. Porque eso atrae de una manera que… es como la droga. Como la coca.
P. ¿Habla de Internet? ¿Internet es como la coca?
R. Sí, sí, sí, sin duda ninguna.
P. La quimio cura a veces, y destroza siempre. Quita lo malo, también lo bueno.
R. La enfermedad ha conseguido que yo tome conciencia de la muerte. Yo no tenía ni tengo ningún miedo. Uno se muere, y está bien. Ya he durado bastante. Pero el esfuerzo que hice por olvidar toda esa cura horrorosa, aplastante, me daba ganas de decir “hasta aquí: lo dejo”.
P. Dejar la vida… ¿y dejar este país disparatado? Lo es, ¿no? ¿Le parece muy disparatada España?
R. Mmmm… la he conocido más disparatada. Y aquel disparate justifica mucho el cariño tremendo que yo le he tenido a este país. Yo no puedo decir “amo a España” porque me daría vergüenza, pero me parece maravillosa, me parece una mal mandada, una respondona, y tremendamente digna. Y ahora está reaccionando tan bien a todo esto… esas manifestaciones están hechas con tanto pudor…
P. ¿Cree que la gente aguanta más allá de lo razonable?
R. No, más allá de lo histórico. Es que una cosa no se puede consentir: no-se-puede-pasar-hambre. ¡Lo primero que tiene que hacer un Gobierno no es evitar que quiebren los bancos, sino que no haya hambre! Y luego, fíjate por ejemplo aquella historia de los ERES que yo conté en una tronera…
P. Por cierto, ¿cómo lleva las troneras? ¿Cómo lleva a Pedro Jota?
R. Pues mira, Pedro Jota ya, de momento, ha dado un paso atrás en la de los domingos y ya no me pone en… bueno, fue el pretexto para que él se extendiera en su artículo. Y a mí me ha mandado a una cosa que se llama Otras voces. Es que claro, él tiene miedo, él teme a la Iglesia, a Dios, sin duda, aunque no creo que crea, pero por si acaso. Y yo resulta que los domingos se los dedico de una manera especialmente cariñosa a la Iglesia católica, que es una hija de la gran puta, eso está clarísimo.
P. El peso de la Iglesia en este país, ¿en qué punto está?
R. Ha dado un bajón muy grande. La Iglesia es que ha sido muy descarada.
P. Pues con esto acabamos.
R. ¿Sí? Pues vamos a tomarnos algo…

DNI urgente

Antonio Gala en una imagen de 1976. / ANTONIO GABRIEL

Nace en Brazatortas (Ciudad Real) el 2 de octubre de 1930.
Con su primera novela, El manuscrito carmesí, gana en 1990 el premio Planeta. También ha obtenido, entre otros galardones, el premio Nacional de Literatura.
El imposible olvido, La pasión turca y Más allá del jardín son otras de sus obras literarias más conocidas. Las dos últimas adaptadas al cine.
Su novela más reciente es la historia de amor Los papeles de agua (2008).
Hombre de muchas facetas, también es poeta y dramaturgo. Su carrera teatral arrancó con la comedia Los verdes campos del Edén. Y el primer capítulo de su trayectoria poética fue Enemigo íntimo.
En julio de 2011 anuncia en un artículo que tiene cáncer de colon.